El fin de las luces largas que deslumbran en la carretera [vídeo]

Esteban Viso

Lo bueno de la tecnología es que hace obsoleta la tecnología inmediatamente anterior ofreciendo mejores funcionalidades y mejorando los procesos. En el terreno de las luces del coche, los sistemas actuales permiten al conductor olvidarse de todo lo aprendido en cuanto al uso de las luces: lo hacen todo ellas, automáticamente. De hecho, una de las situaciones más incómodas en la carretera es el deslumbramiento masivo provocado por los coches que nos siguen, y los que vienen de frente y gracias a esta tecnología de Ford podemos poner fin a esta historia para siempre.

El verdadero problema en la carretera es, aparte del mencionado deslumbramiento, la falta de uso que muchos conductores hacen de las luces de largo alcance. Las razones son diversas, pero prevalecen dos: la preocupación por deslumbrar a los demás, y la falsa confianza. La falsa confianza es lo que puede suceder cuando pensamos que con las luces de corto alcance vemos perfectamente a una distancia razonable.

Esto, que puede ser cierto en zonas pobladas con grandes circunvalaciones, deja de servir en la autovía cruzando la meseta, o en carreteras secundarias perdidas. Existen dos normas fundamentales (y, digamos, no oficiales) para el uso de las luces: utiliza, siempre, la mayor cantidad de luz posible; y adapta tu velocidad a la zona iluminada que tienes por delante. La primera norma significa que, siempre que sea posible debemos poner las luces de largo alcance. Es decir, siempre que salimos de poblado (dentro está prohibido su uso) debemos conectarlas, teniendo precaución de no deslumbrar a los demás conductores.

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La segunda norma también es fácil de entender. Mediante las luces de corto alcance iluminamos unos metros determinados por delante del coche, y nada más; con las de largo alcance, la cobertura iluminada es muy superior. Pues bien, si utilizamos tan solo las luces de corto alcance, nuestra velocidad deberá ser tal que, en un segundo, cubramos menos distancia de la visible gracias a las luces. ¿Por qué? Porque nuestro tiempo de reacción es algo menor que un segundo, y así nos aseguramos que vemos el obstáculo que pueda aparecer con tiempo suficiente.

De todos modos, la realidad es que las luces de corto alcance o de cruce se utilizan cuando no podemos utilizar las de largo alcance (o de carretera), por tanto las luces de largo alcance se utilizan en el resto de casos. Y deslumbran, y hay que jugar con el interruptor… hasta ahora, gracias a las luces largas que no deslumbran.

Luces largas que se adaptan a lo que está por venir

Hace años que disponemos de sistemas que, automáticamente, pasan de las luces de largo alcance a las cortas cuando detectan tráfico en las cercanías. Este tipo de sistemas está genial porque permite que el conductor se olvide de las luces mientras conduce, reduciendo su estrés y permitiéndole poner los cinco sentidos en la carretera, sin más. El problema es que la transición de largas a cortas es rápida y nuestra vista tarda algo de tiempo en adaptarse. Además está el tema de que seguiremos disponiendo de muy poca luz.

Con las luces largas que no deslumbran, Ford ofrece a los conductores una iluminación perfecta en todos los puntos en los que no se encuentra otro vehículo, el que sea. Es decir, de todo el haz de luz disponible, se atenúa progresivamente la parte exacta en la que nos encontramos un coche que viene de frente, o que va por delante de nosotros, eliminando la posibilidad de deslumbramiento. Es muy sencillo de visualizar si lo hacemos mediante un vídeo:

Michael Koherr es ingeniero de investigación de Sistemas de Iluminación de Ford Europa, y para él está claro que el sistema maximiza la visibilidad por delante del coche en cualquier situación: “El sistema de luces largas que no deslumbran ayuda a aprovechar al máximo el uso de estos faros, y permite a los conductores disfrutar de una visibilidad significativamente mayor de la carretera, sin que ello cause ninguna molestia al resto de usuarios”; de la misma manera afirma que reduce el estrés de la conducción: “la tecnología de luces largas que no deslumbran de Ford pueden evitar el estrés a los conductores, además de realizar una transmisión suave entre configuraciones de iluminación y ayudar a que los ojos del conductor se ajusten de manera más rápida a las cambiantes cantidades de luz”.

La pregunta es, ¿cómo se comportaría este sistema en una carretera pagada de vehículos? Quizás lo puedas comprobar cuando viajes en tu próximo coche, porque esta tecnología se incorpora a los nuevos Ford S-MAX, Galaxy y también estará disponible en el Ford Edge. Y el próximo paso que se está desarrollando ya es el de la tecnología de iluminación avanzada que mejora la visibilidad en las rotondas, señales de stop y ceda el paso y dirige la atención a peatones, ciclistas e incluso animales de gran tamaño (un gran problema de las carreteras de montaña, por cierto).

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