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Motos

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Homenaje a Ángel Nieto, una vida de película

Óscar García | 1 Ago 2021
Nietoo
Nietoo

Nacido en Zamora en 1947, pero madrileño, desde que tenía 1 año vivió en el barrio de Vallecas. Pronto se cumple el aniversario de su triste fallecimiento, el 3 de agosto del 2017 en Ibiza. Lo que son las cosas, un genio sobre dos ruedas, fallece yendo en quad tras ser embestido por detrás. Personalmente le echo de menos, era y es una perla del motociclismo nacional, un tío que amaba la moto y la moto le amaba a él, una eminencia en el paddock. Supongo que cuando pasaba por allí, sería como si un general de la vieja guardia pasara revista a los nuevos reclutas vestido con su uniforme de gala y todas las condecoraciones brillantes.

No soy amigo de las grandes concentraciones, más allá de Pingüinos que es genial y aquel onírico día en que se decidió hacer un homenaje a Ángel, desde el Bernabéu al mítico circuito del Jarama que también lloraba su perdida. Fue de esos días que uno recordará siempre, fue uno de esos días que uno tiene en esa parte que guardamos las emociones. Fue uno de esos días en los que uno se siente orgulloso de formar parte de una familia, la motera, que es la mejor del mundo. Que grande es la moto, que grande es Ángel Nieto, pensaba mientras veía a cientos de motos ir hacia el circuito, con pancartas en los puentes.


Y es que no se había ido alguien normal, se había ido el tipo que se batió el cobre con el mundo a base de trabajo y esa pillería vallecana, esa universidad de la vida que hoy parece denostada por los grandes centros educativos que te enseñan ¿liderazgo? Un líder es o no es, hay cosas que no se aprenden, Ángel fue un líder, humilde porque supo y padeció lo que cuesta llegar donde llegó a base de trabajo, tesón y lágrimas en la oscuridad. No tuvo un camino fácil. Un español, en el mundial de motos, no solo logró participar sino que arrasó en las categorías “pequeñas” atesorando 12+1 títulos mundiales. Permíteme Ángel, que hay veces que no sabemos sumar, 13 títulos mundiales. Esto es algo al alcance de muy pocos pilotos.

A veces somos así, se nos llena el entusiasmo con gestas de fuera, pilotos como Barry Shenne que fumaba en la parrilla, Kenny Roberts, cientos de pilotos buenísimos y carismáticos, pero que no se nos olvide que nosotros tenemos a nuestro Ángel. Resulta curioso como entre los moteros puedes ver cascos de Agostini, de Mike The Bike, Doohan, llevamos el 46 de Rossi, el 93 de Márquez ¿y el casco de Nieto? Tienes una versión preciosa de AGV Legends a doscientos “pavos” menos que el de Ago.

12+1 títulos mundiales, 4 veces subcampeón del mundo, 23 campeonatos de España, la lista sigue como si fuera el ticket de compra de un supermercado de una familia numerosa. Hablando de su familia, qué grandes Gelete, Pablo, Fonsi y compañía, creo que el día de aquella concentración multitudinaria, no tenían solo los ojos vidriosos por la perdida, sino que sobre todo se emocionaban del increíble cariño que tiene el mundo de la moto al maestro Nieto.
He de confesar, que desde que no está Ángel me he desconectado un poco del mundo de las carreras. Verle por el Paddock, pequeñito pero tan grande, con esos andares seguros que desprendían cierta chulería, que no soberbia, evocaban a alguien que se había currado lo que es. Imágenes hay cientos, pero recuerdo una de Ángel atado con cuerdas a la moto para lograr la mejor posición aerodinámica. ¿La ví o me la imaginé cuando me lo contaron?


Parece que olvidamos a veces que España fue un imperio, no el de los Reyes Católicos no, tampoco hoy en el mundial de motos y  que gracias a tipos como Nieto y a las estupendas copas de promoción, somos la primera potencia en los GP, llegando a copar en muchas carreras los tres cajones del podio. Hablo de la época en la que Ángel arrasaba con otra española, Derbi.

Ángel y Derbi

Todos deberíamos tener un poster de Ángel Nieto subido a una “bala roja”. Aquella Derbi 50 podía parecer poca cosa hoy en día, pero cuidado, llevarla rápido y ganar como lo hacia Ángel eran palabras mayores. Imagínate en un circuito con una moto de unos 15 cv, con frenos de tambor. Las revoluciones por minuto llegaban hasta casi 15.000 en circuitos, que no son los de ahora. Aquellos circuitos muchos de ellos urbanos, tenían asfalto con baches, sucios, con unas medidas de seguridad inexistentes. Seguramente hoy ningún piloto del mundial se atrevería a competir en alguna carrera de aquellas. Antaño, te jugabas el pellejo de verdad. Aunque ahora, llegar hasta los casi 400 km/h no es moco de pavo.


Nieto fue el primer campeón del mundo español en motos, lo hizo además a lomos de una Derbi. En aquellos años, entre los otros países que hoy forman Europa había mucha más diferencia, sobre todo económica, respecto a España. Y un tipo de Vallecas y una fábrica que hacía bicicletas y motos artesanas arrasaron en el Mundial. Quizá uno sienta nostalgia de aquello, en esa época esta ecuación podría valer. Hoy es todo tan profesional, hace falta tanto dinero, hay tanta gente buena que podríamos decir que sería casi imposible que se diese algo así. Ángel Nieto podría haber tenido más mundiales, se hizo con el primero en el 69, ya en el 70 volvió a arrasar en 50 cc y participó en 5 carreras con la 125 de Derbi, de esas 5 carreras ganó 4 y fue segundo o tercero en otra. No lo puedo asegurar, pero creo que no corrieron todo el mundial por motivos económicos. Bastante se hacía para los medios de la época, aunque Derbi y Ángel, tenían al genio Paco Tombas. Paco preparaba las Derbi con maestría, Ángel ponía las 50 a más de 160 km/h y la 125 a más de 250 km/h (con 40 cv). Eran velocidades de vértigo para motos tan pequeñas, con esos frenos y en esos circuitos.

La temporada de 1971 fue espectacular. Repsol empezó a patrocinar esas míticas Derbi con la R en el carenado. En España, gracias a Ángel Nieto y la bala roja, se empezó a interesar la gente por las dos ruedas. La última carrera de ese año fue apoteósica, en el Jarama. Hago un inciso, por favor señores del Jarama, tenemos uno de los circuitos más míticos del mundo, se está malogrando. Así de claro. Recuerdo cuando me hice del Jarama Fan Club, por el simple hecho de apoyar el mítico trazado madrileño, no servía para absolutamente nada. Pasa como con Alfa Romeo, podéis leer el artículo aquí. Hay una desconexión total entre el circuito y su gestión y su historia. Hace mucho tiempo que un servidor no ve nada decente allí, habla un servidor que tuvo el privilegio de ver la última carrera del mundial que se celebró allí. Era muy pequeño, pero el sonido de la moto Big Bang de Doohan aun lo tengo grabado.


Volvamos, perdón a 1971. Estamos en el Jarama, Nieto se jugaba los títulos en la última carrera. En 50 tras ir primero se cae yendo al hospital. Según se cuenta, el publico se empezó a ir del Jarama sin ver la categoría de 125, el héroe local parecía que no participaría hasta que a través del megáfono del circuito anunció que saldría. Fue apoteósico, lo voy a decir claro; “qué pelotas”. Con puntos de sutura y raspones, venció ni más ni menos que a Barry Sheene en 125 alzándose con el titulo mundial. ¿Nadie piensa en hacer una película de este tío? ¿Por qué nos meten los americanos en su película de Le Mans a un piloto que no conocería ni Dios, quedando como un héroe y no somos capaces de llevar a la gran pantalla una vida épica de verdad?, la de Ángel Nieto, uno de los mejores pilotos de la historia de las ruedas. Como eso posiblemente no pasará, aquí va mi humilde y pequeño homenaje. Ángel, cada vez que veo una moto de Gran Premio, andas por mi cabeza calentando tu dos tiempos. Esto es solo una pequeña parte de su historia. Su leyenda no cabe en un post.


Uves y ráfagas.

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