El coche autónomo de Ford: objetivo 2021, en vídeos

Esteban Viso

Estamos a cinco años para llegar a la fecha objetivo para tener el coche autónomo de Ford completamente operativo, y listo para salir a la ciudad. Cinco años para que coches totalmente autónomos y funcionales discurran entre el tráfico de las ciudades, como uno más de entre los miles de vehículos que lo hacen a diario. Parece mucho tiempo, la verdad, pero no lo es tanto, y más teniendo en cuenta la cantidad de diseños, desarrollos y tiempo ya invertidos en el proyecto.

El objetivo es disponer de un coche autónomo de nivel 4 en la escala SAE para entonces, es decir, “el sistema automatizado puede controlar el vehículo en todos menos unos pocos entornos tales como condiciones de tiempo severas. El conductor debe habilitar el sistema automatizado sólo cuando sea seguro hacerlo. Cuando está activado, la atención del conductor no es necesaria“. La clasificación SAE tiene previstos seis niveles, desde el 0 hasta el 5, por tanto el nivel 4 es uno muy avanzado con respecto a lo que conocemos hoy en día (apenas un nivel 0 en la mayoría de los coches del mercado).

Lo que implica esta clasificación es, en cierto modo, impactante. Si un coche puede operar sin supervisión en un porcentaje elevado de situaciones, podría prescindir (al menos parcialmente) de un volante, o de los pedales. Hay planes, de hecho, para diseñarlo sin un volante, o pedales de acelerador y freno, destinándolo a su uso en servicios de movilidad comercial, como por ejemplo viajes compartidos, y desplazamientos en áreas limitadas geográficamente. De nuevo, pensar en estas implicaciones da un cierto vértigo.

Para llegar a este punto en ese año 2021, todavía queda mucho trabajo por hacer. A las pruebas realizadas (conducción a ciegas, o la conducción sobre nieve entre otras pruebas) y las pendientes, hay que sumar el avance y el desarrollo de partes fundamentales del coche autónomo que hoy, digamos, no es que estén poco desarrolladas, sino que tienen aun un cierto margen de mejora en muchos aspectos. Por ese motivo Ford se alía con terceros, con el objetivo de desarrollar y mejorar todavía más aspectos clave como la investigación en algoritmos avanzados, mapeo 3D, LiDAR y sensores de radar y cámara.

Una de las empresas colaboradoras (en la que Ford ha invertido) es la líder en producción de LiDAR, Velodyne, y el sentido de la colaboración es conseguir un LiDAR más accesible, con un coste menor de manera que se pueda integrar en una cadena de montaje sin incrementar demasiado los costes totales. Es una de las características de Ford: proporcionar vehículos accesibles a cualquier bolsillo, no solo a los más adinerados. En el vídeo anterior vemos la segunda generación de LiDAR sobre un Ford Mondeo autónomo, siendo la tercera generación tan pequeña que cabe en la palma de la mano.

Otro punto vital en la consecución de ese coche autónomo sin pedales, ni volante, es la visión artificial. Para ello, Ford ha adquirido la empresa SAIPS, especialista en visión por ordenador y aprendizaje de máquinas para mejorar la experiencia en inteligencia artificial, y mejorar también la visión artificial. SAIPS se ha especializado en el desarrollo de algoritmos de procesado de imágenes y vídeo, aprendizaje profundo, procesado de señales y clasificación. La idea es que los coches autónomos puedan aprender y adaptarse a un entorno desconocido, o un entorno cambiante como las propias ciudades.

Relacionado con la visión artificial está lo que podríamos llamar el “ojo artificial”. Para mejorar el procesado de imágenes, Ford colabora con Nirenberg Neuroscience LLC, una empresa que ha conseguido descifrar el código neural que los ojos emplean para enviar información visual al cerebro. Esto permitiría, por ejemplo, restaurar parcialmente la vista a pacientes con defectos en la misma, y ese conocimiento no hará más que aumentar la calidad de la visión artificial en un coche autónomo, mejorando la navegación, el reconocimiento de objetos y el reconocimiento facial entre otras cosas.

Y la autonomía del vehículo no sería completa sin el acceso a mapas 3D de alta resolución, prácticamente en tiempo real. Para ello, Ford se asocia a Civil Maps, una empresa pionera que desarrolló una innovadora técnica de mapeo en 3D, que además es escalable y más eficiente que los procesos existentes. Con ello, los coches de Ford en 2021 tendrán acceso a mejores mapas en 3D, más detallados y más útiles para sus fines.