Mercedes AMG F1

Información
Equipo
Mercedes AMG Formula One Petronas Motorsport
Sede Central
Brackley, Northamptonshire (Reino Unido)
Equipo Jefe
Toto Wolff
Jefe Ingenieros
James Allison
Presidente Honor
Niki Lauda
Chasis
W10 EQ Power+
Motor
M10 EQ Power+ 1.6 V6 Turbo
Campeonatos
2014-2018
Debut
1954
Pilotos
Lewis Hamilton - Valtteri Bottas

A pesar de la larga tradición que une a Mercedes-Benz con el automovilismo, lo cierto es que la implicación de la firma de la estrella como escudería es limitada, protagonista especialmente de la llamada era de los motores híbridos con turbo, convirtiéndose en el absoluto dominado del Mundial de Fórmula 1 moderno. Sus pilotos son el británico Lewis Hamilton y el finlandés Valtteri Bottas, manteniendo en su órbita a otros nombres como Pascal Wehrlein, Esteban Ocon o el jovencísimo George Russell. En 1934, durante la carrera disputada en Eifel, el reglamento rezaba que el peso máximo sin ruedas y en vacío no podía superar los 750 kilogramos, algo que el Mercedes W 25 no cumplía por sólo un kilo. Los técnicos decidieron retirar durante la noche la pintura blanca que representaba a los coches alemanes en competición, dejando a la vista la carrocería de aluminio y su distintivo tono de color plata. Fue en aquel momento cuando se empezó a adaptar el sobrenombre de las 'flechas de plata' o 'Silver Arrows' con las que se conoce desde entonces a los vehículos de carreras de la marca.

Los inicios de Mercedes en los 'Grand Prix':

Mercedes-Benz es considerado uno de los fabricantes fundadores de las carreras de Grand Prix. La firma germana tomó parte de los Grandes Premios de principios de Siglo XX en una época convulsa por el régimen Nazi y los numerosos conflictos bélicos. Las primeras victorias en GP se remontan a 1914, cuanto el Mercedes de 4.5 litros de competición conseguía el triplete en el Gran Premio de Francia celebrado en Lyon (Christian Lautenschlager, Louis Wagner y Otto Salzer). Antes de empezarse a gestar el mito de las “flechas plateadas”, los aficionados habían bautizado a los turismos de competición de la marca que competían en la década de 1920-30 con el sobrenombre de los “Elefantes Blancos”, obviamente haciendo referencia al color que lucían las carrocerías alemanas.

Surgía entonces la leyenda de Rudolf Caracciola, autor de grandes gestas para la marca como la victoria bajo la lluvia del Gran Premio de Suiza de 1938 al volante del W 154 después de superar a su compañero de equipo, Richard Seaman, en una pelea de caballeros. La victoria en Berna sería la primera piedra para el tercer título europeo de Caracciola, precisamente el mismo circuito en el que Rudolf se saldría en 1952 mientras pilotaba un Mercedes-Benz 300 SL. Las lesiones producidas después de chocar con un árbol significarían el final de la carrera deportiva del prodigioso piloto alemán, dependiendo desde entonces de una silla de ruedas.

Precisamente Caracciola había establecido varios récords en autopistas y circuitos ovalados. En la autobahn de Frankfurt-Darmstadt, en 1938 y con un W 125 carenado, alcanzó una velocidad de 432,7 km/h, hasta el día de hoy la velocidad más alta que se haya logrado en una carretera pública. Se trataba de un récord marcado por la tragedia, ya que su amigo y rival, Bernd Rosemeyer, moriría en un intento de romper el récord en un automóvil de Auto Union. El 3 de septiembre de 1939, Mercedes-Benz disputaría el último Grand Prix en Belgrado ya marcado por el comienzo de la Segunda Guerra Mundial.

Juan Manuel Fangio llega a Mercedes para reinar con el W 196:

Mercedes regresaría oficialmente a las carreras de Grand Prix en 1954, ya con Juan Manuel Fangio entre sus filas y después de la reconstrucción a la que se había sometido a las infraestructuras de la empresa al término de la guerra en 1945. El argentino, que ya había realizado algunas carreras con la firma de la estrella en 1951, llegaba a mitad de año procedente de Maserati para pilotar el W 196 R Streamliner (bajo la nueva fórmula del motor atmosférico de 2.5 litros) como gran fichaje de Alfred Neubauer.

La adaptación fue inmediata y junto a Karl Kling conseguiría el doblete en el Gran Premio de Francia disputado ese mismo mes de julio y conocido históricamente como el “Milagro de Reims”. Los podios en AVUS y Barcelona, sumado a las victorias en Monza, Berna y Nürburgring, terminarían por darle el título a Fangio aquel año. Era sólo el inicio.

La temporada de 1955 es considerada como la campaña más exitosa de la historia de Mercedes en competición hasta su participación en la Fórmula 1 moderna. El W 196 se estaba mostrando prácticamente imbatible en manos de Fangio y del británico Stirling Moss, cosechando cinco victorias entre ambos y el doblete en el campeonato de este año (Fangio ganó con 40 puntos de ventaja sobre Moss). Werner Engel se convirtió en campeón europeo de turismos en el 300 SL de producción. También se ganaron títulos nacionales importantes, por ejemplo, la victoria con el Clase D en el US sports car championship.

El desastre de 1955 en las 24 Horas de Le Mans, en las que además del fallecimiento de 82 espectadores también perdía la vida el piloto de Mercedes Pierre Levegh, llevaría al equipo a tomar la decisión de abandonar la competición. Fangio ficharía por Ferrari para la siguiente campaña, pero seguiría ligado a la firma germana ya que estableció un concesionario de la misma en Buenos Aires y posteriormente sería presidente de Mercedes-Benz Argentina.

Su regreso a la Fórmula 1 como motorista de McLaren:

Tras casi medio siglo alejados de la Fórmula 1, Mercedes-Benz decide regresar como proveedor de motores. En este caso lo haría a través primero de la empresa Ilmor de Mario Illien, primero asociados a Sauber en 1994 para posteriormente adquirir gran parte de McLaren y comenzar a suministrarles propulsores V10 a los de Woking a partir de 1995. McLaren-Mercedes comenzó la temporada de 1997 con una versión rediseñada de la FO 110E. Pesaba 124 kilogramos, constaba de 6.061 partes individuales y generaba unos 545 kW (751 CV) a 15,750 rpm. Con los británicos lograría tres títulos de pilotos, dos con Mika Hakkinen y uno con Lewis Hamilton, al que se sumó uno de constructores.

Brawn GP sería el otro equipo ‘cliente’ de Mercedes-Benz con éxito en el Campeonato Mundial de Fórmula 1, alzándose con Jenson Button y Rubens Barrichello con el título de constructores en 2009, año en el que el británico también conseguiría su primer y único título de pilotos. Manor, Lotus F1 Team, Force India y Williams F1 Team también se convertirían en equipos con motores de la firma de la estrella, aunque ninguno de ellos con demasiado éxito.

Temporada 2010, nace Mercedes GP y vuelve Schumacher:

En 2009, al finalizar la temporada en la que Ross Brawn y su escudería consiguieron imponerse a todos los equipos gracias a sus ingeniosas soluciones técnicas y a aprovechar el reglamento hasta sus últimas consecuencias, Mercedes-Benz decide dar el paso e involucrarse en la Fórmula 1 moderna siendo una escudería de fábrica y no únicamente un motorista. Se desvinculaba de McLaren y compraba más de tres cuartas del accionariado al antiguo responsable técnico de Ferrari, convirtiéndose Mercedes en accionista mayoritario y naciendo así Mercedes Grand Prix.

Petronas dejaba el equipo de Peter Sauber y además de principal motor económico del Gran Premio de Malasia también se convertía en el patrocinador principal de la escudería con sede en la localidad británica de Brackley. Para su regreso, la marca decidía una alineación 100% germana, con el prometedor Nico Rosberg dando el gran salto en su carrera deportiva hacia un equipo oficial y con el regreso del Kaiser, Michael Schumacher, tres temporadas después de anunciar su primera retirada.

En pleno dominio Red Bull y con Ferrari tratando de desbancar a los austriacos con su flamante fichaje de la temporada 2010, Fernando Alonso, los resultados no fueron todo lo regulares que se esperaban, no consiguiendo ninguno de los dos pilotos teutones estrenar su casillero de triunfos con el equipo, siendo los tres terceros puestos de Rosberg en Malasia, China y Gran Bretaña los mejores resultados de una temporada en la que Michael Schumacher no alcanzó el podio, notando las grandes diferencias en monoplazas y neumáticos respecto a la Fórmula 1 de 2006. Serían cuartos clasificados tras Red Bull, McLaren y Ferrari.

El punto de inflexión del segundo año:

Las campañas 2011 y 2012 vieron una lenta pero segura adaptación del equipo a la categoría. En la segunda campaña de Mercedes GP en el Campeonato del Mundo de Fórmula 1 se mantenían los dos pilotos, más afianzados y amoldados a un monoplaza que seguía sin poder enfrentarse al resto de equipos a pesar de que en pretemporada dejaron algunos tiempos destacados sobre el resto. Llegados a la competición, Red Bull impuso su superioridad en la primera mitad del campeonato, con McLaren dejándose ver también en los primeros puestos con Lewis Hamilton y Jenson Button, mientras que Fernando Alonso y Ferrari tuvieron que esperar hasta el ecuador de la campaña para poder pelear por las victorias.

Tras un 2010 en el que se consiguieron los primeros podios, 2011 pudo ser considerado un varapalo para la escudería al no lograr ninguno en toda la temporada. A pesar de ello, tanto Rosberg como Schumacher realizaron grandes actuaciones al volante del MGP W02 como la quinta posición en el Gran Premio de Bélgica para un Michael Schumacher que partía desde la última plaza de parrilla después de un accidente en la sesión de clasificación. A pesar de la falta de velocidad punta del Mercedes, el heptacampeón sería capaz de completar una de sus grandes remontadas en la Fórmula 1. En cuanto al resultado final, Mercedes terminaría cuarta en el campeonato de constructores, con Nico y Michael siendo séptimo y octavo respectivamente.

El año de la revolución en los despachos:

El año 2012 fue la completa revolución que demostraba que Mercedes-Benz no estaba dispuesta a estar en la Fórmula 1 como un mero comparsa. Los fichajes en la parte técnica de nombres como Aldo Costa o Bob Bell dejaban claro que la intención era la de recuperar la gloria pasada. La formación dejaba atrás el nombre de Mercedes GP que recordaba demasiado a la anterior etapa de Brawn GP, para adoptar el de Mercedes AMG F1 Team. Sí se mantenía la formación de pilotos, con Michael Schumacher afrontando su último año de contrato y con un Nico Rosberg ya en plena madurez deportiva.

No hubo que esperar demasiado para ver que algo había cambiado dentro de la estructura, especialmente en términos de velocidad a una vuelta. Sería en el Gran Premio de China de 2012 cuando Nico Rosberg y Mercedes AMG F1 estrenaban su palmarés después de haber partido los dos pilotos de la formación desde la primera línea de parrilla. Schumacher marcaría el mejor tiempo en la Q3 de Mónaco, algo que le hubiera dado el derecho de partir desde la pole de no ser por una sanción de cinco posiciones que arrastraba desde el GP de España después de que los comisarios determinarán que había sido responsable de causar una colisión con Bruno Senna. Michael remontaría, aunque sería Rosberg el que sumaba su segundo podio del año con una segunda plaza por las calles de la ciudad en la que reside.

La segunda mitad será para olvidar, con el equipo fuera de los podios y con la quinta plaza de Nico en el Gran Premio de Singapur como resultado más destacado. La racha final de cinco Grandes Premios consecutivos sin puntuar haría que de nuevo surgieran rumores acerca de la continuidad del equipo, pero para entonces ya se había confirmado el recambio de Michael Schumacher, Lewis Hamilton, y con él, las esperanzas ante un nuevo futuro para el equipo al contar con un piloto hambriento de títulos después del dominio que estaba ejerciendo en esos momentos Red Bull Racing y Sebastian Vettel.

Llega Hamilton para sustituir a Schumacher:

Confirmado a final de la temporada 2012, Niki Lauda llegaba al equipo no sólo como embajador y asesor, sino también con un peso especifico dentro del organigrama del equipo al ocupar el hueco dejado por Norbert Haug. Toto Wolff pasaba al frente del equipo, convirtiéndose además en accionista. Los resultados mejoraron rápidamente, con el W04 dejándose ver en las primeras cinco posiciones ya desde los primeros Grandes Premios de la temporada. Hamilton estrenaría su casillero de podios en Malasia y China con dos terceros puestos, sin embargo, sería Rosberg el que conseguiría de nuevo el primer triunfo. Sería en ‘casa’, en el Gran Premio de Mónaco en la que sin duda fue una de las carreras más especiales para el alemán.

Rapidísimos en clasificación, el cuarto monoplaza de Mercedes en la era moderna de la Fórmula languidecía en carrera, especialmente porque el rendimiento de los neumáticos caía de forma dramática. La victoria de Nico en las calles del Principado daba inicio a una gran parte media para Mercedes, con Rosberg repitiendo triunfo en Silverstone y con Hamilton logrando llegar a lo más alto del podio en Hungaroring. La evolución del monoplaza se estancaría en la segunda mitad del campeonato, sin embargo, la regularidad de ambos pilotos permitiría a Mercedes AMG retener el subcampeonato de escuderías con seis puntos de ventaja sobre una Ferrari lastrada por los pobres resultados de Felipe Massa. A pesar de esta mejoría, los pilotos de la estrella terminarían con un cuarto puesto en el caso de Lewis Hamilton y un sexto de Nico Rosberg.

Comienza la era V6 Turbo, el resurgir de las flechas plateadas:

El año 2014 estaba marcado precisamente por los cambios en el reglamento técnico. Los motoristas deberían desarrollar nuevas unidades de potencia híbridas y motores de combustión interna V6 Turbo, algo que automáticamente le da la vitola de favoritos a Mercedes, uno de los fabricantes que primero comienza a trabajar en el concepto, participando incluso en el desarrollo inicial junto a la Federación Internacional de Automovilismo. Esta ventaja inicial les dio alas en el inicio de la temporada, despertando la preocupación de sus rivales ya desde los test invernales.

El Mercedes F1 W05 Hybrid comenzó marcando el ritmo desde el inicio. La pole position lograda por Lewis Hamilton ya adelantaba que la temporada iba a ser un paseo triunfal para el fabricante de la estrella, el cual apenas sufrió cinco abandonos a lo largo del año, logrando ganar todos los Grandes Premios de la temporada salvo tres, Canadá y Bélgica, en los que Hamilton se retiraría y Nico Rosberg se anotaría dos segundos puestos, y Alemania, en los que en la carrera de casa sus pilotos quedaban tercero y cuarto.

A pesar de que acumuló más abandonos que Rosberg, la trayectoria durante la temporada de Lewis Hamilton fue impecable, sumando 11 victorias de Gran Premio y consiguiendo el que sería su segundo Mundial de Fórmula 1, el primero en las vitrinas de Mercedes AMG F1 desde su decisión de regresar al Gran Circo.

Dos años más de aplastante dominio y la guerra civil:

La campaña de 2014 era sólo un aviso de lo que estábamos por vivir. El equipo vivía en un clima de éxito y de cordialidad constante, paseándose por la temporada 2015 de doblete en doblete, con Sebastian Vettel adaptándose a su soñado puesto en la Scuderia Ferrari, mientras que McLaren recuperaba a Fernando Alonso en su nueva etapa con Honda como motorista. Sólo se les escaparían tres carreas, Malasia (por un grave error de estrategia), Hungría y Singapur, todas ellas ganadas por Vettel y Ferrari, los cuales deberían conformarse con la tercera posición entre los pilotos y el subcampeonato de equipos. El dominio más aplastante de Mercedes acaba con la consecución de ambos títulos y con Hamilton sumando su tercer entorchado.

Todo parecía preparado para que Lewis siguiera con su racha victoriosa en 2016, sin embargo, Nico Rosberg no estaba dispuesto ha hacer otro año más de escudero. El enfrentamiento entre los dos pilotos de Mercedes AMG F1 se recrudecía desde el inicio, abriendo una brecha entre el británico y el alemán que durante su etapa formativa en karting fueron grandes amigos. La tensión terminaría por explotar en el Circuit de Barcelona-Catalunya, en la primera vuelta del Gran Premio de España, momento en el que un toque entre ambos acabaría con ambos fuera de carrera. El campeonato llegaría empatado al verano, especialmente después de cuatro victorias consecutivas de Hamillton que obtendrían respuesta con los triunfos en Spa, Monza y Singapur por parte de Rosberg.

El alemán salió de Malasia con una gran ventaja después de una carrera caótica que comenzó con un toque con Sebastian Vettel en la primera curva y que terminaría con el abandono de Lewis Hamilton después de la rotura de motor al final de la recta de meta. Los puntos del tercer puesto harían que Nico pudiera depender de sí mismo, sólo sumando un triunfo más en Suzuka y cuatro segundos puestos a espaldas de Lewis en los últimos cuatro Grandes Premios del año. Sólo cinco días después de alzarse por primera vez Campeón del Mundo ante la atenta mirada de su padre, Keke Rosberg, Nico anunciaba su retirada como piloto de Fórmula 1. Dos títulos de nuevo, récord de puntos, 19 de 21 Grandes Premios ganados para los de Brackley, ocho dobletes y 20 Pole Positions.

Bottas escudero y Lewis Hamilton tetracampeón del Mundo:

En 2017 Mercedes AMG F1 sería menos autoritaria. El 16 de enero se daba fin a semanas de especulaciones, con Valtteri Bottas recalando en la escudería de la estrella después de ser él mismo el que presentó su candidatura a Toto Wolff para ser compañero de Lewis Hamilton. El finlandés llegaba con sólo un año de contrato y la obligación de conseguir resultados que no tardarían en llegar con victoria en el Circuito de Sochi. Sebastian Vettel y la Scuderia Ferrari comenzarían destacándose al frente, sin embargo, a los italianos se le acabaría la gasolina a la vuelta del verano.

Cinco victorias de seis posibles entre los Grandes Premios de Bélgica y Estados Unidos terminaban por decantar la balanza en favor de Mercedes y del propio Hamilton, ganando el título de constructores el 22 de octubre de 2017 en el Circuito de Las América e igualando Lewis Hamilton los cuatro títulos Mundiales de Sebastian Vettel una semana más tarde, en el Autódromo Hermanos Rodríguez de México.

Los datos reflejan una temporada menos dominante por parte de Mercedes, con 12 victorias en 20 carreras y sólo cuatro dobletes, sin embargo, siguieron marcando la pauta los sábados, consiguieron 15 pole position, y en términos de fiabilidad. Sólo un abandono, el sufrido por Bottas en el GP de España por problemas de motor. En el resto de carreras, ambos monoplazas terminaron en posiciones de puntos.

Ferrari lo intenta, Mercedes AMG F1 vuelve a ganar

Se repite la imagen y Lewis Hamilton y Mercedes AMG F1 vuelven a conseguir ambos títulos. No sería sin sufrimiento ya que llegados a mitad de temporada, especialmente tras el Gran Premio de Austria, el equipo contaba con una considerable desventaja respecto a la Scuderia Ferrari. Sería a partir de la carrera disputada en Spielberg cuando el británico desataba todo su talento para conseguir terminar el resto de carreras del año en el podio, todas salvo el Gran Premio de México, en el que terminaría cuarto y en el que conseguía los puntos necesarios para coronarse por quinta vez Campeón del Mundo de Fórmula 1.

Los números de Hamilton eran impecables, 11 victorias de 21 posibles y mantenía los registros que apuntan a que ha conseguido la mitad de los triunfos en una era híbrida en la que Mercedes AMG F1 sigue siendo imbatible. El equipo volvería a sumar el título de constructores a pesar de que la labor de Valtteri Bottas especialmente en la segunda mitad del año paso prácticamente de inadvertida. El finlandés no consiguió ninguna victoria en 2018 y sus ocho podios durante la temporada se antojaban insuficientes. La firma de la estrella decidiría apostar por lo seguro y renovar a su pareja de pilotos, mientras que Pascal Wehrlein quedaba liberado de su contrato y Esteban Ocon pasaba a un papel de piloto reserva y de desarrollo. George Russell, el otro protegido de la marca recalaba en Williams Racing a la espera de ver la evolución del campeón de la Fórmula 2 en 2018.

CURIOSIDADES

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Mercedes AMG, dos décadas siendo Coche de Seguridad:

Motorista y escudería. Más allá de estas labores que ha ejercido Mercedes dentro del Gran Circo, la marca de Stuttgart también es conocida por ser la encargada de suministrar los modelos que realizan las labores de Coche de Seguridad y de vehículo de atención médica rápida en los Grandes Premios que conforman el calendario. Concretamente han sido los productos preparados por el equipo de Affalterbach los que han aportado temporada tras temporada sus coches desde que en 1996 firmaran el acuerdo entre ambas partes.

Desde entonces Mercedes C 36 AMG (1996/97), CLK 55 AMG (1997/98) ,CL 55 AMG (1999/2000), SL 55 AMG (2001/02), CLK 55 AMG (2003), SLK 55 AMG (2004/05), CLK 63 AMG (2006/07), SL 63 AMG (2008/09), SLS AMG (de 2010 a 2014), AMG GT S (2015-2017) y AMG GT R (desde 2018) han formado parte activa del Campeonato del Mundo durante las dos últimas décadas. Este último cuenta con un motor V8 biturbo de 4.0 litros que eroga 585 CV, es capaz de alcanzar los 318 km/h y hacer el 0 a 100 km/h en apenas 3,6 segundos. Un año más es conducido por el ex-piloto Bernd Mayländer y sin es duda uno de los coches que menos alegra ver sobre la pista