Actualizado 12:53
Cepsa Altas Prestaciones

David Clavero Mulsanne, Flying Spur, Continental GT y GTC a prueba 2.240 CV reunidos en honor a Bentley

¿Nos hemos vuelto locos en Diariomotor? Quizás un poco sí. Hoy hemos reunido la friolera de 2.240 caballos de potencia para rendir homenaje a Bentley en Diariomotor Altas Prestaciones. Homenaje a su holgada tradición como constructor, a su exquisita elegancia artesanal y a su delicioso gusto para definir la deportividad. Este es el Club de los 2.240 CV: cuatro modelos únicos, diferentes propulsores V8 y W12 y litros… muchísimos litros de gasolina.

Tras disfrutar recorriendo los más de mil kilómetros que separan la cosmopolita ciudad de Barcelona de la hermosa Málaga, a los mandos del Bentley Flying Spur V8, de los mejores viajes que he realizado desde que milito en esta profesión, no podía dejar escapar la ocasión de conocer de primera mano a cada uno de los modelos que escriben la historia más reciente de Bentley.

Bentley

Como en los mejores escaparates, tenemos de todo y para todos los gustos. Es sumamente difícil escoger ante semejante despliegue, y no por temor a equivocarme precisamente, sino porque me siento como si fuese el día de reyes y todas mis peticiones y ruegos se hubiesen cumplido a pesar de mis últimas calificaciones. He viajado en el tiempo y vuelvo a ser ese niño que pedía coches, coches y más coches… pero hoy mis juguetes, por fin, ya no son a escala.

Son 2.240 caballos de potencia los que tengo para disfrutar a lo largo de dos días. Cuatro llaves idénticas, pero todas ellas escondiendo una forma muy diferente de hablar del placer de conducir. El escenario propuesto no podría ser mejor. Un pueblo pequeño, muy tranquilo, de nombre Carratraca (Málaga), afincado en el centro de cientos de kilómetros de carreteras secundarias y vías rápidas; sendas idílicas que se pierden entre infinitos campos de siembra y ajustados pasos entre montañas. Simplemente perfecto.

Bentley

Aunque los responsables de organización, C. de Salamanca y Bentley Motors Ltd., nos ofrecen un inigualable remanso de paz en el Villapadierna Thermas Hotel de Carratraca, no puedo sino posponer ese relax para emplear todo mi tiempo en exprimir cada uno de los Bentley que descansan en el aparcamiento de dicho hotel: Bentley Mulsanne (512 CV), Bentley Flying Spur W12 (625 CV), Bentley Continental GTC W12 (575 CV) y un excitante Bentley Continental GT V8 S (528 CV). Soy sincero con ellos; mi paz interior está mucho más cerca de los 575 CV a cielo abierto que ofrece el Continental GTC, que de las aguas rejuvenecedoras que brotan del interior de la tierra. El relax tendrá que esperar, y dicho esto, me echo las cuatro llaves al bolsillo. Ahora comienza el día de verdad.

Bentley Mulsanne: sencillamente… superlativo

Bentley

Es difícil comprender qué es el máximo lujo hasta que no te ves superado por su esplendor. El Bentley Mulsanne es la joya de la corona de Bentley. Soñar con algo superior al Mulsanne es tan difícil, como encontrar un sólo reproche en el interior de este palacio rodante. Bentley define a este modelo como lo mejor que es capaz de fabricarse en Crewe, pero muy posiblemente se queden cortos en esa definición.

Bentley Mulsanne

Bentley MulsanneBentley Mulsanne

Los mejores materiales, junto con los mejores artesanos, son capaces de confeccionar un habitáculo que sonroja con solo acomodarte en sus plazas traseras. Dos butacas independientes de exageradas proporcionas te recogen como en el mejor de los abrazos. Infinitos reglajes eléctricos, ventilación y climatización individuales, funcionalidades de oficina… y como máximo exponente de su clase, nada mejor que una nevera de cristal refrigerada con la mejor botella de Champagne acompañada de tres copas de cristal talladas a mano.

Y cómo no, Mulliner es la encargada de firmar esta pieza de alta costura. Mulliner colabora con Bentley desde 1924, aunque ya desde 1959, forma parte exclusiva de Bentley Motors Limited como máximo exponente de la artesanía británica.

Bentley

El Bentley Mulsanne ofrece unas proporciones tan majestuosas como su imagen. La histórica “B” alada toma forma sobre el capó con porte de orgullo y distinción. Su esencia clásica, donde lo único que importa es el confort, adquieren movimiento gracias a un motor V8 de 6,75 litros y doble turbocompresor. La potencia máxima supera los 510 CV, pero su desmesurado par motor de más 1.000 Nm, consiguen unas prestaciones que te harán sumamente difícil mantenerte dentro de los límites de velocidad.

Bentley Flying Spur W12: ¿Conductor o pasajero?

Bentley

Tras probar el Bentley Flying Spur V8, ponerme a los mandos del propulsor 6.0 W12 con 625 CV era condición obligada. Más allá del propulsor no encuentro diferencias apreciables. Ésto es un aspecto importante, pues da buena fe del poder de personalización y exclusividad que ofrece Bentley en esta berlina de corte más aspiracional. Escoger una mecánica u otra es una opción más entre tantas, dicha opción no responde a una diferencia entre clases.

Como alternativa al Bentley Mulsanne, el Bentley Flying Spur ofrece un carácter más pasional. Sus reacciones, su respuesta, y su capacidad para hacerte dudar si es mejor dejarte llevar o conducirlo son pruebas evidentes. Sin embargo, no por ofrecer un carácter más dinámico, encontramos merma en sus cualidades como vehículo enfocado al máximo lujo y confort.

Bentley

Lo realmente difícil llegados a este punto ha sido recoger lo mejor que ofrece el Bentley Mulsanne, y asociarlo al espíritu deportivo que defiende el Flying Spur. ¿El resultado? éxito absoluto.

En el plano dinámico encontramos un alarde de poderío técnico. El propulsor 6.0 W12 Twin Turbo con 625 CV no desfallece nunca, su respuesta no es tan inmediata como en el V8, pero con 800 Nm de par es difícil equivocarse al acelerar a fondo. El binomio tracción total y suspensión pilotada consiguen que el peso no resulte descomunal, que lo es, mostrando pinceladas de agilidad al afrontar giros.

Bentley Continental GTC W12: placer de conducción

Bentley

Pulso el botón de ignición, su propulsor W12 despierta y siento cómo ya estoy ante otro carácter totalmente diferente. Pero todavía falta lo mejor, un botón a mi derecha consigue que el cielo inunde todo el habitáculo, sencillamente espectacular. El interior cobra un nuevo matiz con el Sol dando color a la exquisita combinación en piel “Windsor Blue” y “Magnolia”. Un tapizado que es rematado con madera de fresno, consiguiendo así que este Bentley Continental GTC se transforme en un velero dispuesto a surcar el mediterráneo. Placer de conducción en estado puro.

Bentley

A cielo abierto las sensaciones son otras. El Sol que castigaba mi piel a 32 grados, ahora es el compañero perfecto a altas velocidades. No hablaré de cifras, pero se puede ir realmente rápido descapotado sin molestas turbulencias, y además acompañado con el sonido más delicioso que un servidor pueda imaginar. Doce cilindros bramando a pleno pulmón y el viento rasgado a su paso por el parabrisas, convierten en pecado el hacer uso del sistema multimedia firmado por Naim.

Bentley

Soy de esos petrolheads que ven en los descapotables una magia especial. Será su diseño, la idea de libertad que ofrecen… pero la realidad es que este Bentley Continental GTC rezuma buen gusto en cada detalle. No hay estridencias, aunque sí temperamento. ¿Es quizás el Bentley más bello? Yo no tengo dudas.

Bentley Continental GT V8 S: deportividad y esencia

Bentley Mulsanne

Bentley MulsanneBentley Mulsanne

Llegó la hora de ponerse serios. El nuevo propulsor 4.0 V8 Twin Turbo se presenta ahora con 528 CV, frenos carbocerámicos y una profunda puesta a punto en el apartado técnico. Hemos hablado de deportividad, de reacciones y hasta de agilidad en otros modelos. Todo ello ofrece su mejor visión en el GT V8 S, y digo la mejor porque en este Bentley no se renuncia a nada para ofrecer ese punto extra de carácter.

El diseño ya de por sí enamora. Inserciones en negro lacado para parrilla, espejos y detalles subrayan una silueta dibujada en color “St. James Red Pearlescent”. Si tiene que ser deportivo, que sea rojo. En su interior la tapicería no desmerece, piel negra y costuras en ese mismo rojo intenso exterior. Y a la hora de ponernos en marcha… la nueva revisión del escape deja patente que aquí lo importante es hablar de prestaciones. Este V8 suena a vieja escuela, con explosiones que se gustan entre los cambios, aquí se deja a un lado el excesivo refinamiento british.

Bentley

El Bentley Continental GT V8 S no es la opción más potente de la gama, y eso que ofrece 528 CV, pero es que aquí se ha querido apostar por sensaciones y no por potencia bruta. Un sonido de escape sin atenuación, suspensiones revisadas, conjunto motor-cambio más directo y rápido en reacciones. Una vuelta de tuerca que te permite gozar de cada cambio de apoyo con el rápido giro del motor V8. Con esta nueva especificación comprendo que el exceso del W12 no es necesario: no siempre más potencia es sinónimo de mayor deportividad.

Por siempre Bentley

Bentley


Suscríbete a
Altas
Prestaciones
Recibirás cada sábado en tu correo el artículo de Diariomotor Altas Prestaciones

Irremediablemente llega el momento “amargo”. Es momento de cambiar las butacas de Bentley por las termas romanas del hotel. La pregunta del millón no tarde en aparecer, y ésta no es otra que atreverme a escoger a una única de las criaturas firmadas por Bentley. Pero mi pensamiento entonces no puede ser más contrario. Decidirse por un único candidato obliga a renunciar a ciertas características únicas de cada modelo, y lo siento, pero no estoy dispuesto.

El Club de los 2.240 CV ofrece un escenario para cada modelo, ese entorno donde cada uno encuentra su razón de ser. Mientras en el Bentley Mulsanne podría obligarme a recorrer miles y miles de kilómetros enfrascado en el máximo lujo, en el Bentley Continental GTC encuentro la libertad y disfrute que sólo un descapotable de altas prestaciones puede ofrecer. Pero aún así, todavía seguiría prendado del carácter deportivo del Bentley Continental GT V8 S para divertirme en las carreteras más reviradas, dejando al Bentley Flying Spur como el aliado perfecto para afrontar el frenético ritmo de la gran ciudad.

Y de este modo pasan las horas. He podido emplear más de una docena subiendo y bajando de cada Bentley para corroborar mis sensaciones como conductor y pasajero, también para disfrutar una última vez de tener a mi disposición 2.240 CV. ¿Kilómetros realizados? siempre serán pocos… ¿Velocidad? siguiente pregunta… ¿Consumo? zona roja del cuentarrevoluciones… ¿Una sensación? exprimir 2.240 CV sin contemplaciones…

Bentley
Nuestro más sincero agradecimiento al concesionario oficial Bentley C. de Salamanca y a Bentley Motors Ltd. por invitarnos a este evento