Si un coche autónomo vacío tiene un accidente ¿de quién es la culpa?

Esteban Viso

Todo lo relacionado con los coches autónomos parece polarizado en dos vertientes: la tecnológica, y la relacionada con la moral o, mejor dicho, con la responsabilidad. En la parte tecnológica se avanza a gran velocidad y, en poco tiempo, el vehículo autónomo estará disponible para todo el mundo. Ya se están desarrollando las pruebas en circuito cerrado, en fragmentos de ciudades simuladas que permiten entender a los ingenieros si las cosas se están haciendo bien o mal.

La tecnología la tenemos muy clara, y por eso los grandes fabricantes llevan más de 10 años investigando y desarrollando soluciones progresivas para llegar a la autonomía total, antes utópica y hoy muy factible. ¿Qué pasa entonces con la parte de la responsabilidad? Nos referimos, sin duda, a la posibilidad de que un coche autónomo tenga un accidente en cualquier caso que se nos ocurra: como causa del accidente; que se vea involucrado en el accidente de otro vehículo; que lleve pasajeros, o que vaya vacío… ¿Quién se hace responsable en estos casos?

Y lo que es más interesante, ¿en qué situaciones va a circular un coche autónomo vacío? La respuesta es simple, pero siempre que abramos la mente a lo que suponen los vehículos autónomos: cuando lleguemos a nuestro destino, el coche se puede marchar a buscar aparcamiento; podemos programar una visita al taller durante nuestra jornada laboral; puede que compartamos el vehículo y este vaya a buscar a otra persona… Las posibilidades son muchas.

La respuesta es compleja porque dependerá de muchos factores, y dependerá de cómo esté definida exactamente la ley y la normativa correspondiente en el momento en que estos vehículos puedan circular con libertad. Sin embargo, hay algo que podemos aclarar sin lugar a dudas: no importa si un coche autónomo circula vacío o si lleva pasajeros, porque en cualquier caso las personas no son responsables de lo que suceda. Si hablamos de coches 100% autónomos, los humanos que viajan en su interior so  pasajeros, no conductores. Otra cosa sería que el vehículo no fuese 100% autónomo, y que uno de los pasajeros pudiese tomar el control en situaciones de emergencia. En ese caso, el humano sería siempre responsable, por definición.

La lógica nos dice que, en caso de que se produzca un accidente, habrá que encontrar a un responsable, sea quien sea. La justicia así lo exige, y en el caso de estos coches autónomos la fuente del problema puede ser una pieza (responsable a priori: su fabricante); puede ser un fallo del vehículo; puede ser un fallo de software (y en este caso, también habría que responsabilizar a su creador, como si fuese una pieza), o podría ser una negligencia por parte de un pasajero. Las posibilidades que pueden darse no nos ayudan a entender de quién es la responsabilidad final.

¿Es mejor un coche 100% autónomo, o un coche que requiera de nuestra intervención?

En una cuestión muy similar a la que nos planteábamos recientemente, la de si tiene sentido comprar un coche 100% autónomo. ¿Quedarían así los ocupantes eximidos de responsabilidad en caso de colisión? La intuición nos dice que, a priori, los ocupantes de un coche 100% autónomo no podrían ser responsables de nada a menos que saboteasen el vehículo, o si no cumplen con la normativa vigente (cinturones de seguridad abrochados, por ejemplo), y en ese caso habría que estudiar sus casos individualmente.

Para entender a fondo el tema de la responsabilidad ante un accidente, y la diferencia real que existe con el concepto de “culpa”, hemos de pensar que suele haber un “sujeto iniciador” en los accidentes más habituales, y el resto de los vehículos involucrados no tienen culpa de nada, en el fondo. Será el informe pericial y otros factores, como las grabaciones de a bordo y la presencia de testigos lo que determine quien tiene la culpa, y por tanto, quién debe asumir la responsabilidad para cubrir los gastos generados en el accidente.

Lo que podemos tener claro es que en el 99,99% de los casos de accidentes con coches 100% autónomos, los pasajeros no tendrán responsabilidad.