El pasado año definitivamente fue el año negro de Gemballa. Desvíos de capital, bancarrota y la trágica muerte de su fundador Uwe Gemballa en muy extrañas circunstancias en Sudáfrica y bajo la sospecha de blanqueo de dinero en colaboración con delincuentes internacionales. Pero tras la tempestad llegó la calma y con el negocio de tuning …






















