Esencialmente el faro infrarrojo va iluminando, fuera del espectro visible, hasta una distancia de 200 metros, dispersandose y enviando los datos del reflejo a la cámara o cámaras, que interpretan los datos de la carretera y los objetos. La imagen ya interpretada se muestra sobre el parabrisas, creando una visión global del estado del terreno al conductor, sin que éste tenga que apartar la vista de la carretera.
Via: Hella
Enlaces relacionados: Premio Iluminación Automotriz
3 de mayo de 2006
20 de noviembre de 2007
27 de noviembre de 2010