
Al Citroën C-Crosser le queda muy poco para ser actualizado y ya en Frankfurt tendremos la primera visión del nuevo modelo. Los cambios más importantes no se centran en su físico, que seguirá siendo prácticamente el mismo que el actual, sino en parte de la mecánica y en detalles del interior.
La primera de las novedades del SUV de cinco puertas recae en una nueva transmisión DSC de doble embrague que se asociará al motor turbodiésel 2.2 HDi de 156 CV, combinación que también se ha anunciado para su hermano de plataforma, el Peugeot 4007. La transmisión DSC permite cambios más rápidos entre marchas gracias a la la preselección de la siguiente marcha más probable y además cuenta con características que permiten jugar más con ella.
11 de septiembre de 2009