Ford Fusion Lightweight Concept: materiales de última generación para ahorrar peso

Diego Gutiérrez @Dieguti_

La eficiencia está cada vez más en boga. Aunque en términos ideales es algo que siempre debería ser inherente a cualquier desarrollo de la ingeniería, la necesidad del ahorro económico hace mella en la aplicación en masa de la máxima eficiencia en cualquier tipo de máquina.

Con los automóviles se viven tiempos convulsos últimamente, donde los coches propulsados con motores diésel están más denostados que nunca debido a escándalos anticontaminación, los motores de gasolina de cilindrada reducida y turboalimentados resulta que emiten muchas partículas potencialmente dañinas para la salud y los eléctricos, aunque poco a poco, cada vez están tomando un mayor protagonismo.

La solución pasa por varios sitios, siendo uno de ellos la hibridación: usar un motor de combustión junto a uno o varios motores eléctricos para reducir así el consumo de combustible y, por tanto, la emisión de gases contaminantes.

Otra solución es reducir la masa del vehículo. Cuanto menor sea la cifra en la báscula, menos trabajo tendrá que realizar el motor para mover el coche y, por ende, necesitará menos combustible. Además, la reducción de peso ayuda a mejorar la dinámica de conducción. Parece la solución ideal, ¿verdad?

Ford Lightweight Concept

Esta última fue la que aplicó Ford en el Fusion Lightweight Concept, un coche que se presentó como la punta de lanza en cuanto a tecnología de materiales, en el que estos son de última generación y permiten reducir el peso al máximo. El Fusion Lightweigth Concept, como su nombre indica, es un concept que no llegó a producción: sirve como laboratorio de pruebas en la investigación hacia nuevos materiales y su estudio para la aplicación en los coches de producción en masa. Un coche idéntico al Mondeo europeo -en el mercado estadounidense se llama como el derivado del Fiesta que vimos en Europa- que consigue marcar en la báscula la misma cifra que un pequeño Fiesta, lo que supone una reducción del 25% del peso del coche original. ¿Cómo se consigue?

El Ford Fusion Lightweight Concept hace un uso intensivo del aluminio: este metal ha sustituido al acero en todas las partes en las que se ha podido. El aluminio es casi tres veces más ligero que el acero y, con las aleaciones adecuadas, consigue una resistencia a la altura.

ford-fusion-lightweight-concept_muelles-delanteros-plastico

El aluminio (representado en color amarillo en las imágenes) se emplea en el subchasis delantero, el bloque motor, las bielas y los discos de freno. Estos, junto con la suspensión, ahorran un 30% de peso respecto a los del Fusion de producción y es que incluso los muelles delanteros están fabricados con plásticos compuestos. Los traseros, además de sustituir al acero por aluminio, son huecos al igual que las barras estabilizadoras. También es hueco el cigüeñal, aunque este último es de acero.

En la transmisión se emplean magnesio y aluminio. Gracias a ello, el tren de potencia consigue ser un 24% más ligero que el del Fusion normal. El magnesio es mucho más ligero aún que el aluminio pero su uso, en aleaciones aluminio-magnesio principalmente, está menos extendido debido a su alto coste.

La fibra de carbono también está muy presente el en el Fusion Lightweight Concept: las llantas (de 19 pulgadas de diámetro pero sólo 5 de ancho), la estructura de los asientos y el salpicadero al completo están realizados en este material. De hecho, los componentes del interior de la cabina son un 35% menos pesados que en el Fusion que se vende al público. La fibra de carbono es unas cinco veces más ligera que el acero al tiempo que tiene una resistencia mecánica muy elevada.

Este ligero material compuesto también se utiliza en el cárter y la cubierta del motor, como si de un superdeportivo se tratase.

Siguiendo con los materiales compuestos, nos encontramos con las lunas y parabrisas: la luna trasera está hecha de un compuesto de plásticos, y las ventanillas laterales y el parabrisas delantero están hechos de un vidrio laminado, endurecido químicamente, y similar al empleado en las pantallas de los smartphones según Ford. En conjunto, ahorran un 35% de peso respecto al modelo estándar.

Ford Lightweight Concept

En total, el Fusion Lightweight Concept consigue reducir el peso del Fusion normal en más de 360 kilos, quedándose en sólo 1179 kilos: una cifra similar a la de un Fiesta, un coche mucho más pequeño. Gracias a esta reducción de peso, se puede montar un motor más pequeño (equipa el 1.0 Ecoboost tricilíndrico) manteniendo las mismas prestaciones pero consumiendo menos combustible.

El Fusion Lightweight Concept fue desarrollado dentro de un programa de Tecnologías de Vehículos del Departamento de Energía de los EE.UU., junto con la empresa Cosma International -una subsidiaria de Magna International-, para estudiar soluciones de eficiencia a largo plazo. Se fabricaron seis unidades, de las que varias se probaron en pruebas de choque para comprobar que la ligereza no estaba reñida con la seguridad.

Y aunque es un laboratorio rodante, las diferentes tecnologías empleadas en el Fusion Lightweight ya van tomando forma en la producción en masa: la actual generación del F-150 está hecha de aluminio –en un movimiento pionero en el segmento-, con lo que consigue ahorrar más de 300 kilos respecto al modelo anterior; y el nuevo Shelby GT350R ya equipa llantas de fibra de carbono.

El Fusion Lightweight Concept se adelantó al futuro. Un futuro en el que los protagonistas serán la búsqueda de combustibles alternativos y la ciencia de los materiales.