¿Cuál es la función de los amortiguadores?

Daniel Valdivielso @valdi92

Todos sabemos que nuestros coches equipan amortiguadores. Sabemos que son unos elementos que intervienen tanto en la comodidad como en la estabilidad y dinámica de nuestro vehículo, pero…¿qué son en realidad los amortiguadores? ¿Para qué sirven, y en qué juegan un papel relevante cuando conducimos nuestro coche?

Los amortiguadores tal y como los conocemos en la actualidad se instalan en nuestros vehículos desde hace décadas. Sin embargo, pese a que sus principios y su concepción se han mantenido intactos, su tecnología y sus capacidades han evolucionado mucho, aunque su función principal sigue siendo la misma: disipar en la medida de lo posible la energía cinética que se genera al circular sobre cualquier superficie. 

¿Cómo funcionan los amortiguadores de nuestro coche? Estos elementos se encargan de absorber y eliminar, en la medida de lo posible y lo más rápido posible, la energía generada cuando nuestro vehículo pasa por encima de una irregularidad, por mínima y pequeña que sea. Sin embargo, también se encarga, junto con los muelles -o cualquier otro elemento elástico- de mantener la altura de la carrocería. 

La estabilidad y la seguridad de nuestro coche están íntimamente ligadas a la correcta integridad de los amortiguadores. Por eso es extremadamente importante que su estado sea siempre el mejor. Y es que sí, los amortiguadores también se desgastan, también pierden eficacia y también es necesaria su sustitución como hacemos con las pastillas de freno o los filtros de nuestro vehículo.

La importancia de los amortiguadores es tal que un vehículo con ellos desgastados responderá sensiblemente peor en caso de una maniobra de emergencia. No será capaz de mantener la trayectoria de forma fidedigna en caso de maniobra evasiva, ni frenará en los mismos metros que su equivalente con amortiguadores en buen estado.

Es conveniente repasar visualmente el estado de nuestros amortiguadores regularmente. Si percibimos cualquier rezume o pérdida de líquido, su sustitución se hace obligatoria. Con el paso de los kilómetros, sobre todo si circulamos normalmente por firmes en mal estado, la eficacia de los amortiguadores disminuirá, por lo que es conveniente sustituirlos cada 70-90.000 km.