¿Cómo salir de un coche que se ha caído al agua?

Iván Fernández

Los accidentes ocurren. Muchas veces se producen situaciones completamente impensables y disparatadas que nunca podrías haber imaginado que pudieran suceder más allá de la gran pantalla de cine, sin embargo, suceden y siempre es bueno estar preparado en el caso de que nos encontremos ante una de ellas frente a frente. Una de esas situaciones aparentemente tan remotas nos la encontramos cuando un vehículo cae accidentalmente al agua, tal vez unos minutos de lectura puedan llegar a salvarte la vida.

Y es que nadie o prácticamente nadie puede imaginar que vaya a caer a una gran masa de agua como un lago, rio o mar, mientras conduce un automóvil, pero lo cierto es que no es un hecho imposible, aislado sí, pero no totalmente descartable. El shock del momento del accidente, mezclado con la adrenalina, los nervios y el miedo al ver que como el coche se precipita al agua, son algunas de las razones por las que podemos quedarnos completamente bloqueados ante una situación como esta, e incluso empeorarla con nuestras acciones.

Aunque sea sencillo decirlo, lo primero que debe hacerse es tratar de mantener la calma y fomentar que el resto de los ocupantes del coche también lo hagan. En el caso de que estimemos que nos da tiempo a salir del coche en marcha debido a la reducida velocidad y a la distancia con el agua, podemos intentar abandonar el habitáculo, en caso contrario, debemos mantener el cinturón de seguridad abrochado ya que la caída y el impacto contrala masa de agua será seco y se producirá una desaceleración importante. En caso de no llevarlo podemos sufrir un golpe en la cabeza que reduzca más nuestras opciones.

Una vez que el coche ha caído al agua y empieza a hundirse, nuestras acciones deben ser lo más precisas posibles. El líquido elemento comenzará a entrar en el habitáculo, algo que obviamente generará un mayor nerviosismo. Es el momento de desabrocharse el cinturón, ayudándose del tacto para seguir la trayectoria hasta la hebilla y el enganche de seguridad. En el caso de que por el accidente haya quedado bloqueado dicho mecanismo, es aconsejable llevar a mano un elemento con el que podamos cortar el cinturón, habiendo disponible actualmente en el mercado martillos de uso en emergencias que traen esta función integrada en su diseño.

El hundimiento no significará que el habitáculo se llenará por completo inmediatamente de agua. La presión generada por la gran cantidad de agua cubriendo el coche y la presencia de aire todavía en el interior, harán que sea muy difícil abrir en los primeros instantes después del incidente las puertas. Habrá que esperar a que se compense la presión que hay en el interior con la generada en el exterior (superior a la media tonelada), momentos en los que deberemos aprovechar para prepararnos y asegurarnos que todos los ocupantes se encuentran conscientes y listos para abandonar el vehículo a nado hacia la superficie. En caso de que podamos actuar con celeridad y abrir las puertas nada más comenzar a hundirnos, serán menos los metros que deberemos nadar hasta la superficie.

Recordemos que en el momento en que consigamos abrir la puerta (aproximadamente cuando el nivel del agua nos haya superado la altura del pecho), el caudal de agua que entrará dentro del habitáculo será mucho mayor, por lo que la sensación de agobio también aumentará y la presencia de aire será menor, dificultándonos la respiración. Deberemos buscar la parte más alta del vehículo, punto en el que se concentrará el oxígeno restante dentro del coche. Para conseguir la apertura de las puertas debemos hacer fuerza en el extremo más alejado de las bisagras posible, punto en el que con una misma fuerza podremos generar un mayor brazo de palanca y por tanto hacer más fuerza para vencer la presión del agua sobre la carrocería.

En cuyo caso de que no podamos abrir las puertas también nos queda la opción de salir por las ventanillas laterales. Ante la necesidad de elegir esta vía de escape, trataremos en un primer momento de probar si el funcionamiento del sistema eléctrico es correcto, de no ser así, podremos recurrir al uso del martillo de emergencia antes mencionado, un elemento que deberíamos incorporar al equipamiento habitual de nuestro coche, llevándolo en la guantera o en alguno de los portaobjetos siempre a mano. En caso de no contar con uno de estos productos, debemos intentar romperlas con un objeto puntiagudo y de un material resistente, como puede ser una llave, sujetándola con una mano y golpeando con la otra a modo de martillo.

Ya liberados por completo de los cinturones, debemos tratar de abrir las puertas o ventanillas de ambos lados de forma simultánea, con el objetivo de equilibrar la entrada del agua y que el coche no se desestabilice y pueda quedar volcado sobre uno de los laterales, situación que puede complicar la salida. Aunque sea de día, cuando nos sumergimos unos cuantos metros en el agua la visibilidad se reducirá, por lo que, si nos desorientamos o no sabemos en qué dirección nadar, deberemos fijarnos en las burbujas (ya sean las nuestras o las generadas por el hundimiento del coche), lo que nos apuntará hacia dónde debemos ir. En el caso de viajar con niños, es recomendable que estos se descalcen y se mantengan de pie hasta el momento de salir del coche, siendo ellos los primeros en abandonarlo para que podamos supervisarles.

Obviamente lo más recomendable es no caer al agua, pero llegado el momento, es vital que no cunda el pánico y actuar con precisión. Es posible salir indemne de este tipo de situaciones tal y como demuestran las imágenes que acompañan a este artículo, procedentes del Rally de México 2015. En aquella ocasión, Ott Tänak y su copiloto, Raigo Mölder, consiguieron salir ilesos del Ford Fiesta RS WRC de M-Sport tras caer en una poza. Además del no sufrir daños personales, Raigo pudo salvar el cuaderno de notas (lo secó hoja por hoja en el hotel con un secador de pelo) y el equipo británico pudo recuperar el coche y tras una intensa noche de trabajo, los mecánicos tenían lista dicha unidad para poder competir al día siguiente.