
La renovación de Lancia en el Salón de Ginebra 2011 ha sido total y profunda, no escondiendo el origen americano de la mayoría de nuevos modelos. Queda claro que el hermanamiento con Chyrsler será total, y al menos a medio plazo no quedará sitio para la nostalgia ni para la añoranza de una Lancia puramente italiana. Probablemente los lancistas más tradicionales echen de menos el diseño, carácter y personalidad de una marca que lleva años languideciendo en el mercado, pero sin rentabilidad ni ventas no se sobrevive.
Así, Lancia es ya de facto una hija adoptiva norteamericana. La marca estuvo presente en Ginebra con toda su nueva artillería, y eso incluye al nuevo Ypsilon, a los americanos Flavia, Thema y Grand Voyager, así como al ligeramente renovado Delta. Por lo que pudimos ver, desde ahora (salvo el Ypsilon y el Delta) sus modelos serán Chrysler remarcados con nueva parrilla frontal y pocos más cambios, pero si dejamos de lado el purismo, eso tampoco nos debería impedir ver que al menos ahora tiene una gama mucho más completa e interesante. Eso sí, rescatar nombres con tanta historia detrás como “Flavia” o “Thema” no parece lo más apropiado.

Poco tiene que ver con el resto de la gama Lancia (salvo, quiizás, con el Delta), debido a su desarrollo italiano, y sus cinco puertas le darán un plus de funcionalidad a sus 3.84 metros de longitud.

Las manillas traseras para abrir sus puertas están ocultas, siendo un detalle más de su arriesgado diseño, mientras que en el interior la instrumentación es analógica y continúa situada en el centro del salpicadero. A pesar de que, en palabras de la propia Lancia, su diseño se ha masculinizado para llegar a más clientes potenciales, seguro que seguirá siendo uno de los utilitarios chic preferidos por el público femenino.


Pudimos verlo en versión descapotable y versión berlina, y algunos detalles curiosos de este Flavia son, por ejemplo, su iluminación para la instrumentación, en un tono verde azulado, o un difusor posterior (en la versión berlina) que parece más propio de un superdeportivo que de un sedán.


Con un diseño tan cuadrado y con tanta abundancia de cromados, es cierto que la personalidad Lancia no aparece por ningún lado más allá de su parrilla y logotipos, pero la posibilidad de motores potentes, tanto en gasolina como en diésel (de origen Chrysler o, en el caso de los diésel, Mercedes), el hecho de que sea propulsión o la abundancia de lujo y equipamiento por doquier, junto a un interior con prestancia y bien resuelto, hacen que el Lancia Thema gane enteros e interés.

También aquí estamos ante un Chrysler puro, de hecho probablemente sea el modelo de los aquí presentados más genuinamente americano y que menos cambios ha recibido (ni siquiera su nombre), pero pese a ello es innegable que supone un buen paso adelante con respecto al Phedra en todos los aspectos.
En Diariomotor: Lancia Ypsilon | Lancia anuncia los Thema, Flavia y Grand Voyager | Lancia Delta 2011
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