¿En qué consiste el modo V-MAX del Ford GT?

Daniel Valdivielso @valdi92

El Ford GT se ha convertido, por méritos propios, en uno de los más grandes integrantes de las páginas doradas de la historia del automovilismo de altas prestaciones. Sus sucesivas generaciones han sido siempre auténticos referentes tanto para los amantes de la deportividad como para sus propios rivales, que siempre han visto en los GT del fabricante americano uno de los rivales a batir.

La última generación del Ford GT ha sorprendido a propios y extraños con un diseño absolutamente arrebatador, unido a unas capacidades dinámicas de auténtico coche de carreras. Es evidente que la carga tecnológica en los coches ha aumentado en los últimos años, sobre todo en los deportivos, y el Ford GT no es una excepción.

¿Has visto su instrumentación digital? Un panel inteligente y configurable, capaz de mostrar al piloto todo tipo de información en tiempo real, con un diferentes estilos dependiendo del modo de conducción que seleccionemos. Es precisamente en los modos de conducción donde reside parte del potencial de este monstruo americano.

Y es que el nuevo Ford GT disfruta de nada más y nada menos que 5 modos diferentes de conducción, especialmente puestos a punto para adaptarse de forma inteligente a las condiciones que lo rodean en cada situación. Uno de estos modos se denomina V-Max, y es, de hecho, el más agresivo y deportivo de todos. Tal es así que incluso la propia Ford recomienda encarecidamente no utilizarlos fuera de circuito.

¿En qué consiste el modo V-Max? Es un modo de conducción especialmente pensado para alcanzar la máxima velocidad del vehículo, en este caso ni más ni menos que 347 km/h. Para ello, la carrocería del GT se configura para ofrecer la mínima resistencia aerodinámica posible, ajustando todos los parámetros posibles.

Entre estos parámetros ajustables encontramos la suspensión, que desciende 50 mm para pegar la carrocería al suelo, o la transmisión, que trabaja en su modo más rápido mientras que el alerón trasero se oculta para reducir la resistencia al avance. Por supuesto, el control de estabilidad y la gestión de potencia se configuran en su modo más extremo, transmitiendo fielmente al suelo todos y cada uno de los 656 CV que desarrolla.