¿Qué hay que hacer para llevar un remolque?

Iván Fernández

Contar con el extra de espacio de carga, el transporte de vehículos ligeros o la posibilidad de llevar junto a ti una caravana, son algunas de las premisas más tenidas en cuenta para las que están ideados los remolques. Sin embargo, también son elementos a los que no estamos acostumbrados en nuestra conducción del día a día la mayoría de los usuarios de la carretera, por lo que son susceptibles de añadir ciertas complicaciones a la hora de realizar la conducción.

Sin importar demasiado si estamos hablando de un remolque destinado a un uso puramente de recreo o si bien es parte de nuestra rutina profesional, es importante prestar cierta atención a los requisitos y recomendaciones que debemos tener en cuenta cuando utilizamos el mismo en nuestro vehículo, ya sea un turismo o uno de corte más comercial. Empezando ya por la elección del dispositivo con el que vamos a unir nuestro remolque, caravana o plataforma de transporte a nuestro vehículo.

¿Qué tenemos que tener en cuenta para remolcar?

Todo ello debe ir en virtud del peso a transportar, el tipo de remolque, las capacidades de nuestro coche y el sistema de acoplamiento. Una mala elección puede llevar a sufrir desde problemas en el bastidor de nuestro coche hasta que simplemente desde las autoridades pertinentes no den el visto bueno a su instalación. Lo habitual es acudir a centros especializados o a los puntos de la red de concesionarios del vehículo que poseemos para que nos recomienden cuál es el producto que más se ajusta a nuestras necesidades.

Recordemos que para su instalación debemos poseer de la homologación de la propia bola de remolque (sea fija o desmontable), así como el informe de conformidad, el certificado del taller instalador autorizado y el visto bueno por parte de la Administración al ser considerada como una “Reforma de Importancia”. Con todo ello, debemos acudir en un plazo de diez días a cualquier estación de la ITV, en la que se completará la homologación y se reflejará dicho cambio en la ficha técnica del vehículo (en este caso la cabeza tractora), algo que se debe hacer extensible también al remolque en el caso de portar matricula propia.

Más allá de las recomendaciones técnicas, hay que tener en cuenta que para la utilización de un remolque ligero (menos de 750 kilógramos) no precisamos de una autorización nueva, bastándonos con una licencia de conducir de clase B en regla para poder hacerlo. Sin embargo, sí es necesario realizar ciertas comprobaciones antes de ‘arrastrar’ algún tipo de carga o de circular con un remolque.

Comenzando por la distribución de la carga. Al igual que cuando depositamos las maletas u otros elementos pesados dentro del maletero o el interior de nuestro vehículo, también tenemos que tener en cuenta que los objetos transportados deben estar bien colocados y no comprometer la estabilidad, la cual en este caso puede afectar seriamente a todo el conjunto debido al movimiento pendular que realiza un remolque fuera de control.

Lo ideal sería situar gran parte de la carga lo más cercana posible a la parte delantera, con el objetivo de reducir ese efecto palanca que se puede generar. Tampoco se debe sobrecargar dicha parte, ya que de hacerlo podríamos comprometer el correcto apoyo del tren delantero con el firme. Como siempre, también es muy importante no sobrepasar el límite de peso autorizado para dicho transporte y adaptarlo en función de la altura sobre el nivel del mar a la que vayamos a circular. Cada 1.000 metros de altitud es recomendable reducir en un 10% la carga máxima que podemos remolcar debido a la mayor densidad del aire y, por tanto, a la menor potencia disponible de nuestro motor.

Al igual que hacemos con nuestros coches, es importante comprobar los elementos básicos del remolque, entre ellos el estado de los neumáticos (presión, profundidad mínima legal de 1,6 mm…), el funcionamiento correcto de las luces de frenado y matricula, o el propio sistema de frenado por inercia que equipan la mayoría de los remolques. Hay que prestar especial atención a la antigüedad de las ruedas, ya que al ser un transporte que no suele ser utilizado en el día a día, el desgaste de la banda de rodadura no suele ser el principal motivo de cambio. Los fabricantes recomiendan sustituir dichos neumáticos cada 10 años, ya que a partir del octavo año después de su fabricación, la goma suele perder elasticidad y aparecen las primeras grietas, dando lugar a posibles pinchazos o perdidas de tracción por la excesiva dureza del propio neumático.

Ya en conducción, debemos recordar que para cabezas tractoras que se encuentre ‘tirando’ de un remolque ligero, las velocidades máximas varían, pasando a estar limitadas a 90 km/h en autovías y autopistas, de 80 km/h en carreteras con arcén de 1,50 metros de ancho o más, 70 km/h en el resto de vías interurbanas y de 50 km/h en zonas urbanas que no estén sujetas a otras limitaciones más restrictivas. También habrá que adaptar nuestra conducción a estas nuevas circunstancias. El mayor peso del conjunto y su longitud obligarán a una conducción más suave y a anticipar mucho más nuestras acciones al volante.

Las tecnologías de Ford para ayudar a remolcar:

Con el avance de las tecnologías, la mayoría de los fabricantes han introducido sistemas o elementos que faciliten la vida a los conductores que usan un remolque en sus turismos o vehículos particulares. Es el caso de Ford, la cual no ha sido ajena a esa necesidad de que sus modelos más populares se adapten para realizar dicha tarea, incorporando cierto equipamiento que allana el camino para los menos expertos o, simplemente, que ayuden a todos aquellos que lo utilicen en su día a día. Todo ello sin importar de si estamos hablando de un entorno más urbano o en uno más rural, especialmente aquellos que lo utilizan profesionalmente en el sector agrícola.

Es por ello que, entre el equipamiento opcional, nos podemos encontrar elementos como el Pro Trailer Backup Assist™, sistema que, combinado con la cámara de visión trasera, permite controlar el ángulo que queremos que gire el remolque, siendo la propia tecnología la que establece automáticamente el giro del volante y limita la velocidad a la que circula el coche marcha atrás. Esto es especialmente apreciado por aquellos propietarios de pequeñas embarcaciones marítimas de motor que agradecen esta ayuda extra a la hora de aproximarse al agua para botar sus barcos. Está disponible por ejemplo en el Ford F-150 o en el Ford Expedition.

En aras de la seguridad, también se ha empezado a incluir la nueva tecnología de Estabilización de Viento Lateral en algunos de los vehículos comerciales de la gama Ford, entre ellos la Ford Transit y Transit Custom. Destinada especialmente a reducir el estrés de los conductores en autovía en trayectos con vientos fuertes, ayuda a mantener el coche en el carril ante rachas laterales. Los sensores que utilizan dicho dispositivo permiten monitorizar 100 veces por segundo los movimientos laterales del vehículo cuando este circula por encima de los 80 km/h. En el caso de detectar una racha de viento repentina, el sistema se activa en menos de 200 milisegundos, accionando cuidadosamente los frenos de uno de los lados del vehículo con el fin de reducir el efecto que produce el viento, algo aún más crítico cuando se está transportando una carga en el remolque.

En el caso del Ford Ranger, también disfruta de tecnologías específicas para el remolcado, entre ellas el Programa Electrónico de Estabilidad (ESP) con control de mitigación de vuelco y oscilación de remolque, así como el asistente de acoplamiento de remolque, el cual ofrece una ayuda para alinear el vehículo sin necesidad de bajarse del coche o la instrucciones de otra persona. En el caso del Ford Edge, Ford Galaxy o Ford S-Max, también se podrá beneficiar de la utilización de la dirección adaptativa de la firma del ovalo, la cual ayuda a reducir el giro de volante necesario para realizar curvas cerradas o maniobras a baja velocidad. Ideal cuando la maniobrabilidad es reducida y te encuentras remolcando otro elemento.

El fabricante estadounidense también ha puesto a disposición de los usuarios un área dentro de su propia página web para obtener ciertos consejos específicos para cada modelo de Ford a la hora de remolcar cargas voluminosas. Las podéis consultar AQUÍ