Los nuevos BMW M550d xDrive se estrenan con prestaciones de M2, cuatro turbos y 400 CV de potencia

 |  @sergioalvarez88  | 

El diésel no ha muerto, aunque su muerte haya sido anunciada por activa y por pasiva. Aunque vaya a disminuir su presencia en el espectro generalista, aún tendremos coches como el BMW M550d xDrive. Es la versión diésel más potente de los nuevos BMW Serie 5 y ha sido renovada al completo con motivo del lanzamiento de esta nueva generación. La principal novedad es que abandona el viejo propulsor de tres litros, tres turbos y 381 CV en pos del nuevo 3.0 TwinPower Turbo con cuatro turbos y 400 CV. Este propulsor se ha estrenado hace apenas unos meses en uno de los buques insignia de los BMW Serie 7, el BMW 750d xDrive.

A tan sólo 1.000 rpm, ya hay disponibles la friolera de 450 Nm de par motor máximo.

Al igual que en su anterior generación, los BMW M550d xDrive se ofrecen en versión de cuatro puertas y en versión familiar Touring. La tracción integral tampoco es posible de disociar de estos potentes diésel, como tampoco lo es su caja de cambios de convertidor de par y ocho relaciones. Sobre su motor, es el ya conocido seis-en-línea de los BMW 750d xDrive, con 2.993 centímetros cúbicos de cilindrada, y sobrealimentado por cuatro turbocompresores. Si quieres saber cómo funciona este motor y sus entresijos técnicos, te emplazo a leer los artículos que mis compañeros han preparado sobre este interesantísimo motor.

Con 400 CV de potencia a 4.400 rpm, y un enorme par máximo de 760 Nm entre las 2.000 rpm y las 3.000 rpm, logra que el BMW M550d xDrive Sedán acelere hasta los 100 km/h en 4,4 segundos, haciendo lo propio el Touring en 4,6 segundos. Son prestaciones comparables a las de todo un BMW M2, sólo 30 CV menos potente y mucho más ligero. A pesar de sus hercúleas prestaciones – es casi tan rápido como un BMW M5 de la anterior generación – estos dos vehículos pergeñados por M Performance Automobiles consumen una media NEDC de 5,9 l/100 km y 6,2 l/100 km, para sus versiones de cuatro puertas y Touring respectivamente.

Al igual que la anterior generación de su sistema de tracción integral permanente xDrive, se favorece el reparto de potencia al tren trasero, pero en condiciones de baja adherencia puede igualarse entre ambos ejes. El tren trasero está calzado con neumáticos 275/35 R19 y el delantero con neumáticos de medidas 245/40 R19. Opcionalmente, los BMW M550d xDrive también pueden equipar llantas de 20 pulgadas. Su tren de rodaje es más deportivo que el de otros BMW Serie 5, contando con frenos de mayores dimensiones, una suspensión deportiva rebajada en 10 mm y la dirección deportiva de desmultiplicación variable Integral Active Steering.

Opcionalmente, también puede equipar una suspensión activa de dureza variable, la Adaptive M Suspension Professional. Como buen vehículo preparado por M Performance Automobiles – como también lo es el BMW X4 M40i – posee un kit de carrocería específico, con detalles deportivos como paragolpes trufados de entradas de aire, un escape de dimensiones generosas o emblemas específicos. En el interior la deportividad está muy presente, con asientos deportivos, vanos de puerta con el logotipo de la versión, tapizados en Alcantara e inserciones en aluminio repartidas por el habitáculo.

Lee a continuación: El Alpina B7 Turbo de 1986 con esqueleto de BMW M5 y el nacimiento de un matagigantes muy exclusivo

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  • Vicentín el de Amalia

    Lo dije una vez de cachondeo y al final va a ser verdad. Llegará el día en que los motores alemanes tendrán más turbos que cilindros.

  • Marcelo-Argentino

    linda como se ve la versión XDrive, tracción 4 ruedas, espectacular para salir en familia en las rutas pavimentadas de terrenos montañosos, deve ser increíble al patinar esas cuatro ruedas.