
No sólo Bentley representará a la élite de la industria automovilística inglesa en el Salón de Ginebra, Aston Martin nos mostrará el nuevo Aston Martin DBS Volante. Lo primero que me impresiona de este descapotable con techo de lona es su belleza, y creo que es uno de los pocos coches que nadie con un sentido de la estética medianamente desarrollado pueda denostar. Sus proporciones son casi perfectas, y su diseño – a pesar de llevar bastantes años en el mercado – no deja de cautivar miradas en todo el mundo.
La típica calandra Aston Martin enmarca un frontal sobriamente elegante, pero más deportivo que el que podríamos encontrar en un DB9 gracias a la profusión de tomas de aire. Si el frontal impresiona, la zaga – uno de los puntos conflictivos de muchos descapotables – para nada defrauda. Los pilotos traseros blancos enmarcan un conjunto logrado y distinguido. Es una de las ventajas de las capotas de lona frente a los techos duros plegables, no ocupan espacio y no dan lugar a abultados traseros.
26 de febrero de 2009
12 de julio de 2009
12 de septiembre de 2011