Panda Raid, Etapa 5, Tafraoute – Tansikht: crono sin rumbo y prueba de orientación [#PandaRaidDM]

Ponemos a prueba nuestra sangre fría, nuestra capacidad de improvisación y llevamos el Panda al límite. [vídeo]
 |  @davidgartes  | 

9 de marzo, cuaderno de bitácora del Panda Raid. Tenemos 10 horas para recorrer los 297 km que separan Tafraoute de Tansikht. Hoy tienen lugar dos pruebas puntuables, la crono de todos los días y una prueba de orientación en la que hay que buscar una baliza en medio de un desierto de piedras. Estamos dispuestos a escalar posiciones en la general con todo lo aprendido hasta ahora y queremos ir a por todas, pero un fallo de navegación nos va a penalizar bastante el tiempo de la crono. Vamos por partes.

Salimos entre los primeros y creemos que es una ventaja. Pero no

En la etapa de hoy nos toca salir en el primer grupo. Creemos que es una ventaja, porque encontraremos las pistas casi vírgenes y habrá pocos coches delante levantando polvo. También en la crono será más probable que la hagamos sin coches a la vista a los que poder alcanzar o que nos puedan bloquear el paso. El día pinta bien.

La crono del diablo: ¡La cagamos, Luis!

Como no hay pistas marcadas decidimos seguir a los dos coches de delante. Grave error.

El primer plato del día es el sector de velocidad media, poco después de la salida del campamento. Hay coches esperando para salir y otros vienen detrás, así que lo de hacerla solos va a ser que no.

La salida está orientada hacia un mar de arena y vegetación sin aparente camino. Han pasado muy pocos coches, así que no hay apenas roderas que marquen una dirección clara. Los dos coches que han salido delante se han ido ligeramente a la derecha, aparentemente para esquivar alguna dificultad. Como no hay camino, decidimos seguirles para aprovechar la ruta que han encontrado y damos por supuesto que van en el rumbo correcto ya que los dos calcan la misma ruta.

Sabemos que vamos mal y la velocidad media se va a la mierda por momentos

Al cabo de unos 200 metros nos damos cuenta de que el rumbo no es correcto. El libro marca 285º y nosotros vamos más bien entre 295 y 300. Los coches que nos preceden mantienen el rumbo (erróneo) y no se ve ningún otro camino a la izquierda… momento de pánico. No podemos parar si pretendemos mantener la velocidad media objetivo, así que decidimos seguir unos metros más a ver si encontramos el rumbo correcto pero ya es tarde. ¡La cagamos, Luis!

Intentamos corregir, virando a la izquierda y perdiendo la estela de los coches precedentes, que tenemos claro que van mal, pero a la izquierda no hay más que arena y vegetación, ni rastro de una pista transitable. Hay muchas ondulaciones y poca visibilidad a media distancia, ni una pista de por dónde hay que seguir. La cosa se complica. Más arena, nos vamos a quedar atascados en cualquier momento y sabemos que vamos mal. La velocidad media se está yendo a la mierda por momentos…

Decidimos hacer un campo a través en línea recta, para intentar compensar la velocidad acortando la distancia

En este momento ya sabemos que la crono será un desastre, se trata de minimizar los daños. Vemos que la pista que habría que seguir termina en un giro a la derecha al cabo de 7 kilómetros y que luego al cabo de otros 2,5 hay unas casas… como vemos las casas, decidimos hacer un campo a través en línea recta, para intentar compensar la velocidad acortando la distancia por el medio de la nada. Directos hacia las casas, a ver si compensamos el tiempo.

Una vez tomada la decisión, como vamos muy lentos y fuera de pista, sabemos que hay que correr lo máximo posible. El Panda va dando botes de bache en bache. No hay dolor. La tracción 4×4 está dando lo mejor de sí, sin ella nos habríamos atascado hace tiempo, pero no es suficiente. Necesitamos que el coche vuele hacia las casas, pero el terreno es muy complicado y son muchos kilómetros fuera de pista. Los coches que nos preceden están haciendo lo mismo (más o menos). Vamos a la desesperada.

Hemos salvado los muebles, pero la duda sobre el tiempo nos quedará todo el día en la mente

Al cabo de unos angustiosos minutos en los que casi vemos descender los puestos de la general, llegamos a la pista que atraviesa las casas y la enfrentamos a toda velocidad. Hemos perdido mucho tiempo, a saber la velocidad media que llevaremos a estas alturas. Pasamos las casas sin saber si hemos pasado por el punto donde se para el cronómetro (si estaba antes, estamos perdidos). La duda sobre el tiempo nos quedará todo el día en la mente.

La prueba de orientación

La crono nos ha dejado mal sabor, pero hemos de concentrarnos para no cagarla con esto porque son 500 puntos

Lo siguiente que nos espera, unos kilómetros más tarde y tras atravesar muchas pistas rápidas en las que prima la navegación, es una prueba de orientación.

La prueba consiste en encontrar una baliza, un palo negro, vertical, con dos franjas naranjas, del que cuelga una troqueladora con la que tendremos que morder nuestra tarjeta de cartón para demostrar que hemos pasado por allí. La crono nos ha dejado mal sabor, pero hemos de concentrarnos para no cagarla con esto porque son 500 puntos los que están en juego si fallamos. Hay presión.

Con el primer giro llegamos a la primera decisión y también a la primera duda

Hay un tiempo límite para permanecer en este tramo, concretamente 1 hora y 10 minutos (para que no te pases el día buscando el palito). Hemos puesto un cronómetro en marcha con cuenta atrás para saber exactamente cuánto tiempo nos queda sin tener que hacer cálculos.

Salimos en línea recta y con el primer giro llegamos a la primera decisión y también a la primera duda: hay que girar 90º y coger la pista del medio entre varias… pero aquí hay por lo menos 5 ó 6 pistas, así que ¿cuál es la del medio?. Como todas van paralelas, seguimos una cualquiera más o menos en el medio por el rumbo correcto. Son 20 km más o menos en línea recta hasta llegar a un pequeño poste así que, si encontramos el poste, estaremos salvados.

Son tan pocos los coches que han pasado antes que vamos casi a ciegas

Los kilómetros avanzan entre un mar de dudas. Cada vez vemos más pistas alrededor que aún encima se cruzan… ¿llegaremos al poste? Finalmente llegamos al camino que se cruza y el pequeño poste de referencia está justo delante de nosotros. Aún no hemos visto la baliza pero vamos bien. A partir de aquí seguimos las indicaciones al pie de la letra (como hasta ahora) pero son tan pocos los coches que han pasado antes que vamos casi a ciegas. Para mayor dificultad nos encontramos con otros participantes en dirección contraria que, obviamente, no han encontrado la baliza y han dado media vuelta.

Seguimos una pista poco marcada hasta un punto en el que hay que girar a la derecha, supuestamente en unas piedras. Pero todo está lleno de piedras y esa señal no está nada clara… paramos. Esta vez el límite de tiempo no nos apremia, lo que cuenta es seguir el camino correcto. Revisamos las notas, tenemos claro que hay que girar fuera de pista justo ahí, así que giramos aparentemente hacia la nada siguiendo el rumbo que nos marca el roadbook hasta que encontramos unas roderas de otro coche que ha hecho más o menos lo mismo. El camino es exactamente el que necesitamos y el rumbo es correcto.

Una gran sensación de alivio llena la pequeña cabina del Panda

La baliza nos espera un kilómetro y medio más allá, justo en el rumbo indicado. Ninguno de los coches que están ahora mismo en el tramo de orientación ha seguido este camino, ni siquiera están a la vista, así que taladramos nuestra cartulina y seguimos adelante hacia la salida, donde nos sobran 20 minutos del tiempo máximo. Una gran sensación de alivio llena la pequeña cabina del Panda.

Durante el resto del día, tan sólo un oued de arena supone una dificultad importante, pero nuestro Panda 4×4 se lo despacha con las presiones a 0,8 como si circulase por asfalto. Es increíble cómo tracciona este coche. Los últimos 120 km son carreteras asfaltadas, así que basta con no perderse y llegar a la hora, cosa que logramos sin dificultad.

El desenlace final

El tramo de velocidad se torció bastante, pero al menos encontramos la baliza. Una de cal y otra de arena

Después de todo, el día no ha estado tan mal. El tramo de velocidad media se torció bastante, pero creemos que acortando camino hemos podido compensar en parte el problema del rumbo (no sabemos cuánto). Por otro lado, la prueba de orientación ha sido un éxito y nos preguntamos cuántos coches habrá podido troquelar su cartulina. Una de cal y otra de arena, nunca mejor dicho.

Llega el campamento, el último que haremos en este Panda Raid

Llega el campamento, el último que haremos en este Panda Raid, y con él la hora de soplar filtros, montar la tienda, darse una ducha, ponerse hasta arriba de pasta, arroz y pollo y esperar con incertidumbre la clasificación del día.

Nos encontramos unos puestos más arriba que ayer en la general, concretamente en el puesto 87

Finalmente, parece que casi todo el mundo ha encontrado la baliza, así que la prueba de orientación sólo nos va a servir para no descolgarnos en la tabla. A pesar de que nuestro tiempo en la velocidad media ha sido bastante malo, nos encontramos unos puestos más arriba que ayer en la general, concretamente en el puesto 87, posiblemente favorecidos porque muchos Pandas están empezando a no poder más con el recorrido.

Lo hemos pasado mal, pero mantenemos posiciones gracias a no haber perdido los papeles en el momento crítico.

Nos vamos a dormir con una mezcla de ilusión y preocupación porque nada falle en el último momento

Es nuestra última noche en las tiendas, mañana nos espera un hotel en Marrakech si logramos cruzar la línea de meta. Nos vamos a dormir con una mezcla de ilusión y preocupación porque nada falle en el último momento. Mañana lo sabremos.







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