
Una buena forma de probar la potencia de vuestros coches sería esta que nos muestran en Motorpasión.
En lugar de hacer una carrera urbana (e ilegal) se suben los coches a unos rodillos conectados a un simulador. El simulador obtiene los datos del banco y refleja la aceleración del coche, de esta forma no se infringe la ley y se garantiza la seguridad. Competir cuesta 117 euros por carrera y 36 euros de un curso previo y si quieres público hay que pagar un recargo.
Vía: Motorpasión
30 de diciembre de 2011
14 de noviembre de 2011
12 de junio de 2011