
Han pasado poco más de dos años desde que Land Rover introdujo el propulsor turbodiésel 3.0 V6 en su gama, pero lo ha aprovechado de manera importante. En un primer momento se lanzó en el Range Rover Sport y el Land Rover Discovery con una potencia de 245 CV, y posteriormente se introdujo una variante de 211 CV para ajustar consumos. Ahora han dado una vuelta de tuerca a ambas versiones en ambos modelos, pensando básicamente en la reducción de consumo.
Comencemos por el Range Rover Sport, el más resultón de los dos. La variante de 245 CV pasa ahora a entregar 255 CV, aunque no han comunicado qué cambios han realizado. Viene ligado a una nueva caja de cambios automática de ocho velocidades desarrollada por ZF, que ne los últimos meses se está extendiendo por modelos de numerosas marcas. A pesar de que es ligeramente más potente, el consumo es menor: cae de 9,2 a 8,8 l/100 km, y las emisiones de CO2 bajan de 243 a 230 g/km.

Es sencillo criticar a un todoterreno si no se conocen sus habilidades. Paseamos por cerca del Jarama en el Land Rover Experience para comprobar cómo se desenvuelven los Range Rover, Freelander, Discovery y compañía en diversas pruebas de resistencia y estabilidad.
7 de julio de 2011
2 de octubre de 2009
22 de febrero de 2010
20 de diciembre de 2010