Documental: “La era de la estupidez” ¿Cómo será el mundo en 2055?

 |  @davidvillarreal  | 

En estos días en los que el cambio climático antropogénico o, para ser más concretos, el calentamiento global, está en boca de todos, Televisión Española emitía un documental titulado “La era de la estupidez” (originalmente “The age of stupid”). El argumento pasa por presentar seis historias localizadas en diferentes puntos del planeta, para analizar la situación del mundo en 2055 si no hacemos nada por revertir el cambio climático que, según el consenso de la mayoría de los científicos, está produciéndose por culpa de las emisiones de gases de efecto invernadero, principalmente CO2.

Las emisiones de CO2 son consecuencia del modelo energético mundial, y de la propia sociedad de consumo, y el modelo económico capitalista. Por esa razón el filme, más allá de demandar un cambio en el modelo energético, aboga por una revisión de los hábitos de consumo.

Más allá del panorama catastrofista que nos espera si se cumplen los peores augurios, lo más interesante de “La era de la estupidez” está en analizar el origen de las emisiones de CO2 más allá de las emisiones derivadas del transporte, o la industria, situándolas en el centro de la propia sociedad de consumo, y el modelo económico capitalista. Y el mejor ejemplo lo tenemos en el auge de mercados emergentes, como China, o India, y cómo su crecimiento económico les ha encaminado a convertirse en algunos de los mayores emisores de gases de efecto invernadero del mundo.

Cualquier actividad de la vida está ligada a un consumo energético, y ese consumo energético necesariamente genera CO2, salvo que sustituyamos el grueso de las fuentes energéticas basadas en combustibles fósiles, por renovables.

No menos interesante el hecho de que este documental se salde con unas emisiones estimadas de más de 94 toneladas de CO2. Una estimación que sirve para recordarnos, una vez más, nuestro efecto sobre el planeta. De esas 94 toneladas, 68.100 kilogramos se deberían a 48 vuelos realizados para llegar a los siete países en los que fue filmada la grabación durante tres años.

El documental, que dura 1 hora y 25 minutos, se emitió el pasado fin de se mana, y puede verse en la web de RTVE hasta el 11 de diciembre. También puede verse gratis, aunque con baja resolución, en el vídeo oficial de Youtube que hemos incrustado más arriba, en este artículo.

En Diariomotor:

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  • José

    fallout??

  • Rest

    Anoche pude verlo a través de la carta que ofrece RTVE. Me pareció un excelente ejercicio exposición/reflexión, desnudando algunos otros aspectos extras de esta nuestra solemne estupidez, y que no voy a pasar por alto.

    Con àvida tenacidad espacio-temporal, una tónica general advierte que los actuales y abruptos cambios climàticos son obra del calentamiento global, ‘gracia’ de una desmedida perversión consumista, de un voraz afàn de seguir explotando el desbocado potencial del que somos dueños, pero NO conscientes. Un efecto invernadero, como efecto secundario, protagonizará, por defecto, la peor de nuestras pesadillas desencadenando toda una era apocalíptica de sequìas e inundaciones. Hasta aquí todo normal, muy elocuente y comprensible.

    Haré un guiño inicial dando presencia al Fuego, posteriormente haré otro guiño en mayor rango. Dedujimos de ese invento ( Fuego ) que por lo menos dos funciones tenìa y por lo menos dos tipos de energìas primarias generaba: calorìfica y luminosa. De ahì en adelante, intrìsicamente, llevamos asociada una genética persecución saciante alrededor de todo aquello que nos produce acomodo y placer. Nunca fue, es ni será suficiente, somos egoìstas e insensatos, insolentes y egocentristas, estúpidos por naturaleza. Y como sólo la propia Naturaleza es capaz de ponernos ( no de forma antinatura ) donde nos corresponde, aquí dejaré este punto.

    Y es donde aquì comenzaré a citar ( a mi criterio ) otros detalles que acompasados fluyen como si del Guadiana se tratase: trasfondos y contrastes que aparecen y desaparecen mimetizàndose entre capas, de soslayo.

    El caso del joven millonario y su compañía aérea: arrogancia en estado puro disfrazada de supuesta redención por esas diferencias de clases que ya de niño le traumatizaban…eeesto, ya…El tipo que representa la eterna lucha con sus molinos de viento: un Quijote en toda regla que pone de manifiesto, gracias a una borrega sociedad, lo ignorantes y elitistas que son las fibras con las que està confeccionada la sàbana social de curiosa fijación por la ‘ no ruptura estética original del medio ‘. El osado y sencillo guía del glaciar: que helado me deja a mì porque mojarse, se moja poco o nada. Deja ver, eso sì.
    Chica africana: carga contra una famosa petrolera a la vez que limpia dos pescados, cubiertos de crudo vertido, con detergente en polvo. Da más dinero menudear y trapichear con diésel. Con todo y con eso, su anhelado sueño es vivir como los mismos que han destrozado su ecosistema, ea. Los hermanos zagales que juegan a las pistolas: metódicamente llevan a cabo los macabros modus operandi que han sufrido familia y compatriotas. El odio generado es lo que revuelve los tiempos, pero hay más villanos, no sólo uno, me digo. Los otros casos, cada cual a su manera, siguen aportando puntos flacos propios del ser humano, entremezclándose con cortos ejemplos didácticos a base de raudos y caricaturescos vídeos explicativos.

    Todo, en su conjunto, hacen de este documental algo muy digno de visualizar, incluso de aplaudir, pero no dejo de pensar en algunos “peros” algo controvertidos que un principio pensaba clavar. Pero mejor no, no caeré en la facilona tentación, se trata de algo tan evidente que resultaría descortés y empañarìa una pizca de protagonismo a ese segundo guiño que tengo guardado, pariente del primero….en versión XXXL: otorgó la vida y la arrebatarà, y muchos yogures de CO2 necesita fabricar el hombre para creerse superior en este eslabón de recalentamientos precocinados. Si la devastación està escrita, serà él, con uno de sus nimios amagues, lo que termine lo que nosotros comenzamos. Al tiempo.