Del primer Fiesta ST al ST Line: 10 años de Sports Technologies

Daniel Valdivielso @valdi92

El Fiesta lleva muchos años coronándose como uno de los modelos más importantes dentro de la gama de Ford, cosechando éxitos tanto por su diseño como por su tecnología. El Fiesta ST está de celebración, ya que cumple 10 años en el mercado, una década desde el lanzamiento del primer Fiesta ST, modelo que llegó al mercado para revolucionar el segmento de los urbanos deportivos.

La presencia de versiones deportivas en el segmento B no es un invento de ayer, no obstante Ford cuenta con mucha, muchísima experiencia en el campo de las “pelotillas cañeras”. A cualquier amante del motor le suenan apellidos como “Sport” o “XR2i”, pero, a día de hoy, el apellido ST es el que le da verdadero significado a la deportividad del pequeño Fiesta.

Una década de deportividad en frasco pequeño

Corría el año 2006 cuando Ford nos sorprendía con la versión más deportiva del Fiesta de la época, el que sería el primer Fiesta ST de la historia. Con un diseño agresivo y llamativo y un interior que no renunciaba a la practicidad inherente en el modelo, el Fiesta ST se desmarcaba de sus rivales con un precio muy asequible y unas cualidades dinámicas propias de un modelo con el apellido “Sport Technologies”.

Y es que además de por su generoso propulsor 2.0 atmosférico de 150 CV, el Fiesta ST destacaba por una estabilidad propia de un vehículo más grande, que lo hacía muy seguro en sus reacciones y muy divertido a la hora de enlazar curvas en tu carretera de montaña favorita. Frenos, dirección, suspensión…todo acompañaba en una orquesta en la que el director era, como no puede ser de otra manera, el conductor. 

Poco a poco el Fiesta ST se fue ganando un nombre dentro del segmento, y es que un pequeño utilitario con 150 CV no es algo que se vea todos los días, y menos con las capacidades dinámicas del Fiesta. Así fue como los responsables de la firma americana decidieron prolongar la estirpe con la llegada de un nuevo Fiesta ST que, si bien se hizo de rogar, no ha tardado en conquistar los corazones de todo el mundo.

2013: nace una referencia en su segmento

Y tanto que se hizo de rogar, ni más ni menos que hasta 2013 nos hizo esperar Ford para conocer la nueva edición del Fiesta ST. En plena era de downsizing, de vehículos eco(lógicos), de electrodomésticos con ruedas, los chicos del óvalo azul se desmarcaron desarrollando el que se convertiría automáticamente en la referencia de su segmento, una referencia que a día de hoy se mantiene.

Los ingredientes ya daban pistas, el resultado iba a ser muy bueno: la carrocería de la sexta generación del Fiesta, un diseño atrevido y deportivo, un interior cómodo y bien equipado, un motor potente pero económico y un chasis puesto a punto por los mejores: la segunda generación del Fiesta ST ha resultado ser un auténtico mata gigantes. 

Y es que desde su lanzamiento a mediados de 2013 el Fiesta ST, con su genial propulsor 1.6 Ecoboost de 182 CV y su brillante puesta a punto dejó claro quién era el rey de los hot-hatchback más pequeños. La crítica se rindió inmediatamente a un modelo que, si bien era uno de los menos potentes del segmento, resultaba ser el rival a batir en una carretera de curvas.

Con un chasis al que parecía que le habían soldado un ruedín en el mismísimo centro, una caja de cambios de seis velocidades con recorridos cortos y precisos, una dirección rápida y unos frenos muy potentes, el Fiesta ST saltó a las carreteras haciendo suya cada curva.

Y como el cliente siempre tiene la razón…¿por qué no aumentar la potencia del 1.6 Ecoboost hasta alcanzar los 200 CV para lanzar la variante ST200? Si las prestaciones puras son la prioridad, el ST200 lucha con nobleza gracias a una aceleración de 0 a 100 km/h en 6.7 segundos y una velocidad máxima de 230 km/h, cifras que dan buena cuenta de las capacidades del urbanita americano.

Con la llegada de la nueva generación del Fiesta, presentada hace apenas un par de meses, se renueva otra vez el contador a la espera de la llegada de una nueva edición de la variante ST, una versión que a buen seguro recogerá el buen hacer de sus antecesores para seguir colocándose como la auténtica referencia.