
Recientemente nos poníamos al volante de dos compactos con tantas cosas en común como diferencias notables, diferencias con suficiente importancia como para decantar la decisión de compra entre uno u otro. El Ford C-MAX es un monovolumen que ya va camino de su segunda generación, heredero del legado de grandes monovolúmenes como Galaxy aunque ofreciendo una solución muy compacta y práctica para el día a día. El Seat Altea por su parte hereda lo mejor de la gama compacta de la marca española, con la ventaja añadida de una práctica y amplia carrocería que satisface las necesidades básicas del cliente de un monovolumen de cinco plazas.
El Ford C-MAX toma ventaja con un nuevo modelo estrenado en 2010, tanto con su carrocería de cinco como de siete plazas, esta última con puertas correderas traseras laterales. El Seat Altea por su parte no acusa la edad y cuenta con suficiente tecnología y dotación de seguridad como para mantenerse entre las opciones más interesantes del mercado a día de hoy, comercializándose también con una carrocería alargada denominada XL y otra de aspecto campero Freetrack.
Hemos tenido ocasión de probar ambos modelos, Ford C-MAX y Seat Altea para aprovechar y ofreceros esta breve comparativa. ¿Nos acompañáis?

A priori el C-MAX gana por su espacio, lo práctico de su carrocería y también por un puesto de conducción elevado que aporta una mayor sensación de seguridad a algunos conductores. El Seat Altea en cambio es mucho más dinámico en todo tipo de condiciones, con lo mejor de un compacto y un espacio a bordo que nada tiene que envidiar a la mayoría de los monovolúmenes del mercado.

Mientras el Seat Altea sería el vehículo perfecto para aquellos que busquen el dinamismo de un compacto o una berlina, el Ford C-MAX sigue estando abocado a una conducción más tranquila y eso aún teniendo en cuenta que dispone de motores tan interesantes como un Ecoboost de 150 CV y un 2.0 TDCi de 140 CV y 163 CV, este último sólo para Grand C-MAX.

El Seat Altea no cuenta con asientos individuales sino con la clásica disposición de respaldos abatibles 60:40, pero al menos estos respaldos pueden inclinarse ligeramente y la banqueta cuenta con un pequeño margen de ajuste longitudinal de forma que podamos aumentar el espacio de carga del maletero o el espacio para las piernas, todo ello con una maniobra rápida y sencilla. Ambos cuentan con una bandeja en los respaldos delanteros y el clásico reposabrazos que se pliega y despliega del respaldo de la plaza trasera central.
El espacio de carga del Ford C-MAX es de 432 litros hasta la bandeja, con rueda de repuesto temporal, y 470 litros con kit de reparación de pinchazos. Opcionalmente cuenta con un portón trasero eléctrico. El Seat Altea por su parte cuenta con un maletero menos espacioso, con 409 litros hasta la bandeja, pero muy aprovechable con un bolsillo lateral y una bandeja superior muy oportuna para portar los triángulos de emergencia obligatorios.

Un extra muy interesante en un monovolumen es un techo panorámico o practicable. En el Ford C-MAX sólo puede optarse a un techo panorámico que cubre la superficie superior en su práctica totalidad. El Seat Altea puede incluir un techo eléctrico practicable.
Sin descuentos promocionales el Ford C-MAX parte de los 14.720€ de un 1.6 TDCi de 95 CV y acabado Urban, el Seat Altea parte de los 15.800€ de un 1.4 de 85 CV y acabado Emoción. Como referencia y si tenemos en cuenta descuentos promocionales según tarifa actual (junio de 2012), se puede conseguir un Ford C-MAX Trend 1.6 Ti-VCT de 105 CV por 14.100€ y un Seat Altea XL Copa 1.2 TSI de 105 CV por 14.000€.

Fotografías: Sergio Álvarez
En Diariomotor: Seat Altea 1.4 TSI 125 CV COPA, a prueba | Ford C-MAX 1.6 TDCi 115 CV Titanium, a prueba
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