
Ésta es una de las presentaciones del año. Unos días antes del comienzo del Salón de Los Angeles y antes de los esperado, Ford ha presentado en primicia mundial el Mustang 2010, la nueva generación del pony car por excelencia. Este icono de la cultura americana lleva dando guerra nada menos que 45 años. Desde mediados de los años 60, su popularidad se refleja en más de 9 millones de unidades vendidas, siendo la última generación, a la venta desde 2004, una de las más exitosas.
Para el Mustang 2010 el equipo de desarrollo ha decidido mantener un enfoque conservador hacia el modelo, respetando su espíritu original y su apariencia, pero llevándolo a la segunda década del siglo XXI. Se ha cuidado especialmente la dinámica y se ha trabajado muy especialmente la calidad a todos los niveles, desde el proceso de producción a los acabados finales. Se han tratado de corregir todos los fallos tradicionales, como por ejemplo un interior soso, construido con materiales de calidad mediocre.

El sueño americano es barato, tosco y resultón pero, sobre todo, divertido. Me vuelvo con un buen sabor de boca del Mustang, a pesar de sus limitadas capacidades como deportivo, se trata de integración cultural. De la misma forma que en Europa resultaría frustrante tener uno de estos coches, viviendo allí serían mi primera opción.
19 de noviembre de 2008
8 de febrero de 2010