En vídeo: ¿qué ocurre si usas Coca-Cola como aceite de motor?

 |  @sergioalvarez88  | 

El aceite es la sangre del motor. Sin esa lubricación, las fricción entre las piezas metálicas terminará con su vida en un santiamén. Ya hemos visto qué ocurre cuando quitas el aceite a un motor o las consecuencias de retrasar un cambio de aceite cientos de miles de kilómetros. En este caso, nuestros colegas de Hydraulic Press Channel han decidido comprobar qué ocurre si reemplazas el aceite de un motor por Coca-Cola, y lo arrancas. Una buena manera de decir adiós a un viejo coche irreparable.

Los finlandeses habían comprado un Ford Fiesta de 1990 por 300€, y lo han sometido a todo tipo de perrerías. Por ejemplo, hicieron estallar uno de sus frenos, tras una sesión de fricción extrema. En una de sus últimas aventuras, una pieza de la caja de cambios se rompió, abriendo un boquete en su carcasa. No merecía la pena repararlo, por lo que decidieron decir adiós al motor con este experimento. Apenas un minuto dura el motor, mientras su sonido empeora por momentos. El cuatro cilindros termina por gripar sin apenas drama.

No ha ocurrido nada nuevo. La Coca-Cola es en su gran mayoría agua y azúcar, sin propiedades lubricantes. La fricción entre los pistones y la cámara de combustión es tal que termina por fundirlos entre sí, en un irrecuperable abrazo mecánico. Lo que han hecho es equivalente a usar un motor sin aceite, o de forma muy acelerada, demostrar los peligros de la contaminación del aceite por otros fluidos – ya sea agua o anticongelante. En cualquier caso, el Ford Fiesta ha dicho basta.

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  • Pablo Mtnez McRae

    Madre mía que taraos jajaja