La fábrica de Ford en Valencia, ¿la más avanzada del mundo?

Esteban Viso

La planta valenciana de Ford es una de las más modernas y avanzadas de la marca. Almussafes es, con sus 40 años de servicio ininterrumpido, una de las plantas con mayor variedad de modelos fabricados, además de una de las que implementa los sistemas más avanzados y pioneros de producción.

Ford presenta las más sofisticadas tecnologías y los innovadores procesos de calidad que suponen la construcción de 400.000 vehículos al año de seis modelos diferentes y más de 330.000 motores en la planta, y todo ello en una sola línea de producción.

El Sistema Vision de Ford captura más de mil millones de fotos cada dos semanas mientras revisa y sigue el desarrollo cada uno de los coches y furgonetas montados, mientras que una prueba única comprueba todos los procesos de calidad. Los robots guiados por láser, e incluso  las plumas de avestruz tienen un papel clave que desempeñar antes de que cada vehículo esté listo para ser entregado a uno de los 75 países a los que se distribuyen.

Los Gremlins, trabajadores clave en la planta de Almussafes

Si ya conocíamos a los escuchadores de motores, los gremlins son otro tipo de trabajador cualificado que forman parte de un sistema innovador de control de calidad. Básicamente, un gremlin es un trabajador que tiene como tarea la labor secreta de insertar piezas defectuosas, o equivocadas, en la línea de montaje, como volantes incompletos y piezas de motor con fallos. Esto, que a priori puede parecer un sabotaje al trabajo de los demás técnicos, sirve para validad en cada momento el compromiso de calidad de la fábrica.

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Uno de los encargados de realizar estas labores es Xabier Garciandia, que cada día planifica sus acciones cuidadosamente para refinar constantemente los métodos de control de calidad. Con el sistema de visión de Ford se comprueban y localizan las piezas y componentes de cada uno de los vehículos y motores en montaje, de forma que en todo momento se tiene trazabilidad del “fallo provocado”, y por tanto se puede comprobar el buen funcionamiento de los sistemas que deben detectar dichos errores, y también detectar cualquier posible fallo, o el hecho de pasar por alto un error de estas características.

El ‘test gremlin’ nos permite garantizar que el sistema funciona perfectamente. Es un juego con un objetivo muy serio. El equipo se emociona mucho cuando encuentran una de las piezas que intentamos colarles, y cada vez intentamos que les resulte más difícil encontrarlas

Así, mediante el envío selectivo de piezas que no corresponden con el modelo en cuestión, o con defectos, las pruebas gremlin se realizan en las 34 fases de fabricación, y cno cada iteración se pretende complicar más aun la detección de estos fallos.

Pero esta no es la única innovación que se puede ver en Almussafes. Para hacernos una idea de la originalidad de algunas propuestas, y de la altísima especialización de los técnicos que trabajan allí, aquí os mostramos seis procesos de calidad e innovaciones a tener en cuenta:

  • Mediante el uso de micrófonos ultrasensibles se comprueba la correcta instalación de todos los conectores de los motores.
  • Los “escuchadores de motores” que ya comentamos en su momento.
  • El uso de plumas de emú para quitar el polvo a los modelos antes de pintarlos proporciona un nivel de acabado espectacular.
  • Un sistema de cámara digital pionero en el sector identifica defectos de pintura en el chasis sin apenas margen de error.
  • Pruebas de vehículo que reflejan el uso de audio de los conductores enviado por Bluetooth, como se hace en el Ford Mondeo Vignale.
  • Un test de carretera virtual para evaluar tecnologías avanzadas de conductor, por ejemplo la detección de peatones distraídos.

Galería de fotos de la planta de producción de Ford en Valencia