Qué significa la etiqueta de los neumáticos: sonoridad, agarre y consumo

Daniel Valdivielso @valdi92

Nuestro vehículo dispone de multitud de sistemas de confort, de entretenimiento, de seguridad. Todo está pensado para hacer de cada viaje una agradable experiencia a bordo de tu Ford, pero sólo un elemento es el que une a nuestro coche con el asfalto. Sí, hablamos de los neumáticos, pero, ¿sabes leer su etiqueta identificativa?

La etiqueta europea informativa de los neumáticos es obligatoria en Europa desde el 1 de noviembre de 2012, y ofrece información acerca de tres valores básicos de manera rápida y visual: el ahorro en el consumo del carburante, basado en la resistencia a la rodadura, la adherencia sobre asfalto mojado y la sonoridad de rodadura.

Estos tres valores, reflejados con pictogramas, son importantes a la hora de escoger los nuevos neumáticos de nuestro coche, pero no todo el mundo sabe siquiera de su existencia ni, por supuesto, interpretar esta etiqueta de forma correcta, perdiendose así posibles ventajas en el momento de la compra de las gomas.

El primero de ellos hace referencia a la eficiencia energética del neumático. Este valor se calcula teniendo en cuenta la resistencia a la rodadura, clasificando su eficiencia con letras que van desde la A hasta la G, siendo la A el valor que corresponde al neumático más eficiente. Si un neumático está calificado con la letra A significa que su coeficiente de resistencia a la rodadura es igual o inferior a 6.5 , aumentando con cada letra unos 0.1 litros/100 km.

En segundo lugar contamos con un indicador acerca de su adherencia en condiciones de asfalto mojado. Este valor es especialmente importante ya que está íntimamente relacionado con la seguridad del vehículo. De nuevo encontramos una clasificación alfabética que arranca como mejor valor en la A y termina como peor valor con la G.

Este valor se calcula en base a la distancia que tarda un vehículo a una velocidad de 80 km/h en detenerse en una calzada con una capa de agua de un centímetro de espesor. La distancia diferencial entre un neumático calificado con la letra A y otro con la letra G es superior a los 18 metros, una diferencia que puede ser vital a la hora de realizar una maniobra de emergencia.

El último valor al que hace referencia el etiquetado es el relativo a la sonoridad de rodadura. En esta ocasión no son letras, sino un altavoz con tres ondas y un número el que nos informa de la sonoridad exterior en decibelios de un neumático. Un neumático clasificado con sólo la primera onda emite un ruido con un volumen inferior a los 68 dB. Si tiene dos ondas significa que emite entre 68 y 71 dB, y si cuenta con las tres ondas significa que emite un ruido superior a los 71 dB. 

Seguro que a partir de ahora te fijarás más en el etiquetado del neumático cuando vayas a reemplazar las gomas de tu coche. Sería muy recomendable que todo el mundo conociera y supiera interpretar de forma correcta estos valores, que nos indican que muchas veces es recomendable invertir algo más de dinero en un neumático de mayor calidad, mejorando nuestro consumo, nuestra seguridad y nuestro confort.