Viviendo en el nuevo Volkswagen Grand California durante tres días: ¿es la camper definitiva? (+vídeo)

Sergio Álvarez  |  @sergioalvarez88  | 
Prueba Volkswagen Grand California P

Hace apenas unos días viajamos a la maravillosa isla de Gran Canaria, invitados por Volkswagen Vehículos Comerciales. Nos habían invitado a la presentación internacional del nuevo Volkswagen Grand California, una enorme Volkswagen Crafter con una completísima camperización de fábrica. En vez del formato habitual de presentación de coches, decidieron que sería buena idea que viviéramos durante tres días a bordo del Volkswagen Grand California. Esta experiencia camper nos ha permitido conocer a fondo esta esperada autocaravana, la hermana mayor de la mítica Volkswagen California T6. ¿Es la camper definitiva?

Dos versiones: Grand California 600 y Grand California 680

Nuestra prueba se centrará en el Volkswagen Grand California 600. Existen dos versiones, la 600 y la 680, con diferencias significativas entre ambas. Los Volkswagen Grand California 600 y 680 son iguales en cuanto a su parte delantera, módulo de habitabilidad - el salón de toda la vida - baño y cocina, pero ahí terminan las similitudes. Los 600 tienen una longitud de 5,98 metros, frente a los 6,84 metros de los 680. La batalla de los 600 es de 3,64 metros, frente a los 4,49 metros de los 680. Estos 80 centímetros adicionales se traducen en una cama de mayores dimensiones, pero no mucho más.

En Alemania, la diferencia de precio entre ambas versiones es de poco más de 3.000 euros.

Los 680 cuentan sólo con una cama, algo mayor que la de los California 600. Tienen también un mayor espacio de carga y un toldo de mayores dimensiones, pero pierden la doble cama de las versiones de acceso. Los Volkswagen California 600 tienen una cama de matrimonio en su parte trasera y una cama sobre la cabina, de las que os hablaremos en detalle a lo largo de la prueba. Los 680 están concebidos para viajes en pareja, mientras que los 600 tienen un corte mucho más familiar y versátil. Volkswagen espera que la práctica totalidad de las ventas en España correspondan a la versión corta.

Viviendo a bordo de los Volkswagen Grand California

Tras llegar al aeropuerto de Gran Canaria, nos trasladan a donde tienen aparcadas nuestras flamantes Grand California. Además de explicarnos la ruta que vamos a hacer y en qué zonas de acampada dormiremos, nos explican cómo funciona esta pequeña casa rodante. Es importante saber cómo tirar de la cadena o encender el agua caliente antes de embarcarnos en una aventura de tres días alejados de la civilización. Lo primero que me llama la atención es que son coches realmente altos: miden 2,97 metros de alto, y medirían 3,09 metros si equiparan el aire acondicionado estacionario opcional.

De forma opcional pueden equipar una tracción integral tipo Haldex, además de un diferencial trasero con bloqueo manual. En España es posible que solo se vendan con tracción delantera.

Por fortuna, cuentan con una cámara de marcha atrás, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, y una posición de conducción propia de una furgoneta grande. Sin más dilación, arranco el motor de mi casa y me pongo en movimiento. La primera parte de la ruta transcurre por autovía, y tiene como destino un supermercado, donde vamos a hacer una pequeña compra de comida. Todos los Volkswagen Grand California comparten mecánica: bajo su capó encontramos un motor 2.0 TDI con doble turbo y 177 CV de potencia, acompañados de un generoso par motor de 410 Nm. Creedme, no le sobran ni uno de los 177 CV.

Son coches cuyo peso máximo admitido es de 3,5 toneladas, y que tienen una aerodinámica francamente complicada, con un gigantesca superficie frontal. Con todo, el motor 2.0 TDI es muy voluntarioso y mueve a la autocaravana sorprendentemente bien, sin hacer que perdamos velocidad en grandes repechos. Estos motores van asociados a una caja de cambios de ocho relaciones y convertidor de par, en vez de una DSG de doble embrague. Un convertidor de par es mucho más adecuado para aplicaciones pesadas, además de tener un carácter suave y progresivo, que casa a la perfección con el espíritu de las Grand California.

Al estar derivadas de un vehículo industrial, tienen formas muy cuadriculadas. Hemos de acostumbrarnos a sus grandes dimensiones.

En vías rápidas podemos ver consumos de entre 8 y 10 litros a los 100 km, según la orografía. La primera prueba de fuego llegó en el supermercado, y fue la demostración fehaciente de algunas de las limitaciones de estos coches. Su altura nos impidió aparcar en el subterráneo y tuvimos que ocupar dos plazas, debido a su gran longitud - la alternativa, por la que yo opté, fue usar una plaza y dejar el morro del coche salido. Por fortuna, tienen un radio de giro sorprendentemente bueno y las maniobras no son tan difíciles como pudiera parecer. Una buena forma de acostumbrarnos a sus dimensiones.

A continuación, condujimos durante más de 100 km hasta la zona de acampada, situada a más de 1.200 metros de altura, en la Presa de las Niñas. Para llegar tuvimos que ascender una reviradísima carretera, en la que los Grand California nos demostraron la buena puesta a punto de las suspensiones: aún mimando al pasaje, no provocaban grandes balanceos de carrocería. Incluso podríamos decir que es un vehículo ágil para sus dimensiones. El mayor peligro no era la carretera, sino los Citroën C3 y Fiat 500 alquilados de turistas temerosos, bloqueados ante el considerable tamaño de nuestro coche.

Todas las ventanillas y claraboyas son practicables, y cuentan tanto con una mosquitera como con una cortina opaca para oscurecer el interior.

Llegamos a la zona de acampada y estaciono mi Grand California en una zona nivelada, vital para poder dormir cómodamente. Es ahora cuando empiezo a vivir en mi autocaravana. Lo primero que advierto es el escalón eléctrico que me permite acceder al "salón" cómodamente. Este escalón es de serie, está firmado por Thule y es el punto más bajo del vehículo, algo a tener en cuenta en ciertas maniobras. Dentro tenemos una altura al techo de 2,20 metros, por lo que podemos estar de pie sin problema alguno. Los asientos delanteros rotan y se pueden enfrentar a la segunda fila de asientos, que es fija y cuenta con dos anclajes ISOFIX.

La mesa central se puede desmontar y atar a la cama trasera, mediante una cincha. En el interior de la Volkswagen Grand California tenemos varias tomas de corriente de 12 voltios, seis puertos USB y cuatro enchufes convencionales de 230 voltios. Estos últimos sólo funcionan cuando estamos conectados a una toma de corriente externa, o si hemos equipado un inversor de corriente DC/AC opcional. El resto de consumidores eléctricos, la iluminación LED y la nevera de la cocina, están alimentados por una batería de a bordo, que se recarga mediante el alternador del motor y el panel solar frontal - un elemento opcional.

Hay espacios de almacenamiento por todas partes. La calidad de materiales y sus ajustes es ejemplar, muy superior al de muchas camperizaciones de aftermarket.

Una de las grandes ventajas de este Grand California es poder cocinar, algo que permite una cocina, de serie en toda la gama. Cuenta con dos fogones de gas, un fregadero con agua caliente y fría, varios cajones y una práctica nevera. Una nevera tipo carrito de 70 litros, con un pequeño congelador para almacenar comida durante largos periodos de tiempo - la nevera funciona con el motor apagado, alimentándose de la batería de a bordo. Pero sin duda, la principal ventaja de este Grand California con respecto a un Volkswagen California T6 es poder disfrutar de un cuarto de baño con ducha e inodoro.

Es un baño "tipo avión", con una altura de 1,85 metros y un ancho y largo idénticos, de 82 cm. En él tenemos un lavabo plegable, estantes, un espejo y un grifo con manguera extensible que hace las veces de ducha. Todo se moja cuando nos duchamos, pero dos desagües en el suelo llevan el agua al tanque de aguas residuales. El inodoro cuenta con un sistema de vacío para que los olores no pasen al habitáculo, algo muy de agradecer en viajes en familia. Aunque no tiene un gran tamaño, es cómodo y puedo dar fe de quese puede usar sentado, sin problemas de espacio con la puerta cerrada.

El depósito de agua limpia del Grand California tiene 110 litros, el de aguas grises tiene 90 litros. El cassette del inodoro se extrae desde fuera de la autocaravana.

Tanto el aire de la calefacción como el agua se calientan mediante un sistema de gas, el mismo que alimenta a la cocina. Funcionan con el motor apagado, claro está. Bajo la cama hay dos bombonas de gas de 11 kilos, pero también existe una calefacción opcional alimentada por gasóleo, más eficiente. Antes de ducharnos o usar agua caliente hemos de activar el calentador - el agua tarda unos 10 minutos en calentarse - en el ordenador central del coche. Una pantalla táctil situada en la cara exterior del baño nos permite activar estas funciones, así como regular la iluminación o ver el estado de los tanques de agua y la batería. Tiene un manejo muy intuitivo.

Lo que posiblemente os estéis preguntando es cómo se duerme en el Volkswagen Grand California, y la respuesta es muy bien. Tenemos dos camas. La primera de ellas está orientada a niños: tiene una anchura de solo 1,22 metros y un límite de peso de 150 kilos. Su parte derecha tiene 1,90 metros de largo, pero su parte derecha tiene 1,60 metros de largo. Se sube a ella mediante una escalera desmontable, de tacto sólido. Esta cama es opcional y si no se equipa, se reemplaza por un espacio extra de almacenamiento. Tiene su propia claraboya y se puede apagar su luz, sin apagar las del resto del coche.

Mediante un sistema de telas magnéticas se ciegan las ventanillas delanteras. Una pantalla de tela con refuerzos ciega el parabrisas. Nos permite dormir con una oscuridad casi total.

La cama principal es en la que he dormido dos noches. Se duerme de forma transversal a la marcha. Esta cama tiene un tamaño de 1,36 metros de ancho y 1,93 metros de largo. El colchón es viscoelástico - con 8 centímetros de grosor - y se asienta sobre un somier de muelles. Es una cama relativamente firme, pero realmente cómoda en base a mi experiencia. He descansado muy bien en ella durante dos noches, y eso que en muchos lugares suelo tener problemas para dormir. Sobre la cama hay varios armarios de almacenamiento, tipo avión. Con capacidades de hasta 42 litros, son ideales para ropa, libros o equipos electrónicos.

Además, hay una toma de corriente USB junto al cabecero de la cama, ideal para mantener el móvil cargado mientras nos relajamos. El Grand California no sería lo mismo sin un gran espacio trasero de carga. El colchón y el somier están partidos en dos y se pueden levantar, firmemente sujetos con una cincha. Esto nos permite cargar varias bicicletas y objetos muy altos en la parte trasera. El volumen de almacenamiento es de 800 litros, con armarios de 180 litros adicionales bajo la cama. En esta parte trasera también está el depósito de agua limpia y las bombonas de gas.

La integración de todas las soluciones prácticas es impecable y de calidad. Además, están completamente integradas en los sistemas de a bordo del coche.

También existe una pequeña toma de ducha, ideal para poder ducharnos fuera, limpiar al perro, lavar las bicicletas o quitarle el barro a las botas de monte.

Precio de los Volkswagen Grand California 2019

Nos gustaría daros los precios para España del Volkswagen Grand California, pero Volkswagen aún no ha diseñado la gama. En un par de meses a lo sumo deberíamos tenerlos, ya que su comercialización arranca en verano. En Alemania los precios arrancan en 54.990 euros para la versión 600 y 57.100 euros para la 680. Somos conscientes de que es y será un coche caro, con ciertos problemas prácticos para el día a día: no entraremos en muchos parkings o plazas de garaje, maniobrar en según qué zonas no es sencillo y tiene un consumo de combustible que solo puede clasificarse como elevado.

Con una Volkswagen California T6 se puede convivir más fácilmente a diario y tiene un precio más asequible, pero en cuanto a capacidad recreacional e independencia, el Volkswagen Grand California está a años luz de distancia, y de verdad nos permite estar desconectados de campings e infraestructuras durante mucho más tiempo. El simple hecho de tener un baño ya marca una clara diferencia, su enorme cantidad de soluciones prácticas y la calidad de todo su mobiliario lo convierten en una verdadera casa rodante. No en sentido figurado, sino en sentido literal.

El Grand California 600 me ha parecido un producto más completo, además de más práctico. La 680 es un producto más "gourmet" para viajes de lujo en pareja.

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