Ni de los avances técnicos, ni de los gustos de los clientes, ni, por supuesto, del interés por cuidar el medio ambiente. Lo llevo diciendo mucho tiempo: el coche del futuro, o mejor dicho, el futuro del coche eléctrico dependerá, con más de un 90% de eficiencia, de decisiones políticas al servicio de poderosos intereses …






















