
En el vídeo del final podéis ver a dos enormes Honda Goldwing como la de la foto enlazando curvas sin parar en la llamada “cola del dragón”, una carretera estadounidense famosa por enlazar 318 curvas en 11 millas (poco más de 18 kilómetros).
Si tenéis altavoces, cuando veáis el vídeo, escucharéis el sonido metálico de la Goldwing rozando el pavimento al trazar las curvas. Parece mentira como se puede jugar con una motito de más de 360 kg.
Vía: Moto22
22 de febrero de 2011