Confirmado: la mayoría de tus amigos en Facebook son de cartón-piedra

Jose Mendiola @jose_mendiola

¿Cuántos amigos tienes en Facebook? ¿Doscientos? ¿Quinientos? Posiblemente no te sorprenderá descubrir que de ellos, conoces realmente a muy pocos, y de hecho, tan sólo podrías pedir un favor a cuatro de ellos. Estos datos se desprenden de un estudio llevado a cabo por la universidad de Oxford, del que se desprende que como media, un usuario tiene 155 amigos en la red social.

De alguna manera sospechábamos una inevitable tendencia de coleccionar amigos por parte de muchos, y luego terminamos leyendo el muro de gente con la que realmente no tenemos relación, o son meros conocidos. Así, esta red social debería considerarse más “como un pueblo” en el que conoces de vista a la gente, que con una verdadera relación de amistad.

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Amigos, sólo en persona

El antropólogo Robin Dunbar, titular del estudio, destaca algo que de alguna manera ya intuíamos, pero que queda contrastado por su equipo: las verdaderas amistades sólo se pueden fraguar en persona, y no mediante “me gustas” o comentando gracietas a gente que, en realidad, no conoces bien. De hecho, este profesor no duda en afirmar que Facebook “deteriora” la calidad de las relaciones al no haber una interacción física de por medio.

Con todo, este deterioro no se una característica única de Facebook: las relaciones convencionales también pierden fuerza cuando pasa el tiempo y no hay un contacto sostenido, como sucede por ejemplo con los excompañeros de universidad o del trabajo. “Ver lo blanco de los ojos de cuando en cuando resulta crucial”, sentencia.

Nuestro cerebro se colapsa

Sin embargo, en este extraño colegueo 2.0 existen también los límites: ¿por qué la mayoría de usuarios tiene una media de 155 amigos? No se trata de una casualidad, sino que el estudio sostiene que nuestro cerebro es incapaz de gestionar una lista superior, por muy virtual que sea. Pero lo llamativo de este número es que también lo trasladamos al mundo real.

Sí, la mayoría de los grupos de contacto, ronda los 150 individuos, una cifra que hemos heredado, por cierto, de nuestros ancestros y que da peso a la teoría de la limitación de nuestra masa gris a la hora de poder manejar un número superior de congéneres, aunque sea en relaciones de baja intensidad.

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¿Podemos tener más amigos gracias a Facebook?

Sí, lo estamos pensando todos: pese a todo lo expuesto con anterioridad, lo cierto es que todos conocemos a alguien (o directamente nos ha sucedido) que ha recuperado la amistad con un viejo conocido del instituto, o incluso han surgido muchas parejas estables de la red de Mark Zuckerberg ¿Hasta qué punto esto es cierto? ¿Hasta qué punto puede Facebook servir como plataforma para aumentar nuestros amigos de verdad?

La realidad nos lleva tozudamente al escenario anterior: si la relación virtual no ‘salta’ a un contacto físico, la amistad se desvanecerá como un terrón de azúcar en un vaso de agua. Es decir, que Facebook nos puede servir como plataforma para hacer amigos o retomar una amistad, pero debemos trascender esta plataforma si queremos edificar algo más sólido y duradero.

El mito de la cantidad de contactos

“Caray ¿tienes 2.000 amigos en Facebook?”, la respuesta puede ser una mirada de satisfacción, pero una vez más, resulta falsa. Todo es falso, en realidad. Sobre todo, los amigos. Para llegar a esta conclusión, el profesor llevó a cabo un trabajo de campo en el que se encuestó a una muestra de unos 3.000 usuarios de la red social, y los resultados fueron demoledores.

Es decir, que no hay una correlación entre el número de contactos en Facebook y la cantidad de amigos de verdad en la red social (medida tomando como referencia la posibilidad de echarnos un cable en una situación de apuro o comprometida). Es más, a medida que el usuario tiene más contactos en la red social, se hace más evidente la brecha. Es un solitario 2.0.

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¿Y si abandonamos Facebook?

Muchas veces nos ha rondado la idea por la cabeza: “Estoy harto de Facebook, voy a cerrar la cuenta”, pero lo cierto es que nunca lo hacemos. Pero… ¿Y si lo hiciéramos? Otro equipo de investigadores animó a un grupo de valientes a dejar sus perfiles abandonados durante un periodo de tiempo y medir una serie de variables. Nos quedamos con un dato: la mayoría afirmó ser más feliz y con una relaciones más sólidas.

¿A qué se debe esto? No tanto a que los amigos sean falsos, sino que más bien las redes sociales se han convertido en un escaparate para alimentar nuestra vanidad, y en él, es inevitable compararse. Vamos, que cuando vemos las maravillosas fotos de nuestro falso amigo en el Caribe y nosotros estamos en el pueblo con un porrón de vino, nos sentimos un poco miserables. Sin motivo, pero es así.

 

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