Red Bull Racing

Información
Equipo
Aston Martin Red Bull Racing
Sede Central
Milton Keynes, (Reino Unido)
Equipo Jefe
Christian Horner
Jefe Ingenieros
Adrian Newey
Presidente Honor
Dietrich Mateschitz
Chasis
RB14
Motor
TAG Heuer R.E.18
Campeonatos
2010-2014
Debut
2005
Pilotos
Daniel Ricciardo-Max Verstappen

En el año 2004, Dieter Mateschitz compró a Ford Motor Company la escudería Jaguar Racing, negocio que incluyó las instalaciones ubicadas en Milton Keynes, Inglaterra; y el coche diseñado para la temporada 2005, el Jaguar R6 con el motor Cosworth TJ2005 V10. Tanto en 2005 como en 2006, Red Bull Racing participó en la Fórmula 1 con licencia británica; fue a partir de 2007 cuando empezó a correr bajo bandera austriaca.

En apenas cuatro años, Mateschitz y su personal, encabezados por Christian Horner, Helmut Marko y Adrian Newey, instauraron un modelo de gestión que todavía mantiene su vigencia, sobre todo en lo que respecta a desarrollar su propia tecnología, privilegiar su cantera de jóvenes pilotos y ser autosustentables gracias al apoyo de inversionistas y patrocinadores externos. Esta temporada tienen en Daniel Ricciardo y en Max Verstappen a sus pilotos y se espera que de nuevo sean candidatos a disputar las victorias.

La primera temporada de Red Bull Racing fue de transición. Dietrich Mateschitz prácticamente corrió con el mismo equipo Jaguar, inclusive respetó los contratos de David Coulthard y del proveedor Cosworth, pero sus movimientos a nivel de gerencia realizó interesantes cambios inmediatos. A Christian Horner, propietario del Team Arden de F3000, se le encomendó la tarea de dirigir a la escudería y Adrian Newey, quien llegó a Milton Keynes acompañado del aerodinamicista Peter Prodromou, se encargaría del departamento técnico. Aunque el proyecto principal de Red Bull estaba enfocado en el reglamento que entraría en vigencia a partir de 2006, con la introducción de los motores V8, los resultados alcanzados en 2005, en términos de puntos, fueron positivos ya que lograron sumar 34 puntos mientras Jaguar un año antes apenas pudo alcanzar diez unidades.

El RB1, ex Jaguar R6, fue concebido originalmente por Ian Pocock, Ben Agathangelou y Robert Taylor; sin embargo, Dietrich Mateschitz había acordado con Günther Steiner y con Mark Smith para que se encargaran de la jefatura técnica de forma provisional, mientras se avanzaba en la negociación con Adrian Newey. Red Bull inscribió a Coulthard, Christian Klien y Vitantonio Liuzzi como sus pilotos para la temporada. y tan pronto como en Australia ambos Red Bull llegaron en los puntos, con el escocés en cuarto lugar, posición que también reeditó en Nürburgring. Tan pronto como en el mes de abril se anunció que el equipo utilizaría los motores V8 Ferrari en 2006 y es en el mes de noviembre cuando se confirmó que Newey se uniría a la escudería. En líneas generales, resultó una temporada decente porque desde el principio el equipo se estableció en mitad de la parrilla y durante todo el año rivalizó con BAR Honda, dejando atrás a Sauber, Jordan y Minardi.

El campeonato de 2006 vio en pistas al RB2 con el motor Ferrari 056, una creación de Steiner y de Smith para los pilotos David Coulthard, Robert Doornbos y Christian Klien. Esa misma temporada debutó la escudería Toro Rosso, producto de la compra de Minardi por parte de Dietrich Mateschitz, que pasó a ser la evaluación final para los pilotos más destacados del programa junior. La temporada no resultó tan positiva como la anterior, aunque Coulthard logró subirse al podio en Mónaco tras finalizar la carrera en tercer lugar. Apenas 16 puntos fue la sumatoria total, pero el movimiento interno, a nivel técnico, presagiaba grandes cambios ya que Red Bull anunció en agosto que no seguiría con Ferrari para el próximo año, obviamente se entendió que era complicado ganar carreras siendo cliente de los italianos. De allí que el contrato con Ferrari se pasó a Toro Rosso y Red Bull se unió a Renault.

El primer diseño de Adrian Newey y ser clientes de Renault

El año 2007 se observaron importantes cambios en Red Bull Racing. El RB3 fue el primer proyecto firmado por Adrian Newey, concebido en torno al motor Renault V8 RS27, mismo concepto que el equipo utilizó hasta la temporada 2013. También llegó Mark Webber y si bien el australiano no era producto del programa junior era un piloto establecido en la Fórmula1, capaz de sumar puntos con regularidad y además conocía el equipo tras su pasantía por Jaguar. Otra particularidad fue hacer correr el Toro Rosso STR2, que prácticamente era un clon del RB3, con el motor Ferrari 056 utilizado en 2006.

El aumento en rendimiento se vio comprometido en reiteradas ocasiones por la fiabilidad, pero en Red Bull se las arreglaron para realizar una segunda mitad de temporada muy promisoria, con Webber subiendo al podio en el Gran Premio de Europa. Por otra parte, un novato alemán llamado Sebastian Vettel, quien fue requerido por Red Bull para pilotar en Toro Rosso a partir de Hungría, sorprendió en China al llegar en cuarto lugar. Al término del campeonato, Red Bull Racing alcanzó el quinto lugar entre los constructores con 24 puntos y dejó sensaciones positivas porque confrontaban a escuderías oficiales como Ferrari, BMW Sauber, McLaren-Mercedes, Renault, Toyota y Honda. En teoría, la tarea no era sencilla, pero el plan de acción trazado por Mateschitz y su entorno de conquistar la Fórmula 1 seguía avanzando.

En 2008, Adrian Newey presentó el RB4 para Red Bull Racing y dos modelos, el STR2B y el STR3 para Toro Rosso. De nuevo David Coulthard y Mark Webber fueron los pilotos del equipo principal, el escocés pudo resaltar al quedar tercero en Canadá, en tanto el australiano tuvo su mejor actuación en Mónaco al culminar en el cuarto lugar. En líneas generales fue una temporada desconcertante, el conjunto chasis y aerodinámica no parecía complementarse de forma eficiente con Renault, también el apartado fiabilidad era crítico, pero las demostraciones de Sebastian Vettel con el Toro Rosso-Ferrari resultaron muy optimistas. Ese año, por primera vez el equipo Toro Rosso pudo sumar más puntos que Red Bull,incluso Vettel salió desde la pole y ganó en Monza. Los de Faenza culminaron sextos y los de Milton Keynes séptimos, situación difícil de explicar cuando el director técnico, el mayor presupuesto y los pilotos más experimentados hacen vida en el equipo principal.

El desembarco de Sebastian Vettel en Milton Keynes

El RB5 de 2009 inició un legado que se mantuvo hasta el RB9. Adrian Newey, Geoff Willis, Rob Marshall y
Peter Prodromou fueron los responsables del diseño a partir del motor V8 procedente de Renault. También se debe destacar que Dietrich Mateschitz invirtió una buena suma de dinero para crear Red Bull Advanced Technologies, una división del equipo orientada a la investigación y al desarrollo de diversos elementos como las cajas de cambio y los software para la gestión de los motores, entre otras invenciones. Mark Webber permaneció en el equipo y el lugar de David Coulthard fue ocupado por Sebastian Vettel. Desde inicios del campeonato, se observó que el RB5 era competitivo, aunque Jenson Button al volante del Brawn GP001 se impuso en las dos primeras citas del calendario.

Pero tan pronto como en China, Sebastian Vettel logró la primera pole position de Red Bull Racing mientras Webber clasificó tercero, indicio de que el rendimiento del equipo no era casual. Vettel se impuso en una carrera con lluvia y al fin Red Bull pudo ganar un gran premio. El sueño de Dietrich Mateschitz tomaba forma porque esa victoria apenas fue la primera de varias. El alemán también ganó en Gran Bretaña, Japón y Abu Dhabi, mientras el australiano ganó en Alemania, su primera victoria en la Fórmula 1, y en Brasil. Red Bull fue la escudería con el mayor nivel de desarrollo durante el campeonato y solo el extraordinario inicio de Brawn GP les privó de alcanzar ambos cetros. Vettel fue subcampeón en su primer año junto a Red Bull y el equipo culminó segundo entre los constructores.

La temporada 2010 fue de consolidación. Adrian Newey presentó el RB6 que si bien fue una evolución de monoplaza anterior fue revolucionario en muchos aspectos. De inmediato, Vettel y Webber se mostraron veloces en cualquier circuito, pero el factor fiabilidad siguió comprometiendo los resultados. Aún así, Red Bull alcanzó el título de constructores en Brasil y ambos pilotos llegaron con opciones de campeonato a la última fecha. Por increíble que parezca, Sebastian Vettel solo pudo liderar la tabla de pilotos en una ocasión y fue al terminar el Gran Premio de Abu Dhabi. Red Bull finalizó con nueve triunfos en su casillero, cinco para Vettel (Malasia, Europa, Brasil, Japón y Abu Dhabi) y cuatro para Webber (España, Mónaco, Gran Bretaña y Hungría); además sumó quince poles de las cuales diez fueron para el alemán y las restantes para el australiano. Primer cetro para Vettel y para un equipo austriaco en la Fórmula 1. Red Bull logró en cinco años alcanzar la cima de la categoría sin contar con el apoyo oficial de algún fabricante, porque incluso lograron ganarle al equipo Renault F1 Team, situación que concede mucho mérito a la visión de Dietrich Mateschitz.

Para 2011 se mantiene el mismo conjunto que hizo posible los campeonatos de la temporada anterior. Tras el retiro del equipo oficial Renault, los franceses, a través de la marca Infiniti, pasan a ser patrocinadores de la escudería. El RB7 resultó un monoplaza extraordinario y en las manos de Sebastian Vettel registró estadísticas impresionantes. Once victorias, quince poles y diecisiete podios fueron suficiente aval para reeditar, en esta ocasión de forma contundente, el título de pilotos y de constructores. Ese año, Sebastian Vettel pasó a ser el bicampeón más joven de Fórmula 1, justamente la imagen que Red Bull Racing requería a nivel comercial y para su programa de jóvenes pilotos.

En 2012 repetir ambos título no resultó tan sencillo, la primera mitad de la temporada no resultó tan ilusionante ya que Vettel apenas logró la victoria en Bahrein y Webber en Mónaco y en Gran Bretaña. El panorama pareció complicarse debido a la competitividad mostrada al inicio por los otros equipos. Ferrari, Mercedes, McLaren, Williams y Lotus ganaron carreras. Fue a partir de Singapur, cuando Vettel encadenó cuatro victorias, que Red Bull presentó sus aspiraciones para hacerse con el campeonato. Tras ganar en Japón, Corea e India, un tercer lugar en Abu Dhabi, un segundo en Estados Unidos y un sexto en Brasil fueron suficientes para que el alemán consiguiera los puntos suficientes para desplazar a Fernando Alonso de la clasificación. A pesar de obtener apenas siete victorias, misma cantidad que McLaren, Red Bull también logró también el título de constructores.

El 2013 vería al RB9, el último de la saga con el motor Renault RS27. De nuevo Sebastian Vettel y Mark Webber fueron los pilotos encargados de defender la supremacía del equipo austriaco en el ciclo de los V8. En esta ocasión, la escudería se presentó a correr como Infiniti Red Bull Racing. Al igual que en la temporada anterior, Sebastian Vettel no tuvo un inicio prometedor, pero su segunda parte de temporada resultó demoledora para sus rivales. De los últimos once grandes premios del calendario, el alemán ganó en diez. Este año, Mark Webber no alcanzó victorias pero de igual forma Red Bull ganó el título de constructores teniendo como base las trece victorias y los dieciséis podios del alemán.

En medio de la temporada, a la altura del Gran Premio de Gran Bretaña, Mark Webber anunció su retiro de la Fórmula 1 para trasladarse al Campeonato Mundial de Resistencia. Para la carrera en Monza, Red Bull confirmó que el piloto de Toro Rosso, Daniel Ricciardo, ocuparía el lugar de Webber a partir del campeonato 2014. La conclusión del ciclo de los motores V8 terminaría para Red Bull con un saldo de 47 victorias, 57 poles, 103 podios, 4 títulos tanto de pilotos como de constructores, logros alcanzados en apenas siete temporadas. El equipo cliente más exitoso en épocas recientes.

Principio de la era híbrida; fin del dominio Red Bull

Para 2014 se introducen los nuevos V6 turbo híbridos con cajas de cambios de ocho velocidades y además se establece un consumo de combustible de hasta 100 kilos máximo por carrera. Sebastian Vettel y Daniel Ricciardo defendieron a la escudería Infiniti Red Bull Racing pero muchas de las expectativas que giraban en torno al equipo se desvanecieron en plena pretemporada al advertir que la unidad de potencia Renault tenía problemas de confiabilidad. Al conceder el nuevo reglamento prioridad a los propulsores, desde Red Bull comenzaron a criticar de forma negativa a Renault.

La temporada para Red Bull inició con un segundo lugar de Ricciardo en Melbourne, pero posteriormente fue descalificado por exceder el consumo de combustible establecido por la FIA. El primer podio llegó en Malasia, con un tercer lugar de Vettel. A partir de España fue Ricciardo el piloto más destacado del equipo, el australiano alcanzó un tercer lugar en Barcelona y en Monte Carlo. Luego ganó su primer gran premio en Canadá y logró otras victorias en Hungaroring y en Spa. Esos fueron los únicos triunfos de Red Bull, y de cualquier equipo que no fue Mercedes, en un año que vio cómo a pesar de los esfuerzos del departamento técnico de Milton Keynes no pudieron ser rivales para los títulos ya que a pesar de quedar segundos en la tabla de constructores, la diferencia en puntos fue de 296 unidades. Casi al término de la temporada, se anunció que Sebastian Vettel se iría a Ferrari y su lugar en Red Bull sería ocupado por el ruso Daniil Kvyat, otro piloto proveniente del programa junior, en tanto Max Verstappen se anunció como piloto de Toro Rosso a sus 17 años.

Es de resaltar que en medio de las discusiones y amenazas con dejar a Renault, tanto Mercedes como Ferrari comunicaron que no tienen interés en conceder sus motores a Red Bull, una situación que complicó los objetivos de la escudería ya que Dietrich Mateschitz invierte para ganar carreras y en Milton Keynes creen que su proveedor no está en sintonía con sus aspiraciones. En medio de un ambiente que inició conflictivo y se fue acentuando a medida que transcurrió la temporada, Red Bull vio cómo su racha de seis años consecutivos con al menos una victoria se cortó. Kvyat y Ricciardo llegaron segundo y tercero en Hungría; y el segundo lugar del australiano en Singapur fue todo lo destacable ese año.

Red Bull descendió al cuarto lugar en la tabla de constructores, por detrás de Mercedes, Ferrari y Williams, lo que no gustó a la plana mayor del equipo. Para intentar apaciguar las críticas negativas, Renault adquirió el equipo Lotus así que también retiró el patrocinio de Infiniti. Por su parte, Red Bull anunció que en 2016 sus motores serían renombrados Tag Heuer, aunque serían los mismos Renault porque no se tenía otra opción a la mano, así que era Renault o retirarse de la Fórmula 1.

La temporada de 2016 resultó muy productiva para Red Bull Racing porque más allá de los números, los movimientos que sucedieron en su entorno fueron interesantes. A nivel técnico, se anunció que Dan Fallows asumiría el lugar de Peter Prodromou, quien se trasladó a McLaren. También Red Bull comunicó que Aston Martin pasaría a ser su socio a partir de este año. El RB12 fue una creación de Adrian Newey para Daniel Ricciardo y Daniil Kvyat, y justamente fue el ruso el que demostró en China que el coche tenía potencial. Sin embargo, una carrera después, en Rusia, protagonizó una imprudente maniobra que dejó fuera a Sebastian Vettel y a su propio compañero Daniel Ricciardo. Esa acción justificó que Kvyat fuera apartado del equipo, devuelto a Toro Rosso, y Max Verstappen fue llamado para reemplazarlo por el resto de la temporada.

El debut de Verstappen con la escudería Red Bull fue impresionante ya que ganó en España, se convirtió en el piloto más joven en hacerlo. La adición del holandés representó un gran impulso para el equipo, si se comparan los resultados con los del año anterior. Quince podios alcanzó la dupla Ricciardo-Verstappen, incluyendo la victoria del australiano en Malasia y el tercer lugar del holandés en Brasil, donde fue capaz de remontar 11 puestos en las últimas 16 vueltas con el asfalto mojado. Es de resaltar además la pole que logró Ricciardo en Mónaco, tras dos años de sequía en ese apartado. Con el aporte de sus pilotos, Red Bull ascendió al segundo lugar en el campeonato de constructores detrás de Mercedes y lo más importante fue que la imagen del equipo salió fortalecida tras implementarse los cambios.

La pareja conformada por Max Verstappen y Daniel Ricciardo se mantuvo para la temporada 2017, en líneas generales no se presentó un cambio significativo en el equipo, salvo el ingreso de ExxonMobil como proveedor, y esa estabilidad volvió a traer buenos resultados, aunque lejos de optar por los títulos. todavía en tal sentido persisten las críticas hacia el propulsor que compran a Renault. Trece podios en total, con victoria del australiano en Azerbayán, y del holandés en Malasia y en México fue lo más destacado. Red Bull sin duda resultó la escudería más perjudicada con la introducción de los motores híbridos ya que depende del desarrollo de un particular para poder avanzar, esa situación no ha podido ser revertida de forma total. De dominadores en la era V8 pasaron a luchar por podios y alguna que otra victoria en la era híbrida, a pesar de invertir los recursos para ganar. En 2017 fueron terceros entre los constructores y en ningún momento fueron una real amenaza para Mercedes en la cima o para Ferrari en el segundo lugar.

De nuevo en 2018 mantienen la estabilidad en su conjunto, ahora con Aston Martin como patrocinador principal. El chasis y la aerodinámica siguen siendo una fortaleza mientras Adrian Newey mantenga su relación con el departamento técnico. Este año se espera por la decisión de proseguir como cliente de Renault o convertirse en escudería oficial de Honda a partir de 2019.