
Tras un breve parón por causas ajenas concluimos hoy domingo la prueba del Subaru Legacy 2.0D Limited. En la primera parte analizábamos su habitáculo y nuestras impresiones sentados en sus asientos. A modo de resumen, aunque el habitáculo no tiene un aspecto espectacular y los plásticos del salpicadero son muy duros, tiene buenos ajustes y todo es sencillo de utilizar. Pero sin duda alguna, nos quedamos con la amplitud del espacio para los pasajeros, su comodidad y gran aislamiento acústico.
En marcha nos ha causado una impresión muy positiva su motor 2.0D de 150 CV, el único turbodiésel de arquitectura bóxer del mercado. Tiene un funcionamiento suave y consumos muy aquilatados teniendo en cuenta que es un coche que monta un sistema de tracción total permanente. En esta tercera parte os hablamos de su equipamiento Limited – el medio de la gama, por detrás del Limited Plus – así como de sus potenciales rivales en el mercado, su seguridad y los precios.

Como buen japonés, es un coche con acabados muy cerrados y apenas equipamiento opcional, a cambio de mejorar la relación precio-equipamiento. La lista que dejamos a continuación describe su equipamiento de serie.



Como equipamiento opcional sólo lleva el navegador Fujitsu-Ten Eclipse, instalado en concesionario. Tiene un buen funcionamiento y es muy claro en sus indicaciones. Su pantalla es muy grande y de buena visibilidad, e incluso cuando pasamos cerca de un edificio emblemático lo renderiza en 3D. Él único problema es la voz que nos da las indicaciones, realmente esteridente e insoportable, hasta el punto de tener que desactivarla y guiarse por las imágenes.

El Subaru Legacy pasaba las pruebas EuroNCAP hace un par de años, ya según el nuevo esquema de homologación. Ha obtenido cinco estrellas, aunque no ha obtenido resultados destacables en protección al conductor, con algunos riesgos para la zona femoral. La protección a niños es buena y la protección a los peatones en caso de atropello es buena salvo en el borde del capó. El control de estabilidad es de serie, tiene avisador de cinturón de seguridad en todas las plazas y reposacabezas activos delanteros.
El precio del Subaru Legacy 2.0D Limited es de 30.600€, sin contar el extra del navegador. Sus rivales no son demasiado abundantes, hay que reconocerlo, e incluyen elementos premium y más generalistas. Uno de sus rivales principales es el Audi A4 2.0 TDI quattro, con 143 CV de potencia. Clava las prestaciones del Legacy, aunque su consumo es ligeramente inferior, 5.3 l/100 km. Su sistema de tracción total permanente tiene un buen rendimiento y es comparable al Subaru Symmetrical AWD. Está mejor terminado que el japonés.
Su maletero tiene 480 litros y es casi idéntico al del Subaru, pero es más caro a igualdad de equipamiento, acercándose muy peligrosamente a los 40.000€. El campeón de las prestaciones es el BMW 320d xDrive, con un sistema de tracción total de lo más reputado, incluso reputado como superior a quattro. El problema es que no existe un 318d xDrive que sería realmente comparable por potencia con 143 CV, ya que el 320d tiene 184 CV y por ejemplo acelera de 0 a 100 km/h en sólo 7.9 segundos.

Su consumo es también bajo, con 5.2 l/100 km, y su maletero tiene 460 litros. Al igual que el Audi, está mejor terminado y no debemos olvidar que se trata de vehículos premium. A igualdad de equipamiento, supera los 42.000€. Los dos rivales finales son las dos respuestas generalistas al Subaru Legacy, aunque su principal problema es que ambos montan sistemas de tracción total no permanentes, que en condiciones reales son menos eficaces y seguros que la tracción total permanente.
En ambos casos son sistemas de tipo Haldex, que envían potencia al tren trasero en caso de pérdida de agarre delantero. En primer lugar, el Volkswagen Passat 2.0 TDI (140 CV) Bluemotion Technology 4Motion. Está mejor terminado que el Subaru, y tiene un maletero mayor aunque es más flojo en prestaciones. Consume 5.3 l/100 km y a igualdad de equipamiento su precio es de más de 34.000€. Finalmente, está el Opel Insignia Sport 2.0 CDTI 4×4, de 160 CV de potencia.

Es un coche más grande, con un maletero mayor y quizá algo mejor acabado a nivel interior. Los problemas son que sus prestaciones son inferiores al Subaru (casi un segundo más en el 0-100 km/h) y el consumo es idéntico, además de ser un sistema de tracción total no permanente. A igualdad de equipamiento es apenas 1.000€ más caro que el Subaru. No hay más competidores del Subaru en el mercado, pues el resto no ofrece tracción total más que en versiones de alta gama o con motores más potentes.
En la propia gama Subaru sí que está el Legacy 2.0R. Con un motor de gasolina de 150 CV y 2.0 litros de cilindrada, ¿compensa sobre el diésel? Sus prestaciones son inferiores (0.2 segundos más en el 0-100 km/h) y su consumo medio es elevado, 8.5 l/100 km. Puede que sea más fiable, pero sus recuperaciones y aceleraciones son inferiores al motor diésel. Es 1.500€ más barato a igualdad de equipamiento. Por nuestros cálculos, compensa el diésel a partir de los 50.000 km.
El Subaru Legacy es una especie atípica en el mundo del automóvil, con un motor bóxer diésel y un sistema de tracción total permanente muy eficaz en condiciones climáticas complicadas. Es recomendable para quien vaya a hacer mucho recorrido extraurbano – donde demuestra bajos consumos – y afronte habitualmente situaciones climatológicas adversas o quiera ese plus de seguridad, más eficaz que otros rivales. Tiene una buena relación calidad-precio y además es un coche poco visto, pero de calidad innegable.


En Diariomotor: Subaru Legacy 2.0D Limited, a prueba (I) | Subaru Legacy 2.0D Limited, a prueba (II) | Nuevo Subaru Legacy, equipamiento y precios | Prueba de contacto del nuevo Subaru Legacy 2.5
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