Actualizado 12:53
Cepsa Altas Prestaciones

Mario Herraiz El sueño de Ingolstadt, la pesadilla de todo Petrolhead Audi R8 V12 TDI

Eso de mezclar el diésel con la deportividad no ha sido nunca plato de buen gusto para cualquier “petrolhead” y sin embargo ahí tenemos a Audi ganando en las 24 Horas de Le Mans, a la que podemos considerar una de las citas deportivas más importantes del año, con una mecánica TDI. A otro nivel, pensemos en el nuevo Ford Focus ST diésel, los “FR” diésel, el M550d de BMW

En 2008 Audi coqueteó con la idea de producir un superdeportivo diésel, coqueteó con la idea de darle al Audi R8, presentado 3 años antes durante el Salón de París de 2005, una mecánica diésel, dejándonos entonces con el Audi R8 Le Mans Concept.

Los V8 y V12 gasolina se veían así acompañados, aunque de manera conceptual, por una mecánica diésel dispuesta a llevar hasta las calles un arriesgado concepto que sería bien visto por muy pocos, pero que sin embargo se encargaba de trasladarnos a ese concepto de diésel y deportividad que bien le ha valido a la marca un buen número de victorias recientes en las 24 Horas de La Mans.

El proyecto quedó finalmente en nada. El Audi R8 siguió su curso, recibió nuevas versiones más deportivas, recibió un lavado de cara e incluso luces láser en un enfrentamiento con BMW y su BMW i8. Ahora los de Ingolstadt afrontan los últimos coletazos del desarrollo de la próxima generación del Audi R8…

… Y vuelven a surgir rumores sobre una mecánica diésel.

El Audi R8 V12 TDI: 1.000 Nm de superdeportivo diésel

Ficha técnica
  • Motor V12 6.0 TDI
  • Potencia 500 cv
  • Par máximo 1.000 Nm a 1.750 rpm
  • 0-100kmh 4.2 seg
  • Velocidad máxima 300 km/h
  • Peso ND, el R8 actual con motores gasolina oscila entre 1.635-1.670 kg

[ap_michelin centrado=no]

Corría el 2008, el Audi R8 ya llevaba con nosotros desde el Salón de París de 2005 y Audi se había anotado ya una primera victoria en Le Mans con una mecánica TDI, lista para afrontar una segunda victoria meses más tarde. Nos presentaban entonces, con motivo del Salón de Ginebra, a un Audi R8 V12 TDI que llegaba además acompañado por una buena multitud de titulares que llevaban ya a este modelo de la conceptualidad a las calles.

A espaldas del habitáculo nos encontrábamos con la mecánica V12 TDI de 6 litros que nos encontramos también en el Audi Q7. Esta mecánica desarrollaba una potencia de 500 caballos con un par de 1.000 Nm.

Esta mecánica llegaba derivada del Audi R10 de competición y era capaz de llevar al Audi R8 hasta los 100 km/h en sólo 4.2 segundos. Su velocidad máxima era de 300 km/h y su par máximo, los 1.000 Nm, se entregaban ya desde las 1.750 rpm.

Pinzas de 6 pistones, frenos carbocerámicos y como principal rasgo estético diferenciador un nuevo kit aerodinámico con faldones, alerón posterior, difusor y aletines varios además de un techo de doble cristal, toma central incluida.

Como curiosidad cumplía ya entonces con la normativa anticontaminación Euro6 que tan presente tenemos hoy.

Si tiene algún sentido, por pequeño que sea, es en Audi

Este año, en la última edición de las 24 Horas de Le Mans, Audi afrontaba su decimotercera victoria en esta cita con una nueva mecánica V6 TDI de 4 litros, acompañada por un sistema híbrido.

Se alzaba ante 263.300 espectadores con el título de la carrera de resistencia más importante del calendario, la más mediática, la más épica y la, en definitiva, mejor justificación que podría tener la marca para lanzar un futuro R8 diésel. Si en una marca tiene sentido la presencia de un superdeportivo de motor central diésel esa es Audi. Por mucho, yo incluido, que nos chirríe la idea.

De 16 participaciones la firma alemana se ha alzado con 13 victorias, comenzando la era TDI en 2006 y manteniéndose desde entonces imbatible con 8 victorias. Porsche sigue siendo el rey de Le Mans, con 16 victorias, pero desde luego los de Ingolstadt han dejado una muy importante muesca en la historia de esta competición… y lo han hecho a golpe de diésel.

25 años de tecnología TDI

Junto a estos triunfos en Le Mans no podemos perder de vista el triunfo comercial que ha supuesto la tecnología TDI en la firma cumpliéndose ahora 25 años de la implantación de esta tecnología en la marca, de la cual han hecho gala ya desde 1989 unos 7.5 millones de coches.

Como parte de la celebración de estos 25 años de la tecnología TDI Audi nos presentaba recientemente a su primer modelo RS movido una mecánica de este tipo, aunque eso sí, de manera conceptual, uniéndose así al Audi R8 V12 TDI en una especie de preparación al público ante una posible presencia del diésel en la gama deportiva de la marca.

Ficha técnica
  • Motor V12 6.0 TDI
  • Potencia 285 cv
  • Par máximo 750 Nm
  • 0-100kmh 4 seg
  • Velocidad máxima 280 km/h
  • PesoND, el RS5 actual con motor gasolina pesa 1.725 kg

[ap_michelin centrado=no]

Nos encontrábamos así ante el Audi RS5 TDI contando bajo el capó con un motor V6 TDI de 3 litros de cubicaje, 385 caballos de potencia y 750 Nm de par gracias a la presencia de un turbo eléctrico, sirviendo no sólo de preámbulo a la presencia de versiones prestaciones TDI, sino también como anticipo a la eliminación paulatina de los turbos y compresores mecánicos en favor de los eléctricos.

Recurriendo a una caja de cambios automática de 8 velocidades, y por supuesto transmitiendo la tracción a las 4 ruedas a través de una tracción quattro, el Audi RS5 TDI es capaz de alcanzar los 100 km/h en sólo 4 segundos, contando con una velocidad máxima de 280 km/h y un consumo medio de 5l/100 km.

¿Veremos al nuevo Audi R8 con un motor TDI?

Durante bastantes meses los rumores mencionaron la intención de Audi de dar paso a un superdeportivo diésel-híbrido situado en la gama por encima del Audi R8. Poco a poco esta idea se ha ido desvaneciendo hasta que ahora, a meses de conocer a la nueva generación del Audi R8, compartiendo desarrollo con el Lamborghini Huracán (como en su día el actual R8 llegó compartiendo ADN con el ya extinto Lamborghini Gallardo), ha vuelto a la carga la idea de encontrarnos con una motorización diésel en un superdeportivo de Audi.

Desde luego las victorias de Le Mans y los 25 años de la tecnología TDI, además de la presencia del primer modelo RS movido por una mecánica diésel, bien podrían servir de trasfondo para resucitar el concepto del Audi R8 V12 TDI y llevarlo a producción.

Por ahora se espera que este nuevo Audi R8 llegue manteniendo el V10 5.0 FSI ya conocido, así como el también actual V8 4.2 FSI, contando en ambos casos con un ligero aumento de potencia. Se ha hablado también de la posibilidad de que el V8 llege sobrealimentado, quizá incluso por un turbo eléctrico. Su plataforma será compartida con el Lamborghini Huracán, contando en ambos casos con una puesta a punto específica.

El aluminio y la fibra de carbono serán las encargadas de dar forma a esta nueva generación del R8, que parece que apostará por una línea conservadora, esperándose además del mencionado aumento de potencia una reducción de peso.

Parece que el Salón de Ginebra de 2015, en marzo, podría ser el escenario elegido para su presentación. Quizá entonces sabremos ya si en la gama del Audi R8 habrá una versión diésel, ahora abalada por 7 títulos más en Le Mans con la tecnología TDI que cuando conocimos por primera vez a ese Audi R8 V12 TDI Le Mans.

Nos guste más o menos, o directamente nada, y volviéndome a repetir, si tiene sentido que pase en algún lado eso es en Audi.