
La novedad primordial de Rolls Royce para el próximo Salón de Ginebra será una variante coupé del Phantom que toma el estilo del Drophead, la versión descapotable del Phantom, y que vuelve a demostrar que la compañía británica no lanza muchos modelos pero los que lanzan llevan consigo la palabra “elegancia” y “lujo” inscrita.
La constancia de la mecánica de la marca no significa falta de innovación sino más bien reuso de calidad. El motor V12 de 6.75 litros vuelve a rodar sobre el nuevo Phantom Coupé para producir una salida de 460 Cv y un par motor nada corto de 720 Nm. Se ha retocado el mismo para ofrecer un consumo algo más reducido y además se ha añadido un 25% más de capacidad de combustible para aumentar la autonomía considerablemente, aunque no contamos con las cifras concretas.
18 de febrero de 2008