Como una mariposa saliendo del capullo, este Mitsubishi Lancer emerge de su caparazón helado

 |  @sergioalvarez88  | 

Aparcar un coche junto a un lago en un día de temporal es una mala idea. Y es peor aún si las temperaturas son gélidas. Te puede ocurrir lo que le pasó hace un par de días a Justin Yelen, que fue a tomar unas copas con sus amigos en la orilla del Lago Erie, al norte del estado de Nueva York, en EE.UU. Las temperaturas eran gélidas, y el resultado fue que su pobre Mitsubishi Lancer quedó envuelto en una capa de hielo sólido de 10 centímetros de grosor. ¿Cómo lograron sacarlo de su caparazón congelado?

Si no quieres que le ocurra algo parecido a tu coche, no lo dejes aparcado junto a un lago con temporal y temperaturas bajo cero.

Lo irónico del asunto, es que esto le ocurrió a Justin Yelen por ser responsable. Fue a cenar con unos amigos y acabó tomándose unas copas. En vez de conducir a casa en coche le pidió a uno de sus amigos que le llevase, ya recogería el coche al día siguiente. Cuando fue a recogerlo, se lo encontró recubierto de 10 centímetros de hielo, duro como una roca. El camión de la asistencia tuvo que romper su caparazón helado tirando del coche con un cabestrante, dejando parte del “molde” como prueba del delito.

El coche fue llevado en grúa hasta un taller mecánico, donde el coche fue cubierto en 150 kilos de cloruro cálcico. Este producto deshidratante ablandará el hielo, y con la ayuda de estufas, quizá en unos pocos días el Lancer vuelva a rodar sin problemas. Antes de ello, deberá ser inspeccionado, ya que el hielo podría haber causado desperfectos en carrocería y mecánica. Así que recordad, está bien no conducir tras haber bebido, pero quizá sería mejor aparcar el coche en un lugar donde no pueda congelarse.

Fuente: Jalopnik
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