El nuevo Ford Ranger y la ciencia de la fuerza [en vídeos]

Esteban Viso

Una de las características más visibles del Ford Ranger es su impresionante aspecto. Transmite poder, fuerza, seguridad, y sus dimensiones son realmente generosas. No en vano es la pick-up que más se vende en toda Europa, y las razones ya las discutimos en su momento: poderosas motorizaciones, tracción integral inteligente, gran capacidad de carga (tanto por litros disponibles como por la capacidad del Ranger para moverlos con agilidad) y un comportamiento off road impecable. La clave del éxito está en el diseño, lógicamente, y en la calidad de acabados en todos los sentidos que se consiguen gracias a la experiencia en este tipo de vehículos, pero sobre todo, el éxito llega gracias a las durísimas pruebas a las que se somete a cada modelo.

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Si alguna vez tienes la oportunidad de ver con tus propios ojos las pruebas a las que se somete cualquier modelo de coche, sea el que sea, antes de salir a producción, no dejes de acudir. En realidad los casos de nuevos modelos no son de acceso público, ni para la prensa, pero sí que se puede asistir en ocasiones a lugares como el complejo de pruebas de Ford en Lommel, un lugar increíble lleno de diferentes pistas en las que se somete a los coches a las pruebas más duras para poner a prueba las suspensiones, los frenos, el motor… comprobar la durabilidad de los sistemas y componentes y, en pocas palabras, maltratar a los vehículos para acelerar su desgaste y ponerlos al límite.

Si eso se hace con cualquier coche, por ejemplo un Ford Fiesta, ¿qué le puede estar reservado a un musculoso Ford Ranger? Pues todo tipo de situaciones extremas, desde ser sumergido en aguas profundas, hasta “colocar” la carga dejándola caer desde unos metros de altura, o hacerle arrastrar unas cuantas toneladas cuesta arriba para poner sus sistemas en tensión. Pero lo mejor es que lo veáis por vosotros mismos. Esto es como una especie de Juegos Olímpicos para coches.

Lanzamiento de carga

Lanzar una carga desde dos metros y medio de altura no es algo habitual, está claro, pero al menos hemos podido aprender cómo consigue absorber el impacto, diluyendo (por decirlo así) las fuerzas a lo largo de toda la parte trasera del coche, incluyendo por supuesto las suspensiones y los neumáticos. Se puede ver con facilidad cómo se ha movido la caja al recibir la carga…

Transportar y arrastrar

Como si se tratase de una prueba de “El hombre más fuerte”, una competición de fuerza bastante impresionante, se lleva hasta una cantera al Ford Ranger para que haga lo propio: subir 50 toneladas de roca desde lo más profundo de la cantera (en varios viajes en los que se acomoda aproximadamente una tonelada en un trineo) venciendo una rampa del 8% que al principio está bien, pero a mediad que avanza el vídeo se va cubriendo de barro. Los sistemas de tracción, la reductora y la potencia y par de ese motor consiguen superar una prueba en la que el principal escollo es el rozamiento y la fricción contra el suelo: hubiera sido más fácil resolver el problema con un carro, ¿verdad?

“Buceo libre”

Afrontar 200 mm de agua (o lo que es lo mismo, 20 centímetros) no parece gran cosa para un coche, y menos para un SUV o una pick-up. Hacerlo a partir de cierta velocidad ya no es moco de pavo: requiere de una gran potencia y una buena capacidad para maniobrar en pleno vadeo. Si aumentamos la profundidad del agua hasta los 80 cm., ¿crees que muchos coches pasarían la prueba? Atiende al vídeo, es una de las pruebas más impresionantes que podrás ver.

Impactar a 25 km/h contra un muro de agua de 20 cm. no es ninguna broma: es equivalente a un impacto de 300 kilos. Coches más vulnerables y pequeños podría sufrir daños de chapa por ser benévolos. Si elevamos la profundidad a 80 cm. estamos hablando, más que de un vadeo, de navegar prácticamente por las aguas. Pero es que aun hay más: se hizo la prueba con una tonelada de carga en la caja. No te lo pierdas, y si eso te parece poco, espera al final del vídeo.