Jeep Grand Cherokee

Desde 49.500 euros

Jeep Grand Cherokee
Galería Prueba del Jeep Grand Cherokee 3.0 CRD Limited

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Desde que el Jeep Willys se convirtió en pieza clave para el ejército americano durante la segunda guerra mundial, la marca Jeep se transformó en un mito, realimentado infinitas veces en el cine y la televisión. Setenta años más tarde de la creación de aquel vehículo pequeño e indestructible, tras múltiples cambios en el accionariado, la marca de las cuatro letras sigue sacando partido a su universalmente conocida calandra con siete entradas de aire verticales.

Para bien y para mal, el sabor final del plato sí resulta americano

Con esos precedentes, el Jeep Grand Cherokee constituye el buque insignia de la marca a día de hoy, siendo el modelo más grande de la gama Jeep. Nos disponemos, por tanto, a comprobar si el coche (en versión Grand Cherokee 3.0 CRD Limited de 241 CV) hace honor a su nombre tanto en asfalto como en campo. Durante una semana de utilización a fondo, trataremos de explorar y contaros todos los detalles relevantes de esta colosal máquina.

Entrando ya con algunos detalles del coche, este Grand Cherokee es hijo de los breves años en los que Mercedes y Chrysler diseñaban sus vehículos de forma conjunta (antes de que todo se fuera a hacer gárgaras). De este modo, el Jeep lleva el mismo chasis que el Mercedes ML, combinado con una motorización Fiat derivada de la actual relación accionarial con el grupo italiano.

Con estos ingredientes parece sencillamente imposible cocinar un coche “americano”, pero lo cierto es que de algún extraño modo sí parecen haberlo logrado. La estética exterior e interior, el comportamiento, la caja de cambios, los asientos y la filosofía en general de esta combinación (técnicamente italo-germana) apuntan de modo inequívoco al país de las barras y estrellas. Para bien y para mal, el sabor final del plato sí resulta americano.


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