125 CV con un 1.0 gasolina: ¿cómo funcionan los motores Ecoboost?

Esteban Viso

Muchas veces caemos en el error de pensar que los motores más grandes son los que más alegrías nos dan, pero luego comprobamos la cuenta de la gasolinera y las alegrías se convierten en anécdota y un ticket abultado. ¿No es posible conseguir motores con buena potencia, pero que además consuman cantidades de verdad mínimas de gasolina? Claro que sí, por eso existen los motores Ecoboost, capaces de ofrecerte 125 CV de potencia bajo el pedal del acelerador con tan solo un litro de gasolina: sí, un motor 1.0 que da 125 CV, quieres saber cómo es posible?

El primer modelo que montó el motor Ecoboost en Europa fue el Ford Focus en el año 2012, y con ese pistoletazo de salida, el downsizing empezó a hacerse global en la casa. Este fenómeno tiene tanta importancia en el presente de la automoción que es algo generalizado: gracias a la tecnología y al diseño avanzado es posible construir motores que, con menor tamaño y cilindrada, y haciendo un buen uso de la turboalimentación, consiguen niveles de prestaciones equivalentes a motores más grandes y con un mayor consumo. Y precisamente es el consumo el primer beneficiado por la tendencia a la baja en tamaño y prestaciones del motor: un motor pequeño pesa menos, y ya sabemos que el peso que es determinante a la hora de conseguir cifras de consumo lo más bajas posible.

Las claves del downsizing: menos pistones, menor cilindrada, mayor potencia específica, menores consumos

Ford-EcoBoost-Engine

El camino para el downsizing es el summum de una filosofía de optimización de motores llevada al extremo: motores pequeños, compactos, aprovechados, capaces de exprimir todas sus capacidades haciendo uso de la tecnología, y que encuentra en el motor 1.0 Ecoboost de 125 CV el mejor resumen posible: un motor muy pequeño, que “cabe” en un folio tamaño A4 y que pesa nada más que 97 kg con sus tres cilindros y ese escaso “litro” de cubicaje. Un motor capaz de extraer esos caballos y mantener, a la vez, las emisiones de gases contaminantes en valores extremadamente bajos, proporcionando potencia y flexibilidad, y además mostrando el carácter más amigable con el medio ambiente.

Posiblemente, el elemento culpable de que este motor sea un gran avance tecnológico es el turbocompresor. Se trata de un turbo de baja inercia de muy reducidas dimensiones, que es capaz de girar a 250.000 rpm, consiguiendo elevar esa potencia máxima útil a los 125 CV, y además permitiendo una entrada suave, casi inadvertida, prácticamente desde el instante en el que ponemos el pie sobre el acelerador.

De hecho, esta turbocompresión es la clave para conseguir potencias mayores de las que se podría pensar en obtener mediante aspiración atmosférica. El motor Ecoboost es un todo, un sistema complejo en el que cada parte, cada subsistema, trabaja para conseguir el mejor resultado posible, pero no hay duda de que ese turbocompresor es el máximo responsable de poder disponer de los 125 CV. Tal es su influencia que se han conseguido 205 CV de este mismo bloque. En este vídeo podemos ver, a través de una animación detallada, cómo funciona el motor 1.0 Ecoboost.

 

 

El motor Ecoboost vive tiempos felices por los premios que acumula, y por el largo recorrido con el que cuenta esta tecnología. En verano de 2015, Ford recibió por cuarto año consecutivo el galardón al “Mejor motor de menos de 1.0 litros”, considerado el mejor de su categoría por su facilidad de conducción, rendimiento, economía de combustible y tecnología por un jurado compuesto por 87 periodistas especializados en motor de 35 países. Además de esto, está demostrado que hasta el motor más apretado y afinado del mundo puede ser susceptible de mejora, y por eso Ford está trabajando junto a Schaeffler Group para probar un nuevo volante bimasa que permite desactivar los cilindros bajo ciertas condiciones, minimizando los niveles de ruido, vibraciones y dureza, y consiguiendo un ahorro de combustible de hasta el seis por ciento (según las pruebas realizadas).

Y no solo eso, sino que los motores de la familia Ecoboost llegan a la alta competición, pues el modelo de 3.5 litros, V6, está siendo modificado para ser el corazón del nuevo Ford GT que competirá en las 24 Horas de Le Mans 2016 como la prueba del regreso de Ford a la carrera más mítica del mundo. Y como guinda final al pastel, este es el vídeo en el que el motor 1.0 Ecoboost vitaminado hasta los 205 CV logra parar el crono en 7:22 en Nordschleife, montado sobre un Formula Ford. No te lo pierdas, así corre un Ecoboost.