¿Por qué no habrá recompra en Europa para los Volkswagen afectados por el escándalo del diésel?

 |  @davidvillarreal  | 

Por si aún cabía alguna duda, Volkswagen confirmaba estos días que no habrá recompra de coches afectados en Europa, como sí ha sucedido en Estados Unidos, donde la marca tendrá que desembolsar 15.000 millones de dólares, la mayoría para recomprar los coches de sus clientes. Matthias Mueller, CEO del Grupo Volkswagen, aseguraba al diario alemán Welt am Sonntag que no habrá recompra en nuestro continente (Reuters) y que a diferencia de los Estados Unidos, en Europa se apostará por otro tipo de soluciones con las que pretenden resolver el problema y mantener la satisfacción de sus clientes. ¿Pero por qué se aplicarán dos soluciones tan diferentes en Europa y en Estados Unidos?

Volkswagen evitará con la recompra voluntaria de coches un aluvión de demandas colectivas, que difícilmente compensan al cliente y que para una marca son muy costosas, en términos económicos, y por su efecto para aumentar y prolongar los daños a la imagen del fabricante.

La respuesta sencilla es obvia. La compensación planificada por Volkswagen en Estados Unidos responde a la necesidad de una compensación que evite que la marca se enfrente a costosas y complejas demandas colectivas, que no solo supondrían un perjuicio económico para la marca multimillonario, sino también alargar el golpe que ha propiciado a su imagen este escándalo.

El problema, tal y como ya apuntaban en la Comisión de Industria de la Unión Europea, está en que resultaría cuanto menos injusto que el tratamiento a los clientes sea diferente a uno y otro lado del Atlántico por las diferencias entre los sistemas legales de Estados Unidos y Europa. Pero obviamente eso no es todo.

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Las soluciones que requieren los motores TDI afectados en Estados Unidos osn más complejas que en Europa, por una normativa medioambiental más estricta.

Más allá de evitar demandas colectivas, que son muy comunes en Estados Unidos, Volkswagen necesitaba resolver un problema que, como ya os decíamos desde que comenzó la crisis, es mucho más grave en Estados Unidos que en Europa. Recordemos que el fraude nació, entre otras razones, por la necesidad del Grupo Volkswagen de homologar en Estados Unidos a sus diésel dentro de unos límites de emisiones muy estrictos. Más estrictos, con diferencia, que los europeos.

De manera que la desviación entre las emisiones homologadas, en motores con y sin truco, era muy superior en Estados Unidos que en Europa. Y por lo tanto la solución técnica para “legalizar”, por decirlo de alguna forma, a los motores afectados es mucho más compleja. Esa es la razón que apuntaba Matthias Mueller para explicar por qué en Europa no se ha optado por la recompra de los vehículos afectados, y sí por labores de taller que apenas implican unos minutos de trabajo, como la reprogramación de la centralita.

El Grupo Volkswagen, por otro lado, seguirá ofreciendo la posibilidad de reparar los coches afectados, y una suma económica en concepto de indemnización. De manera que entre esa indemnización, o la posible recompra que ofrece la marca, sus clientes en Estados Unidos puedan superar las dudas acerca de temas como la merma en las prestaciones que algunos temen en la reparación, o incluso la pérdida del valor del vehículo.

Como curiosidad, Volkswagen también compensará, de alguna forma, los daños medioambientales generados, con fondos destinados a la EPA, la agencia medioambiental estadounidense, que irán destinados irónicamente a proyectos de vehículos ecológicos, en muchos casos de marcas rivales de Volkswagen.

En Diariomotor:

Lee a continuación: ¿Qué ocurrirá con el medio millón de TDI que Volkswagen ofrecerá recomprar en EE.UU.? La respuesta no nos gusta…

  • Germán

    La solución es hablar de este tema en todas partes, con todo el mundo.
    El problema surge a raíz del desconocimiento popular del problema de las emisiones.
    El ahorro en combustible por los medios actuales (downsizing, inyección directa, sobrealimentación, mezcla estratificada, etc…) supone un mayor gasto en sanidad causado por los problemas de salud que se derivan del aumento de la contaminación.
    Las soluciones están muy claras: Motores de tecnologías antiguas pero más limpias. Filtros antipartículas en todos y cada uno de los coches. Concienciar a la población para que use el transporte público o la bicicleta. Fomentar la conducción eficiente. Y todo lo anterior pasa por hacer que el tema sea “trend topic”. Hacer que el problema sea tan grande y obvio hasta el punto de que sea imposible esquivarlo por parte de los gobiernos.