
Pero me parece excesivo el mezclar una gran serigrafía, pese a que no comparta el gusto por el Maestro Mutenroi, con un vehículo que quizá ya merezca una pronta y rápida jubilación. Sin embargo, la calidad del diseño y lo curioso de la parte del coche en el que se aloja me ha hecho dedicarle un pequeño espacio.

