
Y ya llegamos a la tercera y última parte de esta prueba, en la que he intentado ser lo más exhaustivo y objetivo posible. Hasta ahora hemos analizado los aspectos de habitabilidad del Actyon (entre los que se cuentan la ergonomía, visibilidad y espacio interior), las calidades del habitáculo y la dinámica completa con pruebas en ciudad, carretera y campo. Antes de terminar aún hay muchos aspectos que debemos perfilar.
Nos centraremos en primer lugar en un repaso técnico a este SsangYong para posteriormente analizar los elementos más interesantes del equipamiento de serie, así como denotar alguna ausencia. Ya que el acabado probado es el Limited (tope de gama) la dotación de serie es muy amplia, de hecho, tiene prácticamente todo lo deseable en un vehículo así. Como curiosidad, no hay más equipamiento opcional que una pintura metalizada. Finalmente, haremos un breve repaso a sus competidores y extraeré las conclusiones finales a modo de resumen.
El motor que mueve a este Actyon es un cuatro cilindros turbodiésel, de montaje longitudinal. SsangYong emplea motores de origen Mercedes-Benz en algunos modelos, pero el 2.0 XDi del Actyon es de desarrollo propio. Lleva turbo de geometría variable, intercooler, tecnología common-rail, inyección directa y filtro de partículas. La construcción del bloque es habitual: bloque de hierro fundido y culata de aluminio. La potencia máxima es de 138 CV a 4.000 rpm y el par máximo de 310 Nm entre las 1.800 y las 2.750 rpm. En el modelo probado va a asociado a una caja de cambios automática de 6 relaciones con reductora y convertidor de par .

Esta caja es de reciente desarrollo y es una novedad del modelo de 2009. No se ha declarado su aceleración hasta los 100 km/h pero sí sabemos que alcanza una velocidad máxima de 174 km/h. Con respecto a la caja automática antes existente, la nueva es más suave y rápida en los cambios de marcha, más eficiente en el consumo de combustible. En ciclo combinado el consumo de gasóleo es de 8.3 l/100 km, en carretera la cifra desciende hasta 7.0 l/100 km y en ciclo urbano se dispara – un defecto de todos los automáticos – hasta los 10.5 l/100 km.
Las emisiones ponderadas de CO2 son de 221 g/km, por lo que paga el 14.75% de Impuesto de Matriculación. En esta alta cifra tienen bastante que ver el peso en vacío del todoterreno, 1.974 kg y el sistema de tracción total. En la construcción del vehículo, se emplea el sistema tradicional en todoterrenos: chasis de largueros y travesaños con la carrocería montada encima (lo que en el mundo anglosajón llaman body-on-frame). Los esquemas de suspensión emplean una configuración adecuada para la práctica del 4×4, suspensión independiente con paralelogramo deformable delante y muelles helicoidales con eje rígido detrás.

El sistema de frenado está compuesto por discos ventilados delanteros de 294 mm de diámetro y discos traseros de 299 mm. El hecho de que los traseros sean mayores que los delanteros (suele ser al revés) tiene probablemente que ver con un reparto de pesos equilibrado – recordemos los cortos voladizos y el motor delantero longitudinal – frente a la mayor carga general del eje delantero en modelos similares.




El manejo del navegador es muy intuitivo y la ruta a los destinos es siempre rápida y clara. Automáticamente evita atascos y nos guía por rutas alternativas. Lo único que echo de menos es una pantalla algo más grande, pero en general se ve bien y apenas hay que apartar la vista de la carretera. A veces se puede quedar algo trabado si pasamos por zonas sin cobertura del satélite o aceleramos rápidamente, esto es algo que afecta a todos los GPS, por lo que no es un problema, además recupera pronto su posición.

Una pulsación a la ruleta principal del equipo sirve para encenderlo, cambiando de modo con el botón “Navi/Audio”. El cambio de canción en modo CD se puede hacer a través del volante o la ruleta, en el navegador aparece la canción que se está reproduciendo, sus etiquetas ID3 en el caso de existir y ser un archivo de extensión .mp3. La radio admite seis presets y se cambia de emisora bien con el volante o bien por medio de la pantalla táctil del navegador.
No lleva ordenador de a bordo. Por tanto no podemos saber qué consumos instantáneos estamos haciendo o que media hemos logrado en un viaje. Personalmente es un elemento de equipamiento que me reta a consumir menos combustible, rebajando el consumo medio previo. Por tanto, incentiva la conducción eficiente, beneficiosa para el bolsillo y el medio ambiente.

Si queremos ver el consumo debemos hacerlo a la vieja usanza al repostar, anotando los litros de gasóleo repostados la vez anterior y los kilómetros recorridos con dichos litros.
El SsangYong Actyon 200XDi Limited Aut. tiene un precio de lista de 24.510€, que incluye un descuento a particulares de 3.000€ recientemente introducido, antes superaba los 27.000€. Personalmente me parece una cifra muy buena para un coche tan equipado y con unas capacidades destacables, tanto fuera como dentro del asfalto. Los competidores de este Actyon son muy variopintos, pero una cosa es segura, por concepción no tiene competidores. No es posible encontrar un todoterreno compacto con carrocería estilo coupé sin irse a vehículos como el BMW X6, diametralmente opuesto en posicionamiento.
Un vehículo similar, con espíritu lúdico y un aspecto original puede ser el Dodge Nitro, con tracción integral y cambio automático. Aunque tiene 177 CV, lleva un motor 2.8 CRD de mayores consumos, sólo cinco marchas sin reductora y cuesta 29.450€. Entre los SUV, el Ford Kuga con motor 2.0 TDCi de 136 CV, tracción total y acabado Trend cuesta 25.240€ pero está mucho menos equipado, lleva cambio manual y sus habilidades fuera del asfalto son muy inferiores.

El Suzuki Grand Vitara de cinco puertas es quizá su competidor más directo, también es compacto y tiene reductora, pero lleva cambio manual de cinco marchas y por 26.450€ – equipado con un 1.9 turbodiésel de 130 CV - se queda corto de equipamiento. No tiene antinieblas, asientos de cuero, navegador o manos libres Bluetooth, muchos de ellos no se ofrecen ni en opción. Los todoterreno puros como el Mitsubishi Montero corto o el Toyota Land Cruiser corto superan al Actyon fuera del asfalto, pero también son mucho más caros y menos capaces en la carretera.
A medida que iba pasando días con el Actyon más me iba gustando, y puedo concluir que es un vehículo muy especial, practicamente único en su segmento. La relación calidad-precio y equipamiento-precio son muy buenas, especialmente con el descuento de 3.000€ que acaba de recibir. Es un vehículo para aquellas personas que deseen un todoterreno compacto bien equipado, que lo vayan a sacar del asfalto, pero también lo vayan a usar por carretera y ciudad, donde su cambio automático, su tamaño y la posición elevada de conducción son alicientes a tener en cuenta.

Prueba: Sergio Álvarez González
Fotografías: Sergio Álvarez González, Fernando Gutiérrez
En Diariomotor: Prueba: SsangYong Actyon 200XDi Limited Aut., primera parte, Prueba: SsangYong Actyon 200XDi Limited Aut., segunda parte, Ssangyong Kyron y Actyon 2009
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