No apto para sensibles: esta abominación era en otra vida un elegante Jaguar E-Type Coupé

 |  @sergioalvarez88  | 

El Jaguar E-Type está considerado uno de los coches más bonitos de la historia, especialmente en carrocería descapotable. Aunque el coupé sea una versión menos valorada, sigue siendo un precioso automóvil clásico, que muchos querrían preservar y cuidar en su garaje. No es el caso de Peter Harris, que tras recibir de un amigo un E-Type Coupé accidentado, lo transformó – además voluntariamente – en un engendro rodante con motor central. No sólo eso, sino que también alteró su carrocería para convertirlo en un Frankenstein rodante de dudoso gusto. Ahora trata de venderlo en eBay.

Peter Harris ha invertido mucho esfuerzo y dinero en dejar un Jaguar E-Type accidentado de esta guisa.

Trata de venderlo en eBay y cree que su obra – presume de tener cuatro décadas de experiencia en la construcción de coches personalizados – tiene un valor de 80.000 dólares. Quizá ha olvidado que la definición de precio no es el valor intrínseco de un bien, sino cuanto está dispuesto a pagar un individuo al que dicho bien satisface una necesidad. No sé de qué tipo de necesidad hablaríamos en este caso, de existir. Sorprendentemente hay 27 pujas en estos momentos en eBay, aunque por un máximo de 6.000 dólares. Y no me extraña, porque de Jaguar E-Type temo que le queda el salpicadero, parte del chasis y algunos paneles.

Para empezar, su constructor reemplazó el motor original del Jaguar por un V8 de 8,2 litros y origen Cadillac, que sobrealimentó por turbocompresor. Fue instalado en la zaga, donde soldó parte del chasis de tracción delantera de un Cadillac Eldorado para convertir al Jaguar en un extraño vehículo de motor central y propulsión trasera. Años después reemplazó el motor Cadillac por un sencillo V8 de 5,7 litros de origen Chevrolet, un small-block de potencia más gobernable y moderada. El motor ha sido recientemente reconstruido, con nuevas culatas y una puesta a punto más deportiva.

Ha sido pintado en el mismo rojo de los Dodge Viper. Su kit de carrocería no es de fibra, es de metal.

Sólo ha recorrido 600 millas desde su reconstrucción. Este motor está alojado – al aire, sin cubierta – en una bulbosa zaga, casi un metro más ancha que la parte delantera del coche. Sorprendentemente, la abominable forma del coche no son toneladas de fibra de vidrio: el vendedor se ha molestado en fabricar en metal todo el kit de carrocería del coche. En la parte inferior del perfil lateral esas tuberías son conducciones del refrigerante del motor, pero la parte verdaderamente terrible son las ópticas delanteras, procedentes de un Ford Taurus del año 2004. Lo siento, pero no pegan ni con cola.

En el interior ha instalado unos asientos procedentes de un Datsun 240Z, y ha cubierto el salpicadero con madera pulida de arce. ¿Tiene salvación el Jaguar E-Type que aún hay bajo estos paneles? Pocas piezas quedan del elegante caballero inglés, y sería más caro devolverlo a su estado original que comprar una unidad en buen estado y de serie.

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