10 claves para entender por qué el Ford Mustang es el deportivo más vendido

Diego Gutiérrez @Dieguti_

La sexta generación del pony car por excelencia, el Ford Mustang, ha sido la primera comercializada globalmente en la red oficial de Ford. Es la primera, por tanto, que cualquier cliente puede comprar en su mercado local sin necesidad de trámites burocráticos y aranceles de diversa índole. La globalización le ha sentado bien al Mustang, pues se ha convertido en un éxito de ventas, consiguiendo ser el deportivo más vendido en Europa y en todo el mundo. También en España, donde el Ford Mustang lidera las ventas de coches deportivos en 2016 y se mantiene en primera posición todos los meses desde su lanzamiento en julio de 2015.

En 2015 se entregaron 141.868 unidades del Mustang en todo el mundo. En Reino Unido se venden como churros, en Alemania le ha ganado la partida en ventas al Porsche 911 -palabras mayores- y en Australia agotaron toda la producción asignada al país hasta 2017, razón por la cual Ford tuvo que aumentar el cupo en otras 2.000 unidades. Y en su Estados Unidos natal arrasa, por supuesto: es su principal mercado y su cifra de ventas mensuales suele moverse en los cinco dígitos. Pero, ¿cuál es la razón de este éxito? Te damos 10 claves para entender por qué el Ford Mustang es el deportivo más vendido.

1. Potencia a buen precio

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Está claro que a todos nos gustan los coches potentes. Hay quien tiene el baremo más alto, hay quien es más osado, pero siempre nos gusta disponer de caballos bajo el capó. El Mustang ofrece una de las mejores relaciones potencia/precio, si no la mejor, del mercado. Desde 39 500 euros está disponible el Mustang Ecoboost con carrocería Fastback y 314 CV. Por siete mil euros más podemos elegir el Mustang GT equipado con el V8 de 5 litros y 418 CV. ¿Quién da más por menos?

 

2. Goza de un diseño atractivo

Aunque eso de los gustos es cuestión subjetiva, hay veces en que algo es bello de forma unánime. Ocurre cuando, en el caso de los coches, se guardan unas proporciones concretas y se esbozan unos trazos en el diseño que participan de una armonía en el conjunto. No cabe duda de que son atributos que tiene el Mustang, con su largo capó, una estilizada línea y un diseño agresivo y deportivo sin llegar a caer en la radicalidad. Además, su diseño mantiene el ADN inconfundible del Mustang y es inmediatamente reconocible como uno de ellos.

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3. Es un icono del automovilismo

A lo largo de la historia, varios han sido los coches que han dejado una huella para la posteridad: desde el triciclo de Benz en el siglo XIX, siguiendo por el Ford Model T pionero en la fabricación en cadena en masa y pasando por los Beetle, 2 CV o el Land Rover Series I. Si hablamos de deportivos, el Mustang fue pionero en los años 60 en un concepto de automóvil, el pony car, y desde entonces ya son seis generaciones que han convertido al Mustang en una de las sagas más longevas de Ford. El Mustang es un modelo pero es también una cultura, un icono del automovilismo que sigue renovándose. Y a todos nos gustaría, algún día, tener en el garaje un mito automovilístico.

 

4. Por primera vez en la historia, lo tenemos en Europa de forma oficial

¿A quién no le ha dado alguna vez envidia de Estados Unidos por ser -literalmente- una mina de Mustang? ¿Cuántas personas en Europa habrán desistido, en años pasados, importar un Mustang por los jaleos burocráticos y los costes del viaje? Eso es algo que ya no ocurre. Porque el Ford Mustang es un modelo global, sí, y por fin podemos disfrutar de él en todo su esplendor en el Viejo Continente. Un aliciente más para aumentar sus ventas globales.

 

5. Coche deportivo, sí, pero sin dejar a un lado la practicidad

¿Cuántos deportivos habrán sido objeto de compra y rechazados posteriormente por ser altamente imprácticos? Es una pregunta difícil de contestar con precisión pero seguro que han sido muchos. El Mustang es un deportivo de 2+2 plazas que, si bien las dos traseras no albergan con comodidad a dos adultos, servirán como emergencia o para personas de baja estatura. Otro aspecto fundamental en el día a día es el maletero y el Mustang cuenta con uno de 408 litros en la carrocería Fastback (332 en el Convertible) mientras se mantienen las dos filas de asientos disponibles. Además, olvídate de complicadas contorsiones: entrar y salir del Mustang es una maniobra tan cómoda como en cualquier otro coche que equipe acceso sin llave y, una vez en su interior, tanto el coupé como el descapotable alojan a sus ocupantes con comodidad.

 

6. Incluso Papá Noël conduce uno

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No, en serio. En 1965 Papá Noël (también conocido como Santa Claus) hizo su campaña navideña de reparto de regalos a bordo de un Mustang Convertible. Todos sabemos que Papá Noël no puede estar equivocado y si eligió el Mustang para su difícil tarea, sería por algo.

 

7. Un mito del cine al alcance de tu mano

Steve McQueen dejó una escena para la posteridad con la película Bullitt, en la que llevó a cabo una espectacular persecución por las calles de San Francisco a los mandos de un Mustang GT de 1968. Sí, ese famoso Mustang verde pilotado por un rubito que en la vida real alternaba los set de rodaje con los pit lane de los circuitos. Probablemente sea el protagonismo más famoso de un Mustang en la gran pantalla, con permiso, claro, de Eleanor: la única vez en toda la historia en que un coche ha aparecido en los créditos de una película. Eleanor era un Ford Mustang Mach 1 en la película ‘Gone in 60 seconds’ de 1974. Años más tarde Nicolas Cage se encaprichó de otra Eleanor, esta vez un Shelby Mustang GT500 de 1967.

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Pero no son los únicos; tanto la pequeña como la gran pantalla están repletas de reseñas en las que aparece un Mustang. De hecho, la base de datos de la IMCDb devuelve casi 6000 resultados para todas las versiones del Mustang. No en todos los casos puedes llegar al concesionario y salir de él con un mito del cine.

 

8. Adaptado a los gustos europeos

El Mustang es un modelo global, pero que se adapta a cada región. En Europa no tenemos los mismos gustos que en América, es un hecho, y por eso el Mustang cuenta con un motor Ecoboost de cuatro cilindros, más ahorrador para un continente (el nuestro) donde el combustible es más caro que al otro lado del Atlántico. Así mismo, gracias a una nueva arquitectura de suspensión -monta un eje trasero multibrazo-, ha mejorado su dinámica de conducción, adaptándose a los más exigentes conductores europeos. Además, y aunque no alcanza el nivel de rivales alemanes, la calidad de materiales y acabados en el interior -un aspecto muy importante en Europa- ha dado un salto adelante respecto a generaciones anteriores.

 

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9. Puedes comprarlo en cualquier concesionario oficial Ford

Tan fácil como ir a cualquier concesionario oficial de la red Ford y encargar uno. O llevártelo puesto, si hay stock en la exposición. Aunque hay una red especial de Ford Store exclusiva para modelos como el Mustang, Focus RS y los Vignale, puedes ir al que esté más cerca de tu casa y realizar el pedido del deportivo que siempre soñaste. Las discriminaciones no son cosa del Mustang.

 

10. Es un futuro clásico en potencia

Igual que ahora admiramos los Mustang de los años 60 y 70, y fijamos la mirada en ellos con cierta sensación de deseo, nadie puede negar que el actual Mustang no vaya a ser objeto de lo mismo de aquí a unas décadas. Más bien al contrario, el hecho de mantener una línea inconfundiblemente Mustang ayudará a preservar el mito y a buen seguro se convertirá en un envidiable clásico en el futuro. Una buena razón, sin duda, para disfrutar de un Mustang durante muchos años.