¿Es el GPS responsable de sus actos?

 | 

Hoy traemos una de esas historias para no dormir, de la que desconocemos si es cierta o no, el caso es que si no ha pasado pasará, tarde o temprano. Resulta que un buen hombre conducía su Mercedes SLR 500 (ese pequeño utilitario) guiado por su navegador GPS. Sin saber muy bien como, acaba en medio de un desierto con una rueda pinchada, debido a que el GPS lo había guiado mal.

La respuesta de Mercedes es la siguiente:

Hemos de recordarle a usted (y a su cliente) que el sistema GPS no reemplaza a los mapas normales, o al juicio del conductor, sino que es simplemente una mejora de viaje a disposición de los conductores, que pueden elegir utilizarlo o no. Un conductor utiliza un sistema de navegación por su cuenta.

Que no reemplaza al juicio del conductor está claro (aunque puede que en Estados Unidos no lo esté tanto). Pero que no reemplace a un mapa tradicional ya es mas espinoso. Me extraña que si la noticia viene de Estados Unidos no acabe en una millonaria indemnización por parte de la marca. Ahora dos preguntas:

¿Por qué algunas empresas intentan hacernos creer que no podemos exigir a las nuevas tecnologías la misma fiabilidad que sus equivalentes clásicos?

¿Alguien que meta su SLR 500 por un “desierto” está en su sano juicio, ya sea alentado por un GPS o por su propia madre?

Vía: Spanish Autoblog

  • Pingback: Es el GPS responsable de sus actos?()

  • Livingstone

    No lo veo nada espinoso. El mapa, o la señalización tradicional en vías públicas, debe ser prioritario. No podemos olvidar que la cartografía de los navegadores GPS no está actualizada en tiempo real y, por tanto, puede fácilmente estar obsoleta. Es de hecho el principal problema de los sistemas de navegación actuales. Cosa distinta es que el usuario pudiera actualizar por sí mismo la cartografía o que el sistema se actualizara automáticamente en cuanto existiera una actualización. Eso es el futuro y sólo en esas condiciones podríamos “suplantar” esa prioridad.

    También se cuenta la leyenda/historia de un yankee que compra una autocaravana con sistema de navegación y decide hacer un viaje por la ruta 66 (por ejemplo). Pensando que el sistema de navegación sería algo así como un piloto automático, en mitad de una recta se levanta de su asiento y se va a prepararse un café, con la autocaravana en marcha. El final os lo podeis imaginar, y además, viniendo de USA, acaba con una demanda a la empresa de caravanas, que según dice la historia, fue condenada.

  • Tim

    Good job, here and there!G