· por Iván Fernández

Siempre ha sido muy complicado el reemplazar a los grandes iconos en prácticamente todos los apartados. La industria del automóvil no puede ser menos. Algo así debió de pensar Ford cuando llegó el momento de crear la nueva generación de uno de sus modelos insignia, el Ford Focus. Y lo ha hecho por todo lo alto, según ellos con el vehículo más innovador, dinámico y emocionante que han diseñado y construido hasta la fecha con dicho nombre, aunque también habría que añadir que se ha convertido ya desde el inicio en el que más ‘trajes’ tiene.

Lanzado al mercado en 1998, la cuarta generación estrena la nueva plataforma C2 del fabricante de Detroit, por lo que ya desde el inicio se ha querido mostrar las grandes posibilidades de la misma con el lanzamiento de hasta cuatro versiones partiendo de una misma base y cubriendo prácticamente todas las necesidades de los clientes incondicionales de la marca que esperaban con atención este relevo generacional.

El refinado estilo Vignale nos deja entrever que la elegancia no entiende de tamaños, con un Ford Focus que se viste el traje de gala como ya hicieron en el pasado otros vehículos del catálogo de Ford como el Fiesta, el Kuga o el Mondeo. Para los que buscan un deportivo, el ST-Line presenta la versión más agresiva del nuevo compacto cinco puertas de Ford, el cual nos servirá mientras se aguarda a las variantes más Racing de la marca estadounidense, las cuales, como casi todos su predecesores, suelen llevar consigo las siglas ST y probablemente ese recambio del RS que todos esperamos con impaciencia.

¿Y para los aventureros? En ellos también han pensado con la llegada del Ford Focus Active, un vehículo de aspecto robusto que deja una sensación de una gran agilidad en caminos y el off-road aprovechándose de su mayor altura y la llegada de nuevos protectores para los pasos de rueda y la parte inferior de los paragolpes lo que confiere al Focus esa imagen de crossover que tan de moda se ha puesto en la actualidad.

La evolución estética de uno de los productos estrella de Ford ha quedado patente con el paso del tiempo. El cambio en el frontal, la llegada de parrillas más visibles, protagonistas junto a la afilada mirada de sus ópticas delanteras o la transformación y adaptación de los grupos traseros. El nuevo diseño de estos últimos, en dos piezas y siguiendo el lenguaje por el que ya optan otros modelos de la marca, ha permitido ayudar a adaptarse al cambio desde la configuración vertical propia de las dos primeras generaciones, a esta nueva seña, más integrada y armoniosa con la zaga, además de gozar de una mayor visibilidad. Las cuatro variantes presentadas para el mercado europeo gozan precisamente de todas estas señas de identidad.

La silueta que Ford ha decidido para esta nueva generación sí que mantiene el mismo carácter y dinamismo que el de sus antecesores. Aunque se ha ampliado el morro, mejorado el chasis con una mayor rigidez torsional y se ha aumentado la distancia entre ejes de 53 milímetros, las formas laterales siguen mostrando unas pretensiones atléticas, a la vez que elegantes, las cuales se combinan con una buena habitabilidad interior y más espacio para los ocupantes sin afectar demasiado a las dimensiones exteriores. En Ford han destacado la palabra ‘madurar’ para hablar de esta nueva adaptación de sus superventas, un coche creado completamente de cero en el que los conductores y los clientes potenciales han tenido mucho que ver en las decisiones de diseño tomadas. Pero, ¿Qué los hace especial a cada uno de ellos?

Ford Focus Vignale, el más lujoso y recatado de los Focus:

La palabra Vignale ya se ha hecho un hueco dentro del mercado del automóvil como sinónimo de acabados de gran calidad, un equipamiento Premium y elegantes detalles de diseño. El Ford Focus Vignale no podía ser menos que el resto de modelos bautizados con el nombre del famoso carrocero italiano y es por ello que tanto su exterior como su nuevo interior, con diseño especifico, interior de lujo y tapizados de piel, se han adaptado para ello.

En el caso del compacto destacan esa imagen sobria y elegante que goza gracias a la presencia de la nueva calandra con un diseño tridimensional distinguido y a la introducción de elementos cromados en forma de embellecedores en el frontal, los marcos de las ventanillas o los estribos. Las llantas multibrazo completan una imagen exclusiva y cargada de lujo que pretende batallar de tú a tú con los modelos premium de otros fabricantes europeos.

Ford Focus ST-Line, rezuma deportividad por sus cuatro costados:

El Ford Focus ST- Line soportará el peso de todos aquellos que buscan un toque más deportivo para sus nuevos Ford Focus con elementos característicos como el difusor trasero o el nuevo spoiler integrado con la línea del techo. En el frontal también podemos apreciar nuevos cambios, entre los que nos encontramos entradas de aire sobredimensionadas que desde Ford han utilizado contando con su experiencia de competición en pos de conseguir un mayor flujo de aire hacia el propulsor. Los estribos laterales son específicos para esta versión y trabajan de forma solidaria para conducir el aire hasta la parte trasera y allí hacer que el difusor sea más efectivo aportando carga aerodinámica al eje trasero.

Ford Focus Active, un coche hecho para la aventura:

La versión Active ocupa el hueco que quedaba entre dos de los modelos ya existentes dentro del catalogo de la marca, el Ford Ecosport y el Ford Kuga. La estética Focus se mantiene, sin embargo, en esta ocasión se le da un aire campero, introduciendo placas de deslizamiento tanto en la parte delantera como la trasera, protectores acabados en plástico para los pasos de rueda y los bajos, así como insertos plateados en los paragolpes.

La imagen que se muestra es mucho más aventurera y la nueva altura libre respecto al suelo le confiere unas posibilidades fuera del asfalto que hasta ahora eran inimaginables para la saga Ford Focus. La llegada de unas nuevas llantas especificas para esta versión Active completan la imagen del compacto hecho SUV. También el interior es exclusivo de esta versión, manteniendo los elementos de instrumentación y equipamiento casi inalterables, pero dotándolo de una nueva tapicería con tejido timo Denim y ribetes azul que van a juego con ese aspecto informal del Ford Focus Active.

Variedad también en el apartado mecánico:

Si exteriormente va a haber prácticamente una respuesta para cada necesidad o capricho, en la sección de los motores el nuevo Ford Focus tampoco ha escatimado en cuando a la oferta disponible, con una gama muy amplía tanto de motores diésel como de propulsores alimentados por gasolina. De nuevo es la tecnología EcoBoost la que gran protagonista mecánica, con un motor 1.0 EcoBoost que contará con dos variantes 100 y 125 CV aprovechando de la eficiencia demostrada por dicho motor.

También con tecnología EcoBoost, el bloque de tres cilindros y 1.5 litros que se encontrará disponible con 150 CV o la variante más potente, la que eroga 182 CV, ambos con la opción de desconectar uno de los cilindros (únicamente se necesitan para ello 14 milisegundos) cuando el propulsor no está soportando una gran carga y por tanto mejorar aún más los consumos ya de por sí muy buenos en un motor de estas características. Entre los diésel también nos encontramos con grandes novedades gracias a la llegada de los 1.5 EcoBlue con 95 CV y 120 CV de potencia y el 2.0 EcoBlue de 150 CV de potencia. Todas estas posibilidades mecánicas se encuentran aderezadas por la presencia de un sistema Auto Start-Stop y nuevas transmisiones manuales de seis velocidades y, opcionalmente, las también de nuevo cuño cajas automáticas de ocho relaciones.