
Poco le queda de vida al veterano motor V8 de 6,2 litros de AMG que a lo largo de mucho tiempo ha propulsado a los Mercedes más rápidos que se han vendido en concesionario. El último en deshacerse de él ha sido el Mercedes E 63 AMG.
El recambio ya lo habíamos adelantado y no es más que la mecánica V8 Biturbo de 5,5 litros con la que se mueve los últimos S 63 AMG y CLS 63 AMG. En su versión básica entrega 525 CV entre las 5.250 y las 5.750 rpm mientras que con el AMG Performance Package este valor sube hasta los 557 CV durante el mismo rango de revoluciones. La entrega de par máximo asciende a 700 y 800 NM respectivamente durante un rango amplísimo de revoluciones: entre 1.750 y 4.500 rpm.
¿525 CV para una berlina deportiva es demasiado? El Mercedes E 63 AMG cuenta con esa potencia entregada a las ruedas traseras a través de un cambio automático. Para responder a la primera pregunta, para disfrutar de su aceleración y para escucharlo rugir nos ponemos a sus mandos.
22 de abril de 2011
2 de abril de 2009
9 de julio de 2009