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Seat se estrena en el Goodwood Festival of Speed con el Ibiza Bimotor

( @sergioalvarez88 ) el

Seat se ha estrenado por primera vez en el Goodwood Festival of Speed. Para que nos hagamos una idea, el Festival of Speed es uno de los mayores eventos automovilísticos del Reino Unido, que sirve de escenario para la presentación de nuevos coches en ocasiones y que es en general un show donde participan las mejores máquinas del mundo. Tiene lugar en la inmensa finca de Goodwood, que además de una gran mansión, tiene un revirado circuito configurado en una ascensión.

La exhibición anual implica que vehículos de todo calibre suban Goodwood Hill a ritmos de lo más variado, desde un paseo hasta buscando el récord, que se ha batido este año. La noticia es que por primera vez Seat ha participado en el evento de manera oficial. Seat es una marca querida en el Reino Unido – especialmente sus versiones deportivas – y es por ello que han participado con el impresionante Seat Ibiza Bimotor, un prototipo de rallye conducido por Josep María Serviá.

Seat se estrena en el Goodwood Festival of Speed con el Ibiza Bimotor

Con todo el rigor histórico, ascendió Goodwood junto a otros clásicos del rallye. El Seat Ibiza Bimotor participó en varios rallyes en España, venciendo con un vehículo que era toda una oda a la ingeniería española. Ya que Seat por entonces no disponía del know-how para desarrollar una eficaz máquina de tracción total al estilo del Grupo B, decidieron multiplicar por dos un Ibiza. Se partió de una unidad de serie, a la que se le ubicó un motor 1.5 System Porsche en la parte trasera.

Este mootor había sido potenciado a unos 125 CV, pero el truco es que había otro motor en la parte delantera del coche. Cada motor tenía su diferencial y transmisión, simplificándose todo bastante, aunque hubo que vigilar accionamientos dobles como acelerador, embrague o caja de cambios. El resultado final fue una máquina única de 250 CV con una instrumentación duplicada, dos contactos y un aspecto llamativo que atraía todas las miradas en los rallyes nacionales de finales de los años 80.

El resto de la preparación contemplaba el típico aligerado del habitáculo, la instalación de una jaula antivuelco, frenos y neumáticos a la altura. El peso era de una tonelada exacta, con lo que el coche volaba sobre tierra y asfalto. El ejemplar que asombró a los espectadores en Goodwood mantuvo su decoración original y es el mismo que el propio Serviá condujo años ha.

Fuente: Newspress UK
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