Actualizado 05:02

Hennessey Venom GT: La pesadilla del Bugatti Veyron

 |  @sergioalvarez88  | 

Desde los albores de la automoción el ser humano siempre ha querido ir más y más rápido. El primer coche del mundo – no más que un pequeño carruaje a motor diseñado por Daimler – era más lento que una persona al trote. 130 años después tenemos vehículos de calle que superan los 400 km/h sin despeinarse. Los récords de velocidad parecen ser la última frontera terrestre del ser humano, que trata de superarse a sí mismo a la menor oportunidad. Incluso ha dado lugar una rica subcultura y eventos tan pintorescos como la Speed Week, en la planicie salada de Bonneville, Estados Unidos.

A medida que los vehículos de calle se iban haciendo más potentes, sus velocidades puntas crecían de manera acorde. En los años 80, superar la barrera psicológica de los 300 km/h era todo un logro técnico, hoy en día esa barrera se ha desplazado a más allá de los 430 km/h. Hay que tener en cuenta que hablamos de vehículos de producción, con todos sus componentes homologados para circular en carretera abierto. En estos momentos, la guerra por el título de vehículo de producción más rápido está recrudeciéndose. Todo comenzó hace 10 años, cuando Bugatti lanzaba el Veyron, un hiperdeportivo de 1.001 CV con una punta de 407 km/h.

Fue entonces cuando el mundo automovilístico se volcó con la velocidad, surgiendo preparadores y pequeños fabricantes con vehículos capaces de hacer frente al Veyron en velocidad punta, pero fallando a la hora de establecer el récord o presentando ofertas de mucha menor calidad. Algunos se lo han tomado en serio, y en Hennessey Performance están tratando de destronar al Veyron con todas sus fuerzas. Un esfuerzo embebido en patriotismo estadounidense y materializado en el Venom GT: un hiperdeportivo de 1.244 CV que la semana pasaba batía el récord del Veyron Super Sport por un margen de menos de 2 km/h.

Hennessey Venom GT

Parece que la batalla está servida, porque dicho récord tiene ciertos fallos de estandarización. Nos gustaría dedicar este especial al Venom GT y la gente tras él.

El texano incansable que quiere comerse el mundo

La persona tras el Venom GT tiene nombre y apellido: John Hennessey. Este texano comenzó su carrera profesional en una empresa de servicios medioambientales, aunque su verdadera pasión siempre fuesen los coches y la velocidad. A primeros de los 90 participó en la Speed Week de Bonneville con su Mitsubishi 3000GT – modificado por él mismo – logrando una velocidad de récord de 278,4 km/h. Hennessey decidió arriesgarse y cambiar de sector: la preparación prestacional de deportivos, comenzando con vehículos de importación. Las modificaciones se centraban en el motor, sin descuidar la dinámica.

Pero su verdadera especialidad eran las turboalimentaciones. Tras modificar con éxito uno de los primeros Dodge Viper de Estados Unidos – al que llamó Hennessey Venom 500 Viper – su pequeño taller en Houston se vió desbordado, llegando a tener más de 35 Viper al mismo tiempo. Esta fama se debió a la altísima calidad y fiabilidad de su trabajo, unida a la atención que los medios especializados estadounidenses le prestaron. Más de una década después, Hennessey Performance retoca todo tipo de vehículos de altas prestaciones, y sus kits de turboalimentación son sin duda los más reconocidos de Estados Unidos.

Hennessey Venom GT

La clave de su éxito consiste en adelantarse al mercado y las demandas de sus clientes, de manera que es muy rápido en tener kits de preparación listos para los vehículos que más preparaciones reciben. Aunque el Viper ha sido la espina dorsal de su negocio – con brutales kits de hasta 1.000 CV – también se ha prestado atención a vehículos como el Cadillac CTS-V, Chevrolet Camaro o las Ford F-150 SVT Raptor. El crecimiento ha ido acompañado de nuevas instalaciones a 45 minutos de Houston (Texas) con circuito y drag strip propios, una escuela de preparación de coches y un nuevo taller destinado a dar servicio al sur de California.

Su proyecto más ambicioso hasta la fecha es el Hennessey Venom GT: un vehículo de producción propia que aspira a ser el más rápido del mundo. Conozcámoslo más a fondo.

Mucho más que “un Lotus Exige con esteroides”

En 2007, John Hennessey estaba en la base naval de Lemoore en California. El motivo era un evento organizado por la revista americana Road&Track, en la que diversos superdeportivos se daban cita para batir récords de aceleración. Entre el Bugatti Veyron, un 9ff y un SLR McLaren estaba un Hennessey Venom 1000 Viper. Una víbora de 1.000 CV de potencia que batió a todos sus rivales – y al Veyron por un margen de 4 segundos – al hacer un 0-320 km/h en sólo 20,3 segundos. Fue entonces cuando John Hennessey se preguntó que podría hacer el V10 Twin-Turbo del Venom 1000 Viper montado el chasis de un Lotus Exise.

La idea del Venom GT empezaba a tomar forma, aunque fuese sólo como idea vaga, plasmada en unos bocetos. El excelente rendimiento financiero de Hennessey Performance permitió acumular fondos suficientes para el desarrollo del Venom GT: un hiperdeportivo de motor central-trasero y tracción trasera, diseñado con el objetivo de machacar todos los registros prestacionales habidos y por haber. Al mismo tiempo, el coche debía inspirar con su conducción, además de comportarse como un kart en la pista y fuera de ella. Uno de los objetivos claves del proyecto: arrebatar el título de coche de producción más rápido del mundo a Bugatti, y llevarlo de vuelta a Estados Unidos.

Hennessey Venom GTHennessey Venom GT


Hennessey Venom GTHennessey Venom GT

Un objetivo patriota sobre el que un equipo especializado se puso a trabajar intensamente. La base pudo haber sido un Lotus Exige, pero en el coche final apenas queda parte del esqueleto monocasco que formaba el habitáculo original. Hennessey sabía que necesitaba muchos refuerzos para soportar la relación peso-potencia deseada: 1 Kg/CV, una cifra a la que sólo llegaban algunas motos superdeportivas y apenas ningún vehículo de producción. Por ello, se han acoplado al núcleo Lotus dos subchasis – delantero y trasero – de fibra de carbono, combinada con una mezcla de aluminio y material compuesto. Una solución ligera sobre la que se monta un cuerpo de fibra de carbono.

¡Y qué cuerpo! Un sexy envoltorio con pasos de rueda anchísimos – no olvidemos que este coche mide 1,96 metros de ancho – y un gigantesco spoiler trasero activo. Splitters, difusores y una aerodinámica muy estudiada ayudan a que este misil tierra-tierra no despegue al superar los 400 km/h. Porque es capaz de superarlos con creces. Inevitablemente, el motor del Hennessey Venom GT es todo un portento de potencia. Partiendo de un bloque LS2 V8 de origen General Motors – preparado de fábrica para soportar potencias de 1.500 CV sin refuerzos – Hennessey ha llevado su cilindrada hasta los 7.0 litros, y le ha acoplado dos gigantescos turbocompresores refrigerados por agua.

El resultado son 1.244 CV a 6.600 rpm y 1.566 Nm de par máximo a 4.400 rpm. Cifras que hacen palidecer al mismísimo Veyron Super Sport, y que toman una dimensión aún más escalofriante al saber dos pequeños detalles: el coche sólamente pesa 1.244 kg y no tiene ni control de tracción, ni sistema ABS. El Venom GT ha pasado de ser una máquina intimidamente a ser totalmente terrorífica. Su tracción es exclusivamente trasera, y toda la potencia pasa a través de una caja de cambios manual Ricardo de seis relaciones, igual a la montada en el mítico Ford GT. No me extraña que el calzado tenga que ser del más alto nivel, unos Michelin Pilot Super Sport con una exuberante medida 345/30 ZR20 en su eje trasero.

Ficha técnica
  • Motor 7.0 V8, doble turbocompresor
  • Potencia 1.244 CV a 6.600 rpm
  • Par máximo 1.565 Nm a 4.400 rpm
  • Velocidad máxima 435,3 km/h
  • Aceleración de 0 a 96 Km/h 2,7 segundos
  • Precio Desde un millón de dólares

Valoración: 4 estrella/s
Puntos positivos

  • El coche más rápido del mundo
  • Un Veyron a precio de saldo
  • Simplicidad mecánica

Puntos negativos

  • Seguirán diciendo que es un Exige tuneado
  • Producción muy limitada

Opcionalmente, puede llevar unos Michelin Pilot Sport Cup ZP, directamente sacados de los circuitos. Lo mejor de todo, es el ingenio y simplicidad del Hennessey Venom GT. El motor podría desarrollar más potencia aún, al igual que los turbocompresores. La electrónica se ha relegado al mínimo indispensable y no se complican la vida con enrevesadas cajas de cambio de doble embrague. Potencia de la vieja escuela, en un envoltorio capaz de usarse en el día a día, y mucho más barato que la competencia. Un millón de dólares compran un Hennessey Venom GT, cifra que hay que doblar si se quiere un Veyron o un Koenigsegg…

Un millón de dólares compra un 0 a 96 km/h en 2,7 segundos, un cuarto de milla de menos de 10 segundos o un 0 a 300 km/h de 13,63 segundos, récord Guinness de aceleración en coches de calle. La guinda del pastel es una velocidad punta que deja atrás a cualquier otro vehículo de producción… palabras mayores.

Sed de velocidad: el récord de los 435,3 km/h

El pasado 14 de febrero de 2014, los chicos de Hennessey Performance se dieron un regalo de San Valentín muy especial. Un regalo que les hizo el Kennedy Space Center en Florida: el derecho a usar la pista de 5,5 kilómetros de largo en la que normalmente solían aterrizar los transbordadores espaciales. Ya que no están en activo, ¿por qué no usarla para un cohete con ruedas? En línea recta, y con una salida parada, el Hennessey Venom GT ha sido capaz de alcanzar una velocidad máxima de 435,3 km/h. Velocidad que quizá podría haber sido aún mayor si la pista no se estuviese terminando, entre otros motivos porque un coche necesita algo más que 100 metros para frenar desde más de 400 km/h.

Hennessey Venom GT

Las condiciones en las que el Venom GT ha batido el récord de velocidad, no obstante, no son admisibles por Guinness World Records. La vara estándar de medir falla con el Venom GT por varios motivos: sólo se hizo una pasada en lugar de realizar una pasada de vuelta – el Kennedy Space Center no les dió permiso – y para ser considerado un coche de producción tienen que haberse producido 30 unidades del Venom GT. Sólo se han producido 11 unidades, contando los prototipos. Por tanto, “oficialmente” el Veyron Super Sport sigue siendo el coche de producción más rápido del mundo. Pero seamos sinceros, el Venom GT posiblemente sea aún más rápido en unas condiciones como del Bugatti en Ehra-Leissen.

No es mi intención causar una guerra con esta afirmación, pero es una pista con un firme perfecto y que permite hacer una salida lanzada a una recta de 9 kilómetros de longitud…

La competencia no se duerme: Bugatti y Koenigsegg siguen al acecho

El récord del Hennessey Venom GT no ha pasado desapercibido, ni mucho menos. La competencia está más que enterada, y por parte de Bugatti y Koenigsegg puede haber más de un as guardado en la manga. En lo tocante a Bugatti, saben que su Veyron sigue siendo una de las mayores maravillas de ingeniería en jamás surcar las carreteras. A pesar de ser sólo 1 km/h más lento que el récord no oficial del Venom, el Bugatti es un coche mucho más refinado, construido a un coste cercano a los seis millones de euros por unidad y vendido a pérdida. El capricho definitivo sobre ruedas, el Stradivarius del automóvil.

Bugatti podría ya estar desarrollando un nuevo Veyron, del que sólo se han oído rumores. Pero si esos rumores son ciertos sería un megadeportivo con unos 1.500 CV capaz de alcanzar los 470 km/h, cifra nunca antes vista en un vehículo de calle. Por supuesto son sólo rumores, pero tienen lógica: el Grupo Volkswagen tiene los recursos para lograrlo y quieren mantener el estátus de absoluta élite de su buque insignia. No obstante, en Hennessey deberían estar más preocupados por las noticias que llegan de la fría Suecia. Koenigsegg – un pequeño fabricante de impronunciable nombre – acaba de anunciar el lanzamiento del nuevo One:1, una tirada de seis unidades basadas en el ya de por sí impresionante Agera R.

El niño mimado de Christian Koenigsegg ha sido diseñado bajo la misma premisa que el Hennessey Venom GT: 1 Kg/CV. El azote sueco lo consigue con un 5.0 V8 de desarrollo propio doblemente turboalimentado. Su potencia final es de 1.341 CV, con un peso de 1.341 kg. 100 CV y 100 Kg más que el bólido texano, con una velocidad punta anunciada de más de 440 km/h… cifra aún por certificar. No obstante, Koenigsegg ha lanzado un órdago para que la competencia se vaya ablandando, y es el tiempo que su máquina tarda en acelerar hasta los 400 km/h. Una cifra que muy pocos coches logran, y que el bestial One:1 bate en sólo 20 segundos. Más o menos el mismo tiempo que tu ascensor tarda en subir al cuarto piso.

Neumáticos Michelin de especificación exclusiva, suspensión avanzada TripleX, aerodinámica activa, un megawatio de potencia y cientos de piezas de fibra de carbono para otra obra maestra de la ingeniería de automoción. Parece que la batalla no acaba más que empezar…

Hennessey Venom GT

Lee a continuación: Hennessey Exorcist: un Chevrolet Camaro ZL1 de más de 1.000 CV para practicar exorcismos a los Demon

  • .Motorhome.

    Realmente, como dices al final, el Veyron es un coche más refinado, con el lujo propio de un Bentley o Rolls-Royce en formato superdeportivo. Con una comodidad en el día, que seguro no tendrá en el día a día, el Venom GT, o el One:1.
    Con esto no le quito merito al Venom GT, pero realmente el Bugatti no se puede comparar con nada de lo que hay en el mercado actualmente. LaFerrari, Porsche 918, o McLaren P1, son más radicales y no tiene ese aire de GT del Veyron.

    • ADN

      Coincido con Top Gear en un aspecto: Cuando mencionaron alVeyron como el Momento Concorde del automovilismo.

      Es una bestia irracional, tecnológica y sobre todo ostentosa, es todo lo que uno quiere en lujo e hyperdeportividad.
      Mérito tienen Koenigsegg y hennessey, pero el Veyron es “algo” difícil de superar en todos los aspectos.

      Y después de ver vien al Hennessey me sigo preguntando ¿No sería más fácil desarollar un chasis propio que adoptar, modificar, trastornar y retocar uno existente?

    • MRTN4687

      Depronto el Henesey no tenga el lujo del Veyron, o el P1 tampoco. Pero creo los autos Koenigsegg si están a la altura.

  • NakTono

    Sin la menor intención de quitar mérito a esta maravilla mecánica, sigo sin entender el empeño de vender los titulares como que ha llegado el némesis del Bugatti Veyron, cuando no es así.

    El Bugatti Veyron es un coche de lujo, muy refinado, y construido no para vivir en un circuito, si no para regalar a su afortunado propietario el saber que lleva la mayor obra de automoción de todos los tiempos, además de no ser un collage de la élite, con intención de obtener la perfección a raíz del trabajo de otros equipos ingenieros, como es en parte lo que ha hecho este “patriota” (lo siento, me quemaban los ojos al leerlo) arriba mencionado.

    Me quedo con el párrafo que habla sobre el posible as en la manga de los suecos, el cual ansío con ganas de saborear en vuestras lineas.

    Un saludo, y enhorabuena por el reportaje (a pesar de mis discrepancias).

  • Ricardo

    No sé qué va a hacer Bugatti ahora, pero tengo la sensación de que tanto koenigsegg como Henessey nunca la van a dejar tranquila. Ahora están con los bólidos (potencia = peso), el siguiente paso será (pontencia > peso). Al tiempo… Además tengo la sensación de que para conseguir los mismos números esta pequeñas marcas gastan mucho menos en I+D que Bugatti

  • X 2.0

    Yo desde que salió el Henessy Venom hace 4 años, sabía que tarde o temprano conseguiría batir algún record superior al Veyron, han tardado, pero está bien. Me encanta su diseño, muy bueno, ya podía haber hecho Lotus lo mismo con 600 cv.

  • Mr.Rax.

    Me alegra mucho esto. Personalmente aborrezco el Bugatti, es como un físico culturista metrosexual. Es la prima donna automovilística. Todo mundo lo mira hacia arriba, tan inalcanzable y etéreo. Le sobran piropos y admiraciones. Todo hombre lo desea pero el Bugatti es tan indiferente aún a su propio dueño. Este Hennessey es más terrenal y asequible. Muestra lo que se hace sin un monstruo alemán como patrocinador. Es capaz de pasar frente a tu casa sin que se lastime con las pequeñas imperfecciones del pavimento. No viene en dos colores, no trae una ridícula trompita enfrente, porque no supieron como llenar ese hueco, no vale lo mismo que el producto interno bruto de algunos países africanos, no lleva al conductor como adorno. Este auto realmente se ve completo, creo que van por buen camino, excelente estética, los estadounidenses nos van a seguir sorprendiendo.

  • BUGATTIVEYRONSS

    Me encanto tu artículo Sergio Alvarez . En conclusion Bugatti Veyron SS sigue siendo oficialmente y legalmente el auto de produccion mas rapido del mundo. Aunque si yo fuera el presidente del grupo VW con gusto le diera la oportunidad de utilizar la pista privada de Bugatti Ehra-Leissenm, para que pudieran hacer sus pruebas quien guste en este caso Hennessey Venom Gt y Koenigsegg One:1. Para ver de estan hechos realmente y determinemos de una vez por todas quien el mas veloz. En lo personal les dijo a mi no me importaria en lo mas minimo que cualquiera de los rivales del Bugatti Veyron SS le gane por mucho o por poco, simple y sencillamente para mi el mejor auto de producción, por su ingenieria única y por todo lo que a logrado desde que salio a luz publica, pues siempre va ser Bugatti Veyron y punto. Y eso no quiere decir que sea un fanatico empedernido del Bugatti , se equivocan para nada de hecho tanto Hennessey Venom GT y Koenigsegg Agera R o (One:1) me encantan por su potencia, velocidad y exclusividad creo que son dignos rivales del Bugatti Veyron sin duda alguna.

  • Maus

    El Bugatti Veyron SS, desposeído del récord Guinness de velocidad

    Guinness World Records ha anunciado que retira el récord de velocidad que desde 2010 poseía el Bugatti Veyron Super Sport. El coche de producción más rápido del mundo deja de serlo después de que las investigaciones realizadas por Driving-co.uk hayan destapado irregularidades de las cuales se sospechaba.

    El récord de velocidad, que era de 431 km/h, queda anulado porque el
    Veyron SS tenía desactivado el limitador de velocidad el día de la
    prueba, necesario para establecer el récord de forma válida. Así, el
    récord Guinness vuelve a estar en manos del Shelby SSC Ultimate Aero TT,
    cuya velocidad alcanzó los 412 km/h.

    http://www.lavanguardia.com/motor/20130410/54372219012/bugatti-veyron-ss-desposeido-record-guinness.html

    El formato del Hennessey vemon GT, esta más cerca del Ferrari F40 que el del un Rolls-Royce. Prefiero el F40 moderno, no un RR de 1.200 cv. Y el Hennessey vemon GT no sólo es más rápido que el Bugatti veyron SS, es un coche que necesita menos espacio para conseguir estas velocidades. El bugatti Veyron en las pistas donde ha marcado el Hennessey vemon GT los récords, no obtiene nada.

    Y hay rumores de un futuro Hennessey vemon GT con 1.500 cv.

    Saludos.

    • Javier Álvarez

      Si enlazas a una noticia de hace un año, podrías buscar las que vinieron después. El SS sigue manteniendo el récord.

  • Rest

    Sí, se lo merece, muy bien, peeeeeero no creo que le durase mucho esta gran gran hazaña ya que sólo le bastaría a Bugatti pulsar el botón de Ok para destronarle en un pestañeo. El Veyron es una obra de ingeniería que está a otros niveles, a unos niveles galácticos, pudiendo dar muchísimo más de sí. No interesará invertir más en pérdidas, supongo.

    • ramon

      Sinceramente no se porque toman en cuenta al veyron para este tipo de comparaciones…. Señores el motor del veyron es un poco mas del doble de grande muchas veces que los autos con los que lo pretenden comparar y aun asi no se las ve facil.
      Que quiero decir con esto… denle a hennessey un motor de 16 litros para colocarselo a un nissan gtr entonces pues…… y que pasaria? esas comparativas no van!!!!

      un motor arriba de 12 litros ya deja de ser un automovil para ser un tractor

  • Mr. Q

    Parece que últimamente parece que no se habla de otra cosa: Downsizing, mejor tiempo en el Ring y velocidad punta con coches de mas de 1000cv… Soy amante del mundo del motor desde que tengo uso de razón, y es verdad que la tecnología avanza de eso no hay duda pero, que sentido tiene tener mas de.. 700cv en un coche de calle por poner un ejemplo? O ir a 400km/h ? No hay ni terreno, ni suficientes puntos en el carnet como para realizar semejante fechoría, es algo excesivo se mire por donde se mire.
    Me parece una competición absurda por parte de algunos fabricantes, pero por desgracia existen grandes jeques y personas con un poder económico incalculable que están dispuestos a tener el coche mas rápido del mundo a cualquier precio por simple codicia y capricho.

    En estos últimos años también es cierto que en muchas ocasiones solo se discuten las prestaciones en forma de cifras como el famoso 0-100 o el cuarto de milla americano. Puede que sea yo el que esté alucinando, pero estamos tan centrados en comparar y medir que nos olvidamos de lo mas importante y de lo que al fin y al cabo representa el mundo automovilístico, disfrutar al volante. Que hay de las sensaciones, que hay del sonido de un buen motor atmosférico al corte de inyección disfrutando de un buen puerto de montaña, que hay de la deceleración y las inercias, que hay del aplomo, la estabilidad, el paso por curva? No todo son caballos a la hora de ponerte los pelos de punta…

    La tecnología y las reducción de emisiones están muy bien pero cada día le restan mas encanto a la conducción. Mas ayudas electrónicas sin posibilidad de desconexión, cajas de cambio de doble embrague, diferenciales autoblocantes electrónicos… Lo mismo pasa con el downsizing, motores mas eficientes, menos cilindros y menos consumo, perfecto para aquellos que quieran economizar a la hora de la compra y mantenimiento de un coche. Pero que hay de aquellos que realmente quieran algo mas que un objeto para moverse desde un punto A a un punto B? Como muchos sabemos los bloques atmosféricos están en peligro de extinción y todo apunta a que en un futuro probablemente tengamos motores de medio cilindro con 5 ó 6 turbos y alimentados por agua, gas y helio. En mi opinión los grandes fabricantes deberían reservarse ciertos motores para esa gente que busca un plus a la hora de tener y disfrutar de un coche. Ya no hablo de grandes bloques V12 y V10 sino mas bien motores atmosféricos de 8 y 6 cilindros, algo mas asequible visto desde el punto de vista de la fabricación. Ademas, los V6 y 8 producen bajo mi punto de vista uno de los mejores sonidos en términos de calidad acústica (que no tiene nada que ver con la cantidad de volumen que puedan hacer los hermanos mayores).

    Lo que vengo a decir es que cada día que pasa se van perdiendo los aspectos mas puros de este mundillo y centrarse en ver cual es el mas rápido, cual acelera en menos segundos o cual tiene mas potencia en términos de cifras sinceramente no me ayuda. Siempre leo todos vuestros artículos y me parece que hacéis un excelente trabajo (especialmente en altas prestaciones, en los que con todo lujo de detalles nos transmitís muchas sensaciones) y es de agradecer, pero en esta última edición se refleja toda esta “lucha” de los fabricantes en forma de números y números que parece que contribuye un poco mas a esto que pasa hoy en día y esta en boca de todos. En mas de una ocasión nos habéis puesto la piel de gallina con vuestros reportajes y es lo que os diferencia del resto así que por favor, no dejéis de hacerlo.
    Ya que no podemos tener un CSL, un RS4 o un V8 Vantage para disfrutar como niños, solo nos queda leer vuestras impresiones al volante y que a pesar de la tendencia hacia una conducción menos pura y más autómata, podamos seguir pensando en lo maravilloso que es el mundo del automóvil.

    • ramon

      Pena le deberia de dar a los ingenieros de bugatti que automoviles con motores de la mitad del tamaño del veyron esten a la par y hasta superiores en top speed