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David Villarreal El chico malo del barrio Audi S1

Me pongo por primera vez al volante del Audi S1 Quattro y, como podréis imaginaros, no puedo evitar tener muy presente lo que significa para todos el emblema Quattro S1. Es difícil plasmar con palabras lo que nos evoca aquel icono de los rallys, el recuerdo de un deportivo de carreras que marcó una época de la competición, del mundial de rallys, que finalizó de manera abrupta y cruel. Pienso que el emblema Quattro S1 debería guardarse para el recuerdo, como el dorsal de la estrella de un equipo de fútbol que murió joven y a la que durante décadas recordarán los aficionados coreando su nombre en todos los partidos.

Sobra decir que este nuevo Audi S1 Quattro no tiene nada que ver con aquel original de carreras, no pasará a la historia por ser un icono de la competición, por haber marcado una era, pero poca duda nos cabe de que tiene todas las papeletas para convertirse en deportivo de culto, en uno de nuestros favoritos. Y es que Audi se ha esforzado mucho para hacer que este nuevo modelo aporte suficientes alicientes como para diferenciarse en una categoría muy nutrida de deportivos la mar de interesantes, la categoría de los pequeños GTI.

El nuevo S1 Quattro difícilmente gozará del respeto y la devoción de tan ilustre nombre, pero os aseguro que en nuestra memoria sí que resistirá durante mucho tiempo, al menos hasta que otra marca se atreva a igualar la épica decisión de Audi.

Un buen deportivo, además de serlo, debe parecerlo

Audi S1 a prueba

Contémplalo con detenimiento. Es un modelo de la gama S de Quattro GmbH, es agresivo y picante. Nos lo han prestado con una carrocería en Amarillo Vegas, uno de los colores exclusivos para este Audi S1 Quattro. El techo negro ya hubiera rematado esta jugada maestra de un paquete que, por exotismo en exceso, no raya en lo chabacano. Es elegante y los detalles exteriores que exigiremos en una línea tan deportiva como esta persiguen una justificación funcional, no son mero atrezo.

En su frontal hay tomas de aire más generosas, los bajos se han extendido y en la zaga destaca un difusor con nada más y nada menos que dos parejas de colines de escape que nos hacen presagiar un rugido de mala bestia que, como os contaremos más adelante, no es tan llamativo como podíamos imaginar. Entre otros detalles, también hay que mencionar la presencia de un alerón diseñado con dos spoilers perfectamente simétricos, un nuevo diseño para los pilotos LED posteriores y para el juego de faros de xenon que emplea de serie.

Tampoco nos olvidamos de un juego de llantas de 17” de serie y opcionalmente de 18”, las que se aprecian en la unidad probada, en cuyos pétalos se dejan entrever unos generosos discos de freno con otra opción disponible al solicitar nuestro presupuesto, la de decorar las pinzas en rojo con el emblema S1.

De puertas para fuera, el Audi S1 se presenta como el alter ego, más civilizado y para todos los públicos, y bolsillos, de aquel Audi A1 Quattro que se comercializó recientemente en una tirada muy limitada. Pero estoy convencido de que en estos momentos lo único que quieres es que te cuente cómo funciona este coche, en qué consiste la experiencia de conducir un Audi S1 Quattro.

Cuando estaba todo inventado, el mini-GTI de Audi optó por la tracción Quattro

Audi S1 a prueba

Ficha técnica
  • Motor 2.0 TFSI quattro
  • Potencia 231 CV
  • Par máximo 370 Nm
  • 0-100kmh 5,8 seg
  • Velocidad máxima 250 km/h
  • Peso 1.315 kg (en seco)

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Me pregunto si habrá sitio para uno más. Nunca antes había existido una gama de utilitarios picantes tan nutrida, de coches urbanos y modestos transformados en deportivos con el precio de un compacto diésel bien equipado. Los últimos lanzamientos nos llevaron a realizar una de las comparativas más interesantes de cuantas hayamos publicado en Diariomotor. La búsqueda del pequeño GTI del año nos llevó a catar propuestas para todos los gustos, las más deportivas, las más efectivas, las más divertidas, automáticos, manuales, de tres puertas, de cinco, considerando que nuestras referencias para la posteridad serían Ford Fiesta ST, Renault Clio RS y Mini John Cooper Works.

Con un panorama tan complicado como este, en el que parecía que todo estaba inventado, llega Audi y nos sorprende con su forma de entender al pequeño GTI: potente, picante y sin renunciar a la tecnología de la cual se sienten más orgullosos, la tracción quattro.

Antes de seguir os tengo que contar una mala noticia. El Audi S1 Quattro parte de 34.245€, así que lo más difícil será justificar los más de diez mil euros que lo separan de la mayoría de los rivales de su categoría. No te ocultaremos que vas a pagar tecnología, pero también calidad, refinamiento y marca, el peso de los cuatro aros. Pero, con tracción Quattro, este coche es solo 800€ más caro que un Mini John Cooper Works y por la cantidad de Mini que vemos bien equipados por la carretera y en ocasiones en sus versiones más deportivas, las John Cooper Works, no nos parece descabellado que Audi haya querido unirse a esta fiesta.

Sí, hay sitio para uno más.

Audi S1 a prueba

Me pongo a los mandos de este Audi S1 Quattro y quiero curvas, muchas curvas que devorar y comprobar si merece la pena un coche de su tamaño con tracción a las cuatro ruedas. Piso a fondo el acelerador en el primer carril de aceleración que encuentro para incorporarme a una autopista y me percato de que con suficiente potencia, 231 CV para más señas, su tracción a las cuatro ruedas no resulta un handicap por el peso añadido, sino una gran virtud para transmitir inmediatamente toda la caballería, sin pérdidas de tracción, sobre el asfalto. Tanto que este Audi S1 Quattro es aproximadamente un segundo más rápido en el 0 a 100 km/h que la niña de mis ojos, el Ford Fiesta ST y que otras referencias de la categoría como el Renault Clio RS.

Esos 800€ de diferencia con un Mini John Cooper Works suponen ser 7 décimas más rápido en el 0 a 100 km/h pero sobre todo, como veremos a continuación, cambiar por completo tu experiencia de conducción. El Audi S1 Quattro también presume de alcanzar el límite máximo de velocidad que, salvo excepciones, generalmente Audi aplica a sus modelos, los 250 km/h. Evidentemente huelga decir que de potencia vaya sobrado para su categoría, de hecho con 231 CV se sitúa en la punta de la lanza de los pequeños GTI. Pero te congratularás de la rabia que muestra este motor, de esa facilidad para encabritarse en cuanto hundes el pie derecho en el acelerador, independientemente del régimen al que esté girando.

Por otro lado también sorprende el tratamiento sonoro que ha hecho Audi de este modelo. Esos cuatro colines de escape en la zaga prometían altas dosis de decibelios desde el primer arranque pero, salvo por un ligero ronroneo de fondo al ralentí, hay que decir que no han optado por un sonido violento y macarra de escape, sino por preservar las notas más profundas de la mecánica y la admisión, el silbido del turbo y una sonoridad tan progresiva como el selector del volumen del equipo de sonido. Del silencio y el sosiego que ofrece a un régimen muy bajo, en el que por su respuesta y empuje puedes moverte sin problemas, pasamos a los rugidos insistentes y evocadores con los que nos encontramos al apurar hasta el corte, o en reducciones al límite, con algún que otro petardeo, antes de negociar una curva. En definitiva, practicando la conducción deportiva colma nuestras expectativas, pero ni asustaremos a las ancianitas que vayan paseando por la acera ni acabaremos con dolor de cabeza en un viaje por autopista.

Audi S1 a prueba

El Audi S1 Quattro acelera como alma que lleva el diablo, es capaz de recuperar con garantías desde muy abajo, apenas por encima de las 1.000 rpm, el retardo del lag del turbo no es superior al esperado y su mecánica se mantiene empujando hasta las 6.000 rpm sin rechistar ni agotarse, lo que te invita a apurar hasta casi el corte cada marcha, en unas relaciones de cambio perfectamente escalonadas para resultar apto para el día a día y divertido en circuitos ratoneros y carreteras de montaña, con una segunda que corta antes de llegar a los 100 km/h.

De momento, solo podrás llevártelo con cambio manual. Estamos entusiasmados con que, en estos tiempos que nos han tocado vivir, Audi ofrezca este coche con cambio manual, aunque seguro que muchos clientes esperarán una versión con S tronic. Nos ha encantado la precisión del cambio y la rapidez con que engrana marchas, aunque los recorridos de la palanca son largos. La palanca tiene la dureza que se espera de un cambio deportivo, aunque en vez de optar por una configuración radical se ha escogido un tacto más equilibrado, el que agradeceremos si queremos que este modelo se convierta en nuestro coche para el día a día.

Y es que este Audi S1 presume precisamente de eso, de ser deportivo, rápido y picante, sin que eso suponga sacrificar el confort y el sosiego que también buscas a diario para callejear, lidiar con atascos o viajar por autopistas. Por supuesto este modelo cuenta de serie con Audi drive select, con un modo dynamic, que es el que mola de verdad y un modo auto, más cómodo (reduce la dureza de la dirección y los amortiguadores) para el día a día y un efficiency que a costa de hacer que el acelerador sea menos directo, y otras medidas, nos permitirá un pequeño ahorro de combustible añadido.

Audi S1 a prueba

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Aunque sobre la báscula este Audi S1 sea bastante pesado, con 1.315 kilogramos y 25 más si optamos por la versión Sportback de cinco puertas, ya hemos visto que hay un salto cualitativo en rapidez frente a sus rivales. Cuando empiezas a atacar con el Audi S1 Quattro las primeras curvas, el proceso mental que sigues es el que esperas en un pequeño GTI, en un modelo de su clase. El temor a un subviraje es real, te aseguras de entrar correctamente en el giro y de haber hecho todo el trabajo mucho antes de llegar al vértice de la curva.

Pero cuando en otro pequeño GTI de tracción delantera ya estarías encomendándote a tus dioses favoritos contemplando con espanto la señal o el árbol contra el que vas a chocar, el Audi S1 Quattro cuenta con un as en la manga en forma de tracción a las cuatro ruedas, un sistema de tracción suficientemente preciso, con el que no tendrás que jugar tanto con el tren trasero para colocar el coche, entrar a punta de gas y corregir la trayectoria con el pie derecho. Eso no quita que siga estando presente esa tendencia subviradora al límite de sus coetáneos, ni tampoco que te deje cierto margen para jugar con su tren trasero, aunque en ese punto no llega a ser tan divertido como nos resultaron en su día modelos como el Fiesta ST o el Clio RS. Por otro lado, contar con el agarre de un buen neumático, en nuestro caso un Bridgestone Potenza S001, también ayuda a acortar la frenada y mantener la estabilidad en los apoyos.

En línea recta este deportivo ha demostrado ser más rápido que sus rivales, pero haciendo de adivino, porque no lo hemos comprobado en circuito, con una comparativa seria, estoy convencido de que la característica que marcará la diferencia, y que haría que fuéramos más rápidos que ellos en cualquier circuito, es su rapidez en el paso por curva y sobre todo esa capacidad para adelantar la apertura de gas, ganar unos metros saliendo más rápido, mucho más rápido, de la curva.

Audi S1 a prueba

El que quiera ver en un deportivo de tracción a las cuatro ruedas un deportivo aburrido es que no ha tenido ocasión de disfrutar de algunos modelos de las gamas S y RS de Audi. En cualquier caso, el sistema de tracción total con diferencial central de embrague de multidiscos, Haldex, y control vectorial de par en el tren trasero, del Audi S1 Quattro no goza del suficiente reparto detrás, ni de la potencia, para provocar sobrevirajes a golpe de gas. La única forma de conseguirlo sigue siendo descolocar su trasera, jugar con las inercias desequilibrándolo al entrar al giro aunque, como ya decíamos anteriormente, el buen reparto de pesos del Audi S1 Quattro (en torno al 60/40, delante/detrás) y la firmeza del tren trasero, no te lo van a poner tan fácil como en otros modelos que ya hemos probado anteriormente.

Y es que, volviendo al tema de la radicalidad, Audi ha optado por un tarado de suspensiones muy efectivo, muy firme y con poco recorrido, pero sin llegar a ser excesivamente incómodo al sortear baches, no tan rígido y duro como el utilizado por un Mini John Cooper Works. Digamos que este Audi S1 Quattro ha logrado una posición equilibrada entre confort y efectividad en el paso por curva, dejando un poco más de lado la diversión que ofrece la trasera juguetona de coches como el Fiesta ST.

Por seguir buscando defectos, que son minucias en un coche como este, hubiéramos deseado un puesto de conducción más bajo. Audi ofrece opcionalmente unos asientos más deportivos, con mejor sujeción lateral y reposacabezas integrado en el respaldo, pero creedme que los asientos deportivos tapizados en piel originales ya son más que suficientes para disfrutar de confort y a la vez mantener el cuerpo bien sujeto en las curvas.

Audi S1 a prueba

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Ten en cuenta que este Audi S1 Quattro, para acoger su sistema de tracción, ha exigido sustituir el tren trasero por un esquema de cuatro brazos, que junto con la batería de arranque, que también se ha llevado a la zaga para mejorar el reparto de pesos, ocupan el lugar en el que naturalmente en un Audi A1 nos encontraríamos con el doble fondo que ocupa la rueda de repuesto. Ahí nos encontramos también un equipo de sonido Bose.

Y eso no es todo. Audi nos dice que el depósito de gasolina original del Audi A1 se ha debido sustituir un sistema doble de depósitos, separados por la transmisión, que suman un total de 45 litros de capacidad. No ha perdido volumen, pero lo cierto es que no hubiera estado de más aprovechar la ocasión y hallar espacio para una capacidad superior. No es un coche para ahorrar, ni mucho menos, pero los consumos sí son más elevados que en sus rivales, menos potentes y de tracción delantera. Y con 45 litros y medias que, con poco que seamos indulgentes con nuestro pie derecho, estarán al menos en los 9 litros/100 kilómetros, ya os garantizo que pronto os convertiréis en el mejor amigo del responsable de vuestra gasolinera más cercana.

Cuando pienso en la posibilidad de comprarme, o no, un Audi S1, necesito replantearme la razón de ser de estos deportivos. Tienes un presupuesto un tanto limitado, el espacio no es un problema para ti y probablemente quieres un coche que, además de deportivo y tremendamente divertido, sea práctico para el día a día. El S1 cumple con creces con esta premisa. Pero resulta que el Fiesta ST, en otro grado de diversión, sería capaz de dibujar tantas sonrisas en mi cara como este S1, con un precio significativamente inferior.

Y en ese momento entra en juego la exclusividad, y el punto en el que la compra de un coche de menos de 4 metros, 231 CV y tracción a las cuatro ruedas no es ni mucho menos racional. Ningún otro, salvo el Mini, te va a ofrecer tanta exclusividad, equipamiento y clase, como este Audi S1. Y es en ese punto en el que agradeces que Audi haya tenido la feliz idea de continuar el trabajo que comenzó con aquel A1 Quattro limitado a 333 unidades, lanzando un Audi S1 siguiendo la estela del John Cooper Works y distanciándose del grueso de pequeños GTI con potencia, calidad y esa nueva experiencia de conducción que nos ofrecerá la tracción quattro.

Ahora solo nos queda soñar despiertos, ¿tendrá Audi el arrojo necesario para rematar la faena con un producto incluso más potente y radical? ¿quién dijo Audi RS1? Solo el tiempo lo dirá.

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